Archivo

Archive for the ‘internet’ Category

PIB, gasto y aumento de la deuda

febrero 17, 2015 7 comentarios

El Producto Interno Bruto son mediciones estadísticas de la actividad económica de los habitantes e instituciones de un país. No hay que olvidar que es un “invento” con diferentes modos de medirlo (producción, ingresos y gastos), que la medición no puede ser perfecta (no se pude medir todo, se usan aproximaciones estadísticas), que con los cambios sociales de las últimas décadas se dejan muchos aspectos sin medir (por ejemplo no se mide el valor que aporta todo el trabajo detrás de la Wikipedia y los beneficios que genera) y tiene sus limitaciones. Aún así es una de las mejoras formas conocidas de medir la “riqueza” o actividad económica de un país que sirve analizar su evolución comparando el resultado de un período a otro. Si los datos se obtienen siempre de la misma forma dan información muy valiosa, casi imprescindible (hasta los presupuestos generales se hacen basados en estimaciones del PIB para el año correspondiente).

Leer más…

Categorías:internet, medios Etiquetas: , , ,

Respuesta a dos artículos de Borja Adsuara sobre el canon AEDE

diciembre 24, 2014 Los comentarios están cerrados

Tenía pendiente responder a dos artículos escritos por él, como había que dar bastantes explicaciones y matices decidí hacerlo en vídeo.

El primero es Cómo librarnos de la tasa Google en Teknautas y hace dos afirmaciones erróneas que desmiento y aclaro:

  • Asume la tesis AEDE (y repite en negrita la frase en ambos artículo) que los agregadores usaban contenido sin autorización y que los titulares de derechos tienen todos los derechos para autorizar (o no) todos sus contenidos. Resumen: si esto hubiese sido cierto los medios podrían haber demandado a Google por el uso, y cobrar por el uso futuro y mucho dinero por el perjuicio de años anteriores, no habría hecho falta ninguna ley. Hay sentencia del Tribunal Supremo en este mismo sentido en una causa contra Google, ver más adelante.
  • Que en el 32.2 de la LPI (el “canon AEDE”) se crea un nuevo derecho ya que antes lo hacían sin ese “derecho” (ni la autorización). Resumen: si es “nuevo” quiere decir que no existía, pero el Convenio de Berna de Derechos de Autor, en su artículo 10.1 y 10 bis ya autorizaba la reproducción de pequeños fragmentos sin necesidad de autorización de los propietarios de derechos. Esta ley no crea un nuevo derecho sino que restringe uno ya existente agregando una compensación a los medios.

El segundo es El “canon AEDE” explicado a los tecnólogos publicado en el blog de “CreaCultura”:

  • El autor afirma que se puede autorizar a la publicación de fragmentos sin que genere la obligación de pagar (ni de cobrar), lo llama autorización al uso gratuito. Resumen: la letra del artículo 32.2 dice explícitamente que el cobro es un “derecho irrenunciable”, lo que implica que la otra parte tiene la obligación de pagar el canon. En todo caso se podría especificar sólo una cláusula, y este podría ser un copipaste del artículo 10.1 del Convenio de Berna de Derechos de Autor.
  • Propone el uso de licencias Creative Commons como autorización, lo que no tiene sentido y es un pésimo consejo, aún en el supuesto caso que se pueda renunciar a ese “derecho irrenunciable”. Resumen: las CC afectan a toda la obra, no sólo a la cita, por lo que las usen estarían liberando para reproducción la obra completa, por otro lado las licencias CC más usadas son sin uso comercial, por lo que tendrían que usar una de uso comercial, lo que permitiría la reproducción completa en cualquier sitio. También propone una autorización “por si acaso” autorización individual, algo que obviamente siempre existió (de hecho es lo que hicieron la mayoría de medios al solicitar su inclusión en Google News) y que justamente es lo que intenta evitar con la “irrenunciabilidad”, que también invalidaría las licencias CC para este caso en concreto.

Ambos artículos me sorprendieron mucho, sobre todo porque el autor es abogado. Interpretaciones laxas y voluntaristas contrarias a lo que dice la letra de la ley, nada rigurosas y que ignora hasta sentencias recientes. No sé si se hace con una [peligrosa] buena voluntad o es la acción de un spin doctor para diluir la chapuza, inutilidad y efectos negativos del canon AEDE.

Sentencia del Tribunal Supremo (del derecho a cita, fair use y su relación con ius usus inocui)

En el momento de grabar el vídeo no sabía (o no recordaba, muchas gracias) que había una sentencia reciente del TS que reafirma lo que explico en el vídeo sobre el uso de fragmentos de textos de webs. Se trata del caso “Megakini vs Google España” (STS 172_2012 Google-Derecho de autor). En 2006 Megakini presentó una demanda contra Google por el uso de “fragmentos” en su buscador y almacenamiento en cache del buscador. Después de sentencias desfavorables en Barcelona llegó al Tribunal Supremo que en 2012 desestimó el recurso de casación. En las sentencias previas y en la del TS se habla de la equiparación del fair use anglosajón con el ius usus inocui (derecho al uso inocuo del derecho ajeno) y con frases como:

la protección del derecho de autor y la excepcionalidad legal de sus límites no autorizan pretensiones abusivas en perjuicio no solo del demandado sino incluso de aquellos intereses del propio demandante que merezcan la consideración de “legítimos” y de una explotación de su obra que pueda considerarse “normal”

PS: Disculpas por el mal enfocado, la cámara es de mi hija y dejé mal alguna configuración, en el visor se veía nítido y cuando lo vi en el ordenador ya me dio mucha pereza volver a grabarlo (hice tres grabaciones, esta es la que me salió más corta :( ).

Una respuesta rápida a Kiko Llaneras sobre el #canonAEDE

diciembre 19, 2014 10 comentarios

En su artículo Notas rápidas sobre Google News y la compensación irrenunciable donde básicamente sostiene que los medios AEDE sí tienen el derecho a reclamar un canon y que además tiene lógica. Por ejemplo dice (pero recomiendo leer el artículo):

el argumento «los medios obtienen tráfico de los agregadores y por tanto es absurdo que quieren ir contra los agregadores» no se sostiene porque no todos los medios estarían peor en un mundo sin agregadores o donde los agregadores pagasen un canon gravoso […] Tampoco resiste un argumento similar: «si eres un medio y crees que ser agregado te perjudica, simplemente elige no ser agregado». No se sostiene porque no hay nada incongruente en que un medio (i) elija ser agregado en las circunstancias actuales, aunque (ii) preferiría otra solución si pudiese acordarla (por ejemplo, prohibir los agregadores o imponerles un canon).

En primer lugar hay que tener claro que no fue ningún agregador el que solicitó cambiar las reglas de juego o pedir excepciones a la ley, fueron algunos de los medios lo que lo han hecho. Cuando se exige un cambio legislativo es el interesado el que tiene que dar los argumentos, y se supone que el legislador velará por el balance entre el interés general y los individuales. El de esos medios fue desde el principio que los agregadores se aprovechan, que son unos parásitos y que les hacen perder visitas porque la gente se queda satisfecha con la lectura del snippet y ya no entra al medio (y de hecho nos llamaron literalmente “parásitos”). No plantearon nunca que era para evitar ese efecto redistributivo del tráfico por razones obvias, iba quedar claro que no se trataba de una defensa de todo un colectivo sino de una parte de él.

Aún dado por buena la presunción que el tráfico se mantiene constante, el cierre de Google News España ya debería haber generado una subida del tráfico en los medios más grandes, cosa que seguramente ya lo habríamos sabido. Por lo tanto es una suposición bastante riesgosa. Hay otras razones para creer que no es cierto, un porcentaje del tráfico viene de otros países y si Google también elimina los medios Españoles en esos países es un tráfico que se perderá, no habrá esa “re distribución”.

También hay algo que me llamó la atención, parte del principio que Google News perjudica a los medios más grandes (y/o antiguos y/o tradicionales) por lo que tiene lógica y sentido que demanden una compensación. O sea, los “agregadores” modificaron la realidad perjudicando a los más grandes del sector. Bajo la misma premisa Telefónica tendría derecho a pedir una compensación a las operadoras de móviles (o a Whatsapp, o a todo internet) porque claramente esa tecnología perjudicó a su “share” del negocio y podrían estar ganando más dinero. Obviamente la “ley de la gravedad” y que se debe legislar para el interés general se impusieron al de legislar sólo para mantener o mejorar los volúmenes de negocio de una parte (la más grande) de un sector comercial.

Hay que tener en cuenta que el gobierno ni siquiera consultó a otra parte importante de la misma “industria”, los medios asociados a AEEPP que se opusieron desde el principio a este canon.

Es decir, desde todo punto de vista se legisló a favor de una parte minoritaria de una industria, en contra de la opinión de otra parte importante, sin consultar a todos los afectados y, sobre todo, perjudicando a los usuarios de un servicio gratuito y que no generaba ingresos a Google.

Si realmente la agregación de noticias de Google News hubiese generado un problema económico se habría atacado a la parte del negocio que sí genera mucho dinero para Google y que también genera -en España- la mayor parte del tráfico, o esa “redistribución”: el buscador. Sin embargo, por el miedo de esos mismos medios a perder ese tráfico, introdujeron una cláusula que explícitamente autoriza a Google a seguir haciendo y mostrando esa misma agregación dentro de su buscador. No solo contradice a la supuesta “lógica” de pedir compensación porque la tecnología cambió la situación, sino que la redacción de la ley -del propio AEDE- permitió que Google siguiese haciendo esa agregación pero ahora blindado de que le puedan reclamar cualquier pago.

Es decir, no tiene sentido la lógica de exigir una contraprestación sectorial y minoritaria debido a las supuestas pérdidas ocasionadas por el avance tecnológico que redistribuye tráfico a la competencia más débil, y mucho menos si se redacta una ley que no es siquiera coherente con esa supuesta lógica razonable.

Problemas peores

Por si no fuese suficiente la chapuza legislativa de una ley orientada a sacar dinero a una empresa (hasta el gobierno le pone el nombre de esa empresa y le llama tasa cuando no es tal) que en su redacción ya ha blindado a esa empresa, también hay que tener en cuenta la inseguridad jurídica que crea. Por dar el ejemplo personal directo -y del cuál supongo que estoy bastante bien informado-, no sabemos todavía si esta ley nos afectará o no.

En su redacción literal habla sólo de “agregadores”, sin especificar qué tipos de agregadores. El borrador de la ley alemana decía lo mismo, durante el procedimiento legislativo se dieron cuenta que afectaba a redes sociales y otros agregadores, por lo que la cambiaron a “agregadores automáticos”. Dijeron que esto se aclararía con el reglamento, que no es obligatorio y que no estará desde que entre en vigor la ley.

Por lo que si en unos diez meses nos invitaran “negociar” podría ocurrir perfectamente un diálogo como el siguiente:

- Consideremos que nos debe pagar 100.000 €/mes por enlazarnos desde meneame.net, por lo que debe pagarnos un millón por los retrasos desde que entró en vigor la ley

- Pero si ni siquiera se enlaza a medios AEDE

- Pero sí enlaza a otro medios y por lo tanto está obligado a pagar

- Pero si desde el ministerio dijeron que no afectan a redes sociales, y en nuestro caso son los lectores lo que ponen el enlace y entradilla, no somos nosotros, y según la LSSI-LISI y leyes y sentencias europeas…

- Eso da igual, no hay constancia ni definición legal de que Menéame sea una red social, y no lo será solo porque usted lo dice. Entra perfectamente en lo que dice la letra del 32.2 del LPI, y por eso le invitamos a negociar. ¿Acepta pagarnos el millón de euros?

- Tampoco podemos pagar esa cantidad, no la tenemos ni la recaudamos

- No es problema nuestro, la ley no pone ningún límite y le obliga a usted a pagar lo que salga de esta negociación. El resultado es que ya nos debe un millón

- Pepepepero…

- Aquí tiene la factura, si no le gusta recurra a la justicia, nosotros así lo haremos si no nos paga en 30 días, que ya está retrasado 10 meses. Buenos días.

Esta es la situación real actual: de inseguridad jurídica, que dependemos de la “buena voluntad” de una asociación privada y que no tenemos modo de que nos informen en qué grado nos afecta. Lo que invalida otra vez que la ley se hizo para proteger al más débil en la negociación: el más fuerte ya está blindado, los más débiles dependemos de la interpretación de la ley que haga una asociación de periódicos o una entidad gestora.

Por si lo anterior fuese poco, la LPI recorta derechos -o lo que es lo mismo, recorta las limitaciones a los derechos de autor- establecidos en convenios internacionales (el 10.1 del Convenio de Berna), leyes y sentencias europeas. No lo digo yo, lo dice una abogada experta en el tema de derechos de autor: La agregación de noticias en el nuevo TRLPI y su validez bajo el derecho internacional.

(No es como sugieren otros una “creación de un nuevo derecho”, si previamente no hubiese existido el derecho a enlazar con una breve cita, a los editores AEDE les bastaba con demandar a Google por usar sus contenidos sin autorización. El tema es binario: o puedes o no puedes, si no puedes tienes todas las de perder. No hacía falta cambiar ninguna ley, se trata de un “recorte” claro y en toda regla.)

Pago irrenunciable

Estoy de acuerdo con que uno de los mayores problemas del #canonAEDE es el pago irrenunciable, pero no es el único. Los mencionados anteriormente son los mayores problemas de la ley (ley mal redactada, que recorta -sólo a algunos, no a los medios- derechos fundamentales, que crea inseguridad jurídica, que no es equiparable a ningún otro país democrático, que viola tratados internacionales, que deja a los más débiles desprotegidos y en manos de asociaciones privadas).

El argumento de si tenía sentido que algunos medios reclamasen una compensación no tiene mucha lógica que la sustente, ni es coherente con cómo se ha desarrollado todo el proceso. Aunque se le encontrasen motivaciones lícitas y de interés general a este canon, todo lo demás lo invalidaría.

No sé qué justificación puede haber a las motivaciones al proceso o en el texto del #canonAEDE. Salvo que demos por bueno que hay que proteger por ley el negocio de los “medios más grandes” y que estos deben tener unos privilegios (económicos y legales) que no está al alcance de los demás.

Categorías:internet, medios, menéame Etiquetas: ,

No suelo estar de acuerdo con él pero…

diciembre 13, 2014 5 comentarios

Ya sabemos que algunos usos de esta preposición indica que el autor en realidad piensa todo lo contrario de lo que afirmó primero. “No soy homófobo, tengo amigos gays, pero…”, “No racista, tengo amigos negros, pero…”, “No soy antisemita, tengo amigos judíos, pero…”, “Desprecio al tertulianismo y cuñadismo pero…”

Pero… existen otros usos, como el típico “no suelo estar de acuerdo con lo que dice pero…”.

Aunque parezca positivo también es una consecuencia de otros problemas y taras sociales.

  1. El deseo y necesidad de pertenecer a una tribu, tenemos miedo de que nuestro grupo nos acuse de pensar diferente, de ser uno de “ellos”, o al menos de no ser tan puro como “nosotros”. Tenemos un gran temor de ser criticados e incluso expulsados del grupo.
  2. Juzgar a las personas y sus opiniones sólo por el grupo al que pertenece. O muy habitual, al que nosotros les ubicamos sin que ellos hayan declarado ninguna pertenencia.
  3. Intolerancia ideológica e intelectual, creemos que las únicas ideas buenas y válidas son las nuestras y las de mi grupo.
  4. Solemos simplificar y definir pocos grupos, muchas veces reducidos sólo a “los nuestros”, los “otros”, o algunos matizan un poco más de “era de los nuestros pero nos traicionó”.

No existen grupos donde todas las personas estén de acuerdo con todas las ideas de los demás. Ni las personas de “nuestro” grupo son automáticamente infalibles o mejores que las otras. El problema es este reduccionismo -demasiado simplista- de catalogar a cada persona por el partido o grupo al que pertenece nos ciega no sólo las diferencias con nosotros, también a las diferencias en los grupos y a las tantas cosas en común.

Hay cretinos y cabrones, pero ¿alguien cree de verdad que existe una gran proporción de personas que desea el mal de las otras? ¿o que no desea el bien para todos de la misma forma que pensamos nosotros? (si alguien piensa así tiene problemas sociales y mentales graves, o simplemente no se puso a pensar con tranquilidad y desde su individualidad, no del grupo).

Sería muy bueno, un indicador de buena salud social e intelectual, que no necesitemos usar el “pero…”, implicaría que somos más reflexivos, menos irracionales, que reconocemos la complejidad de la sociedad y el mundo. Y, sobre todo, que somos más independientes de la esclavitud a la tribu.

Cada vez que usamos el “no estoy de acuerdo con él pero…” estamos realimentando las taras. Lo mejor que podemos hacer es dejar de usarlo, si nos gusta lo que opinó una persona decirlo sencillamente así “me gustó lo que hizo”, “su discurso fue soberbio”. Sin peros, ni excusas, ni miedos.

A veces caigo en la misma trampa, pero prometo no volver a hacerlo. Cada vez que lea un “no suelo estar de acuerdo pero…” les daré la lata con un enlace a este apunte. No es nada personal, quizás llegue un momento que estos “peros” nos parezcan tan molestos como los primeros.

¡Ojo! Tampoco hay que caer en el otro extremo. Así como hasta los relojes rotos dan la hora correcta dos veces al día, hay imbéciles/idiotas/cretinos/charlatanes/embaucadores que dicen grandes verdades de vez en cuando. Pero a estos ni deberíamos leerlos o escucharlos ;)

Categorías:internet Etiquetas: , , , ,

Carta abierta a Ramoncín

noviembre 23, 2014 23 comentarios

Hola José Ramón Julio Márquez Martínez,

te escribo esta carta porque parece que está de moda hacerlo así. En realidad no espero que la leas, mucho menos que reflexiones.

Esta madrugada encendí la TV después de leer cientos de tuits sobre un veinteañero que dice que trabajaba para el CNI, al final sólo pude ver la parte final de Mariló Montero e inmediatamente comenzó un debate de tertulianos gritando y pisándose las palabras unos a otros. Muy de caspa del 2004. Enseguida te vi y escuché que decías que el problema es que no se escucha a la ciudadanía. 

Justamente lo dices tú. El que durante veinte años ha sido directivo de una de las entidades más corruptas del régimen. Que perdió decenas de millones de euros en inversiones inmobiliarias y que usaban el dinero del público para beneficio propio y hasta para pagarse putas. Pero qué te voy a contar, si estuviste (¿o estás?) imputado por este vergonzoso caso de corrupción. Ojo, lo de imputado no va con segundas, yo también estuve imputado aunque por causas diferentes. Tú por temas de corrupción y administración fraudulenta, yo por defender la libertad de expresión de comentarios en Menéame.

Hablando de Menéame y libertad de expresión, no sé si recuerdas que tus abogados me enviaron a mi cuenta personal 29 emails con amenazas para que eliminemos todos los comentarios que te mencionan (en presente, siguen allí).

Supongo que sabrás por dónde voy a ir, ¿ahora te quejas de que no se escuchó a los ciudadanos? ¿Tú que has sido colega y co-administrador de esa SGAE corrupta y manipuladora? ¿Tú que no sólo no has escuchado a nadie sino que amenazabas y demandabas a los que estaban muy enfadados con la corrupción ahora demostrada? ¿Tú que te paseabas por todos los medios públicos y privados acusando a chavales de ser unos piratas que hundían a la cultura de este país?

Has sido directivo durante dos décadas de una de las instituciones más corruptas de este regimen del que ahora te quejas. En este tiempo has visto millones de piratas que hundían a la cultura del país, pero has sido incapaz de ver que los mayores piratas eran tus colegas y amigos.

Aprovechando tu tirón mediático -sobre todo en medios públicos, con gobiernos del PP o el PSOE- has sido el portavoz propagandista para conseguir leyes y prebendas a esta élite del régimen. Has sido cómplice del canon que nos cobraban a todos y que servía hasta para pagar las putas de los directivos. O de leyes como la Sinde para que vuestra industria, la que te paga, pudiese quitarse los jueces de encima para poder recaudar más o ir contra chavales que no pueden ni soñar con ganar el dinero que tú has ganado.

Te justificarás en que era imposible saberlo, que tampoco se podía adivinar la corrupción y sordera que hoy denuncias. Pero no era así, en febrero de 2011 lo dejamos bien claro cuando iniciamos #nolesvotes, frustrados por la corrupción generalizada donde la ley Sinde era sólo una pequeña pero muy visible muestra:

La corrupción en España alcanza niveles alarmantes. No se trata sólo de los casos de corrupción urbanística, cohecho, prevaricación, etc., que afectan de manera generalizada a los grandes partidos: hablamos de corrupción en los mismos fundamentos del sistema.

En esos años no sólo nos tratabas de piratillas o cuatro gatos, eras colaborador de ese régimen, ese mismo que ahora acusas y dices que no escucha a la gente. Con todo el morro. En uno de esos debates de tertulianos chillones por encima del bien y del mal… tan en boga hace diez años cuando todo era fantástico y el problema principal en España era recortar derechos ciudadanos porque los piratas os estaban dejando sin comer.

Me alegra que ahora hayas cambiado. Pero creí necesario recordártelo, porque hay que ser muy caradura para tener el historial público que tienes y ahora dar lecciones de ética o de escuchar a la ciudadanía. Quizás deberías reflexionar en que estamos como estamos gracias a la colaboración necesaria de intelectuales y artistas como tú.

Saludos.

El #CanonAEDE y la extravagante hipocresía de El País

octubre 1, 2014 19 comentarios

Hoy leo dos anuncios con segundos entre uno y otro. El primero, El País anuncia sus cambios, y entre ellos el nuevo blog Verne, que ellos mismos definen:

Nace Verne, con lo más sorprendente de Internet. En los últimos días EL PAÍS también ha alumbrado el nacimiento de Verne, una web donde se explora Internet y se crea, descubre y distribuye contenido para redes sociales. Generalista y dirigida a un público joven y usuario de tecnologías móviles, Verne publicará cada día contenidos variados que abarcan desde la política internacional hasta la actualidad de Twitter; siempre con el asombro como prisma para enfocar la realidad.

Es decir, un sitio donde escribirán noticias y datos que encuentran por las redes, y donde se pueden encontrar “fragmentos no significativos”, citas completas, tuits incluidos en su totalidad y hasta fotografías. Exactamente todo lo que se define en el artículo 32.2 como susceptible de pagar un canon irrenunciable, y hasta de necesitar autorización expresa para publicar (como fotografías).

art 32.2

Por si quedan dudas de si lo que hacen en Verne se considera o no una “agregación”, lo siguiente lo despeja. A los pocos minutos veo el siguiente tuit:

Si lo visitáis veréis que agregan citando textos e incluyen fotografías (algo que pretenden que se requiera autorización), es periódico e incluyen un enlace (aunque no es como Google News o Menéame que se hace en sitio predominante -como el titular con letras más grandes-). Esta agregación no lo hacen sus usuarios, ni siquiera un frío algoritmo, lo hacen empleados de la empresa. O sea, es exclusivamente una agregación manual, con fragmentos de textos y fotografías, realizados explícita y voluntariamente por gente de la empresa.

agregación de ciencia en eskup

¿Estarán pensando en pagar un canon y que los reciban los autores de los artículo enlazados? ¿Se consideran a sí mismos parásitos como nos han llamado? ¿Algunos de los autores de estos agregadores ha salido a explicar el problema de la ley que pretenden sus jefes cuando ellos hacen exactamente lo mismo que demonizan y pretenden cobrarles?

Ojo, no me parece mal ningunos de los dos sitios, es más, me parecen bien, perfectamente legítimos y bueno para sus lectores. Lo que molesta es la incoherencia, la hipocresía, el abuso y maltrato, el exigir que los demás no puedan hacer lo que tú haces, y que encima se felicitan y promocionan orgullosos, sin un mínimo de pudor o vergüenza.

Seguramente ahora leeremos excusas como las que ya avancé en Justificamos lo que hacemos, demonizamos si lo hacen otros.

Categorías:internet, medios Etiquetas: , , ,

La complejidad global de la comunidad científica, y boicots imposibles

agosto 18, 2014 Los comentarios están cerrados

Por casualidades y azares de la vida (y muy malas decisiones de joven inexperto), antes de cumplir 30 años coordinaba proyectos de I+D europeos de millones de euros (uno de ellos MONALISA, que tuvo mención como el segundo mejor proyecto de I+D del cuarto programa marco de la Comisión Europea), pasaba más tiempo viajando que en mi casa, con discusiones muy duras con investigadores reconocidos y mucho mejores que yo, estaba metido de lleno en el politiqueo y gestión de fondos de investigación. Todo esto me provocó depresiones, y retrasos para acabar mi tesis doctoral y lo que debería ser mi actividad fundamental en esos años: aprender e investigar (de nuevo, meterme en esto tan joven e inexperto fue una de mis peores decisiones profesionales). Me dijeron que sería muy importante para mi curriculum, pero la reforma universitaria del PP del 98 (LRU) dejó todo eso en nada, como si jamás lo hubiese hecho.

Tuve discusiones y peleas infames, directora de tesis que me obligó a sacar agradecimientos a otras personas y poner a ella. Reuniones de grupos de investigación donde se trataba la “expulsión” de un miembro sin que ese hubiese estado invitado. También sufrí mobbing, gente de mi grupo de investigación que se pusieron de acuerdo para no dirigirme la palabra (no sé por qué, todavía), o que me apagaban las luces del laboratorio donde estaba trabajando para que ellos pudiesen ver un vídeo, o que el director de mi departamento haya solicitado al rector que me despidan (tampoco sé por qué, quizás porque un sudaca nuevo en el dept. se resistía a lamer el culo de los “jefecillos”). Millones de líneas de código desarrollado perdidos en un backup porque no hubo acuerdo político sobre los derechos de autor de las organizaciones involucradas. Catedráticos de química que criticaron mi currículum porque no había patentado mis algoritmos, sin importar que no se pueden patentar algoritmos en España, y que yo estuviese radicalmente en contra de este tipo de patentes.

Lo pasé mal y tuve muchas malas experiencias dentro del ambiente académico, pero con el tiempo todo eso me hizo admirar mucho más a la “construcción social de la ciencia”. No sólo hemos logrado construir una serie de reglas y procedimientos para crear conocimientos y minimizar los sesgos humanos, a pesar de nosotros mismos hemos sido capaces de construir una comunidad global y colaborativa a gran escala que funciona y se perfecciona. No hay nada mejor que experimentar en primera persona las miserias de esta comunidad para comprender que es casi un milagro que funcione, hemos aprendido a hacerla a pesar de nuestras taras y miserias humanas.

Más allá del mal llamado “método científico” (no hay uno sólo, ni siquiera hay consenso total en alguno de ellos, mas bien son “prácticas”, “métodos” y “costumbres”), la ciencia es muy global y su funcionamiento es bastante complejo. Comienza cuando un estudiante quiere dedicarse a la investigación, lo que hace que participe como colaborador o becario en grupos de investigación de su universidad, luego hará cursos de doctorado, conseguirá becas para pasar un tiempo en algún centro de prestigio internacional (es casi condición indispensable para un doctorando), sus directores de tesis intentarán conseguir becas para que pueda seguir investigando en su propio centro, luego de varios años acabará su tesis, conseguirá una beca post doctoral, y si tiene mucha suerte podrá volver en algún momento a su universidad de origen, o conseguir una plaza en algún centro prestigiosos. Pasarán más de 10 años, con salarios ridículos, hasta que pueda asentarse en un sitio y pensar en formar familia.

Mientras tanto la lucha es dura, tendrá que publicar en revistas internacionales de prestigio y colaborar en las propuestas y presentación a concursos competitivos para conseguir fondos para financiar su investigación. Las universidades (especialmente las públicas en Europa y España) no pueden dedicar fondos propios para financiar la investigación, ella depende de becas y concursos a nivel nacional, europeos (son los más) e incluso de otro países (que incluye hasta fondos de proyectos de defensa norteamericanos -DARPA-, que financian hasta proyectos de software libre como OpenBSD o ReiserFS, o Europa que financia proyectos de investigación con China, Sudamérica, países árabes e Israel). Estas ayudas a investigación se suelen dar a consorcios de grupos de investigación de diferentes centros y países, lo que obliga a un gran trabajo de relaciones públicas y coordinación entre ellos (lo que suelen hacer los “directores” o “investigadores principales”) para presentar propuestas atractivas y creíbles.

Es imposible hacer investigación de calidad sin la colaboración (científica y de dinero) internacional. Incluso hasta para conseguir una beca hace falta esta cooperación.

Imaginaros que desde España no se tuviese acceso a esa cooperación, ni que se pudiese publicar en revistas internacionales, ni se pudiese invitar a científicos extranjeros… casi inmediatamente sería imposible hacer ciencia, ni siquiera podríamos divulgar y validar lo poco que se generaría al ser imposible acceder a publicaciones de prestigio. Miles de becarios quedarían en la calle, otros cientos en otros países deberían regresar al quedarse sin becas, y los que quisieran seguir siendo miembros activos de la comunidad científica deberían buscarse la vida para emigrar.

Esto no es ciencia ficción, ha pasado en Alemania durante el régimen nazi, y ha sido la propia comunidad científica la que se organizó para romper el “bloqueo” a la ciencia alemana (tal como lo cuenta en detalle Quantum: Einstein, Bohr and the Great Debate About the Nature of Reality para los científicos que estaban trabajando en al incipiente mecánica cuántica). La ciencia, es decir la “generación de conocimiento”, es un esfuerzo colaborativo internacional que funciona -casi milagrosamente- a pesar de los vaivenes políticos y sociales.

Lo que acabo de contar es sólo una pequeña parte de la complejidad e interdependencia del funcionamiento de la ciencia, y los problemas y esfuerzos (mal pagados en su inmensa mayoría) que deben superar los que la hacen. Por eso suele ser muy raro que haya consenso cuando se quiere imponer boicots científicos. Se sabe que perjudica a los que más esfuerzos hacen, y que podría ocasionar la pérdida de toda una generación de investigadores en el país afectado.

Cuando leí que una serie de “anónimos”, sin experiencia ni conocimiento de lo que acabo de relatar, promovían un boicot científico contra Israel quedé atónito, y muy cabreado.

Sí, fue muy “asertivo” y terminante, pido disculpas si ofendí, pero también:

  1. Hacer boicots en general es una mala idea si no se conocen sus alcances ni a quién perjudica o favorece,
  2. hacer un “boicot científico” (con lo que ello podría significar) no sólo es impracticable, es una muy mala idea (como demuestra la historia y la crítica de la mayoría de la comunidad científica a estas propuestas),
  3. promoverlo en redes sociales sin siquiera explicar qué es lo que se pretende y cómo, es una estupidez,
  4. que además lo propongan personas que no tienen experiencia, no son partícipes ni conocen cómo funciona la comunidad científica, no se juegan nada (a ellos no les afectaría personalmente), ni siquiera pueden hacer nada (¿qué pueden hacer ellos para el bloqueo? ¿crear hashtags? ¿dejar de respirar?) es una soberana estupidez, un postureo social media populista y de cuñaos muy idiota. Se mire como se mire.

Varios me trolearon respondieron con la “noticia” (de hace un año atrás) de que Hawkins se había unido al boicot académico contra Israel, pero no supieron aplicar lógica básico:

  • Hawkins es un científico (además es un outlier, no la media, ni de lejos), por lo que no se cumple la condición de “no es científico” o “no tiene idea de ciencia”.
  • Fue una decisión personal (y bastante reservada) de rechazar una invitación personal a un congreso presidido por el presidente israelí (Shimon Peres), no fue un llamado en Twitter para que se haga “boicot científico”, así, en general. Por ello el “boicot” de Hawkins sí tiene su mérito: le afectaba personalmente, rechazó estar en una conferencia con el presidente israelí, no un boicot a los demás científicos como muchos pretenden.
  • Como es sabido en la comunidad científica, no hay “vacas sagradas” y hasta el mejor científico puede estar equivocado. Recibió críticas de la propia comunidad científica, me limito a citar la opinión de Chmosky (es conocido su activismo pro Palestina y anti israelí): he supports the “boycott and divestment of firms that are carrying out operations in the occupied territories” but that a general boycott of Israel is “a gift to Israeli hardliners and their American supporters”.

Ya sé que es imposible evitar el cuñadismo, el tertulianismo y las simplificaciones populistas en las redes sociales. De hecho se premian estas actitudes: son todos expertos en todo y pueden salvar el mundo con unos cuantos hashtags y RTs. Pero hay límites para tanta tontería.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 554 seguidores