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Conviene recordar algunos datos sobre la propiedad intelectual y la ley Sinde

diciembre 26, 2011

Ya tenemos a nuestro nuevo ministro Wert reptiendo argumentos falaces, por lo que creo que es bueno recordar algunos pocos datos objetivos:

  1. Es falso que España sea uno de los países más piratas del mundo. Eso lo dicen en todos los países donde las “majors” hacen campaña de presión para endurecer las leyes de derechos de autor.
     
  2. Si España está en la “lista 301″ de los países más “piratas” del gobierno norteamericano, fue para presionar por la ley Sinde, y porque el propio presidente de PROMUSICAE, Guisasola, lo solicitó.
     
  3. Se recurren a argumentos “filosóficos” del tipo “los autores tienen el derecho de vivir de su trabajo”. En realidad están diciendo: “los que deciden ser autores tienen el derecho de vivir de los que les apetece trabajar, la sociedad debe asegurarles ese derecho”. Pero es un derecho que no existe para el resto de los ciudadanos. Somos muy pocos los que podemos vivir de lo que no gusta, y aún así tenemos que buscar formas indirectas de financiación (como poner en marcha un sitio, y ganar de la publicidad, no por programar y liberar el código). La inmensa mayoría tiene que trabajar de lo que puede, o de lo que el “mercado” demanda. Hay muchísimos músicos a los que les gustaría vivir de vender sus discos, pero viven de dar clases, o tocando en hoteles. Hay otros a los que les gustaría vivir de sus vídeos y cortos, pero trabajan en televisiones, o dando clases en la universidad. Hay muchos que les gustaría vivir de sus hobbies pero que no pasan de eso, y hay cinco millones de personas que ni siquiera pueden trabajar. Aunque es algo demagógico recurrir al paro, lo cierto es que con la crisis que estamos pasando, y las necesidades urgentes que hay, es impúdico, insultante y ofensivo que se gaste tanto tiempo y recursos públicos para modificar leyes para defender  “el derecho de [unos poquísimos] autores a vivir de su trabajo”.
     
  4. Se recurren a argumentos de “puestos de trabajo”, “volumen de negocio”, o “el PIB de la cultura en España”, pero son absolutamente falaces y manipulados. La facturación de las “industrias culturales” en España es ridícula (salvo la editorial -3.500 millones- y prensa en general -unos 4.500 millones-) comparada con otras “industrias”, inclusos las tecnológicas. Para dar un poco de contexto:
    • El cine español factura menos de 100 millones de euros, pero recibe más de 200 millones en subvenciones (el Ministerio de Cultura, Comunidades Autónomas, tasas a televisiones).
       
    • Las discográficas sólo facturan 200 millones de euros, en sus años de record históricos (1999 y 2000) facturaron 600 millones de euros, una décima parte de lo que factura Vodafone en España.
       
    • Sólo AdSense factura en España más que la suma de lo que facturan el cine y las discográficas.
       
    • El “volumen total de negocio” de todas las industrias culturales (incluyendo subvenciones, prensa, editoriales y hasta toros) es de unos 26.000 millones de euros, lo mismo que facturan Telefónica de España y Vodafone en España.
       
  5. En España se subvencionan muchas películas que sólo se estrenan en una sala para cumplir con los requisitos, no para llegar al público. Proporcionalmente a la población y tamaño del mercado, en España se hacen más películas que Hollywood. La razón es que en España es más fácil conseguir subvenciones que paguen más del coste de la película, que hacer películas que tengan éxito de público y facturación.
     
  6. Se difunden estudios falsos, exagerados, manipulados y preparados por la propia industria y lobbies. Son tan absurdos que aseguran que sin la piratería en Internet, la facturación en España sería cinco veces mayor que el record histórico.
     
  7. Una minoría muy pequeña de autores y músicos viven de la venta de libros o discos, esos son de la “élite” que pide leyes más duras. La mayoria de autores de libros tienen otros trabajos e ingresos, no se dedican exclusivamente a escribir libros, ni siquiera los best sellers españoles.
     
  8. En la industria editorial, entre el 70% y 80% del coste del libro se gasta en distribución física (el 50%) y marketing. Los autores se quedan con menos del 10% del precio de venta. Los que más estarán afectados por los libros digitales son los distribuidores y las tiendas de libros físicos.
     
  9. Las películas y canciones españolas no son las que los españoles más bajan de Internet, son las series norteamericanas (que viven en uno de los mejores momentos de su historia) y “blockbusters” de Hollywood (que no tienen precisamente problemas de facturación). Los temas musicales más populares (y más bajados de Internet), están disponibles de forma gratuita  y con altísima calidad de audio en Youtube, subidas por sus propios autores o discográficas (por ejemplo, On the Floor, tiene nueve meses en Youtube, con casi 500 millones de visualizaciones).
     
  10. Las legislación para endurecer los derechos de autor no tiene justificación ideológica posible. Para los progresistas y socialistas, es contradictorio anteponer los derechos de una minoría al acceso universal de la cultura. Para “liberales económicos” no tiene sentido que el estado asegure el “mercado” vía leyes y persecución judicial en vez de que sea la propia oferta y demanda la que decida. En todo caso ambos parecen defender ideas soviéticas, “el interés del estado sobre el de las personas”, empeorado en que en este caso el “estado” es explícitamente la minoría del “politburó”.
     
  11. El discurso político-industrial oficial está falseado, desde la manipulación de la historia que hacen hasta los Ministros de Cultura, hasta el propio abuso de la palabra “propiedad intelectual” equiparándola a “propiedad física”. No tienen nada que ver unas con otras, no existe “posesión” sobre las obras intelectuales digitalizadas, la copia no produce la pérdida del original, ni priva de disfrute al poseedor original, por lo que no se puede hablar de “robo”, como tantas veces se insiste. (Desde el punto de vista económico, los objetos físicos e intelectuales tampoco tienen nada que ver en una era digital. El coste marginal de los primeros sigue siendo elevado, el de los segundos es prácticamente cero.)
     
  12. Si los sitios de enlaces ganan tanto dinero como aseguran ¿cómo es que la propia industria no hace lo mismo? ¿cómo es que no ponen demandas civiles y/o mercantiles por estafa y competencia desleal? La ley española lo permite.
     
  13. Si está tan preocupado por la “cultura de la subvención”, debería empezar a dar datos objetivos de las “subvenciones a la cultura”: cánones, tasas a televisiones, ayudas directas del ministerio y comunidades, IVA super reducido para algunos y casi cinco veces más altas para otros (reducir impuestos discriminadamente es también una forma de subvención), publicidad institucional, ayudas a empresas de medios. No vendrá mal al debate conocer precisamente qué parte de los 25.000 millones de dinero que se mueve en “cultura” son subvenciones que pagamos entre todos, y cómo se reparten.
     
  14. Si para proteger el “derecho a que unos pocos se ganen la vida” vía la “propiedad intelectual”, hacen falta leyes que socavan derechos fundamentales, que intentan criminalizar a la mayoría de la población, que necesitan espiar y regular actividades privadas, que requieren la invención y manipulación de estudios, listas y hasta de la propia historia, que quitan competencias a los jueces para pasarlas a comisiones dependientes del Poder Ejecutivo, ¿dónde reside el problema y la corrupción? ¿en la sociedad? ¿en unas páginas webs? ¿o en el concepto mismo de propiedad intelectual y en defender a toda costa la supervivencia de un negocio obsoleto y que nació [sólo] hace poco más de 50 años?

Un juego de palabras frívolo, pero serio: Deus dedit, Deus abstulid. Deus ex machina.

PS: Minutos después de publicar este apunte, veo que Mangas Verdes publicó algo similar: Nadie respeta a un ministro desinformado.

PS2: También Réplica a José Ignacio Wert de Daniel Rodríguez Herrera, y La Tapadera le estallará a Rajoy en Nacionred.

  1. diciembre 26, 2011 en 5:44 pm

    Una vez que tenemos el discurso, y como bien se dice es ingente la cantidad de literatura que a estas alturas ha generado, y ante la perspectiva de un gobierno que parece legislará en contra del interés general, es necesario preguntarnos qué hemos de hacer ahora. Las muestras de rechazo, dentro y fuera de la red, son imprescindibles, y deberían pasar de la mera afirmación al boicot activo. Pero a mi juicio el nudo gordiano se rompe si el discurso de la industria empieza a ser rechazado por un número creciente de autores (profesionales, no como nosostros) y trabajadores culturales.
    Hasta ahora los medios han transmitido una imagen de unidad monolítica del colectivo de autores y trabajadores culturales en torno a las tesis e iniciativas de la industria. Algunas grandes estrellas saltan a los titulares de vez en cuando, o incluso a las tribunas de los periódicos, y el coro de editores, productores, distribuidores, etcétera ha sido unánime en sus alabanzas a la ley Sinde y en sus críticas al gobierno en funciones por no aprobar el reglamento de la misma. Cuando los medios buscan contrastar posturas llaman a gente del mundo de la tecnología, pero nunca a un escritor, un músico o un cineasta. Es importante destacar el impacto del discurso de Álex de la Iglesia en la última gala de los Goya. No es lo mismo estar expuesto sólo a la unanimidad que constatar la divergencia de opiniones en el colectivo. La unanimidad puede llevar a pensar que, si todos están de acuerdo, es obvio que existe un perjuicio (y parece lógico que lo hay, y muchos ciudadanos lo creen así), pero alguien del sector diciendo que se pueden hacer las cosas de otra manera lo cambia todo. Quizá no estemos solo frente a algo equiparable al robo de manzanas, quizá haya algo más si un frutero rompe la unanimidad.
    Lo sorprendente es que existe un conflicto de intereses entre industrias y trabajadores culturales. Las primeras quieren defender un modelo ligado al pago por copia quimérico en nuestra realidad tecnológica y que en última instancia pone en riesgo los puestos de trabajo del sector. Yo no estaría seguro en una industria que apuesta contra el tiempo porque al cabo del día puede venir el Steve Jobs de turno y hacerse con mi sector; y quizá genere los mismos puestos de trabajo que destruya, pero esos ya no los ocuparé yo. Además, el trato que propone la industria a los autores supone sostener una inmensa estructura de distribución obsoleta, además de los costes de exclusión en el medio digital, ¿quién querría detraer recursos de sus emolumentos para dedicarlos a algo así? Por no hablar de lo draconiano de algunos aspectos de las relaciones contractuales entre industrias de contenidos y autores, fruto de una desigualdad negociadora también obsoleta hoy.

    Los autores y trabajadores culturales tienen incentivos para romper la unimidad aparente de sus colectivos. Sin embargo, estos incentivos no son a menudo percibidos por ellos, muchas veces por una aproximación incompleta al asunto. Y sobretodo no tienen visibilidad los modelos de negocio alternativos (y nadie se lanza en brazos de la incertidumbre).

    Si de verdad queremos impulsar una política alternativa para el Copyright en la era digital debemos trabajar estos asuntos.
    Deberíamos, imho, impulsar una plataforma de autores y trabajadores culturales por un cambio de modelo que diera visibilidad a los miembros de estos colectivos opuestos a las tesis de la industria.
    Para que cada vez más autores sean conscientes de los incentivos de dar la espalda al modelo de pago por copia que les ofrece la industria, deberíamos ejercer una labor de pedagogía empleando con todo su potencial las herramientas que la tecnología pone en nuestras manos. Una pieza central debería ser un único punto de encuentro de la comunidad (¿un foro?) que centralice el debate y las ahora dispersas, pero muy valiosas, aportaciones de David Bravo, Javier de la Cueva, Enrique Dans, Pepe Cervera, Ricardo Galli, Antonio Delgado, David de Ugarte, la gente de APEMIT, los administradores de epubgratis, los miembros de El Cosmonauta, del Partido Pirata y del resto de cientos sino miles de ciudadanos capaces de aportar calidad a la discusión. Centralizar el debate, sin perjuicio de todo lo demás, supone un salto cualitativo en visibilidad, y la capacidad de explicar una alternativa a los autores más allá de reuniones “en la cumbre” como la de Álex de la Iglesia.
    Respecto a la visibilidad de los modelos de negocio alternativos creo que la introducción en España de Amazon y de Netflix van a empujar en ese sentido. Incluso a precios impuestos por la industria, una plataforma como Netflix deja patente lo absurdo de firmar un contrato donde te descuentan los gastos de transporte de copias físicas, y da una idea del potencial de generación de ingresos que, a otro precio y sin intermediarios, tiene el modelo. De todas formas sería necesario asesorar a los autores y proporcionar ayuda en la práctica, como ya se está haciendo. De nuevo hay que decir que cosas como las guías de autoedición que ya existen tendrían un impacto mucho mayor si estuvieran en un mismo sitio todas juntas, al lado del resto de líneas de este gran debate, formando parte de un todo coherente y comprensible.

    Si lo hacemos no sólo descabalamos el discurso de la industria, también nos decantamos para bien en la dicotomía entre las posibilidades de emancipación de las nuevas tecnologías y su potencial para el control, y probablemente encontremos que hay grandes ventajas para los primeros en dejar atrás el pasado. Ojalá la primera gran serie o película de éxito planetario sea española, escrita con conciencia de que el público es global, distribuida libremente, con subtítulos listos para maximizar su difusión.

    En fin, es muy probable que las cosas no vayan por estos derroteros (si nadie más está de acuerdo esto es sólo un comentario en un blog), pero en todo caso se abre un tiempo apasionante, y me temo que con el gobierno a la contra, para los que estamos interesados en esta batalla de nuestros días.

  2. Inquieto
    diciembre 26, 2011 en 7:43 pm

    Mire señor Gallir, o señor #nolesvotes.

    Al PP, por mucho que le jorobe a usted y/o a su ego, no le temblará el pulso (a diferencia del PSOE) para modificar lo que haga falta para evitar que se compartan archivos. ¿Lo entiende o le hago un croquis?

    A mi me jode igual que a usted, pero yo me reiré cuando se de cuenta que sus opinones no valen nada al lado de una mayoría pepera.

    Deseo y espero que le queden fuerzas para soportar su ego.

  3. Klas
    diciembre 26, 2011 en 8:32 pm

    Señor Inquieto, el ego se lo van a comer esta gente que defiende a ultranza la desaparición del p2p y luego los pillan in-fraganti:

    http://www.xatakaon.com/p2p-y-descargas/en-algunos-ordenadores-de-la-sgae-del-ministerio-de-cultura-y-de-moncloa-tambien-se-descargan-archivos-via-bittorrent

    La Ley Sinde caerá por A, por B o por C al igual que su hermana gemela Hadopi básicamente porque es un sinsentido.

  4. Santosnavidul
    diciembre 27, 2011 en 12:59 am

    Ha dicho el sociólogo y nuevo ministro Wert: “nadie respeta la cultura de un país que lidera la clasificación de descargas ilegales”.

    ¿Puede explicar el ministro de cultura de donde ha sacado los datos que confirmarían que “España lidera la clasificación de descargas ilegales”?

    ¿Se trata de algún tipo de encuesta hecha por gente de fiar, personas de su confianza quizás? ¿O tal vez alguna extrapolación de datos estadísticos antiguos basados en supuestos esotéricos?

    Porque datos reales sobre esta cuestión NO EXISTEN. Sencillamente porque no se puede espiar las comunicaciones de las personas para saber lo que hacen en la Red ni si descargan esto o aquello ni donde ni cuando ni cuanto.

    Por supuesto que cualquiera (persona u organización) con unos conocimientos informáticos, tampoco muy avanzados, puede poner unos cuantos ordenadores a descargar unos determinados archivos cambiando de IP cada vez. Y de esa forma es muy fácil falsificar datos sobre descargas de archivos concretos (películas, música, etc.). Mentir e inventarse pretendidas “estadísticas” es en Internet muy fácil. Bastante mas barato y sencillo que comprar toda la taquilla de unos cuantos cines para así obtener una subvención…

    ¡Y ya sabemos como se las gastan!

    La Verdad de las Cifras de Taquilla en el Cine Español:

    http://efezetaseis.com/2011/11/17/la-verdad-de-las-cifras-de-taquilla-en-el-cine-espanol/

    Otra cosa es que a los internautas en España les paren por la calle y les sorprendan con la pregunta: ¿Y tú, descargas o no descargas? Y la gente, ya harta del canon digital ilegal responda incómoda: “Claro que descargo todo lo que me apetece, si para eso ya nos cobran el canon”…

  5. diciembre 27, 2011 en 10:51 am
  6. diciembre 27, 2011 en 1:31 pm

    Nunca había leído nada tan bien documentado, un trabajo excelente.
    Pero ahora se nos presenta algo tan peliagudo, que la ley Sinde parece cosa de niños.
    Me refiero a la ley SOPA y sus consecuencias…

  7. diciembre 27, 2011 en 1:34 pm

    Lo que está claro es la cantidad de pasta que maneja Google con Adsense

  8. diciembre 27, 2011 en 1:59 pm

    Chapó: “Si los sitios de enlaces ganan tanto dinero como aseguran ¿cómo es que la propia industria no hace lo mismo? ¿cómo es que no ponen demandas civiles y/o mercantiles por estafa y competencia desleal? ” Efectivamente, porque trabajan con la mentira – no existe otra combinación posible, ni interpretación plausible.

    Me vuelvo a quitar el sombrero: tus aportaciones son muy útiles de cara al activismo que “los de siempre” intentan hacer desaparecer por los medios de siempre. Sigue así.

    Si analizamos lo que le conviene a Rajoi, ya no es intentar ganarse al lobbie de los autores (pues saben ellos mismos que en España el uso de la política y la cultura al final tiene SERIAS consecuencias), lo que le preocupa son las empresas de EEUU y las relaciones con España. Sin embargo, al final tendrá que hacer cuentas y, si no él, el siguiente se fijará que debe regularse la tributación en condiciones de igualdad y trasparencia, o no poner compensación a autores alguna.

  9. Killerspooky
    diciembre 27, 2011 en 2:02 pm

    Al igual que todos esos estudios y datos falsos que lleva años publicando la industria, tú has dado también unos cuantos.

    Yo creo que el problema es que nadie ve a un músico como un trabajor y se cree que no debe cobrar por su trabajo… de acuerdo, es posible, pero lo cierto es que tengo amigos albañiles que opinan que estar delante de un ordenador en una oficina tampoco es trabajar de verdad.
    Espero que Vodafone, empresa a la que mencionas, pueda empezar a contratar gente que no cobre, y quizás así bajen las tarifas un poco más. Estaría bien.

  10. Gerard
    diciembre 27, 2011 en 2:05 pm

    José Ignacio Wert se estrena de ministro recurriendo a argumentos falaces y a enmarañar el debate. A Ricardo Galli le parece una idea fantástica y se apunta a la fiesta:
    Punto 3. Independientemente de que sean muchos o pocos los que vivan de su trabajo gracias a los derechos de autores, y que vivan mejor o peor, el fondo de la cuestión es si tienen derecho a hacerlo o no. Lo demás es demagogia.
    Punto 7. Como son pocos los que viven de esto, pues que se jodan. ¿Así serán menos?
    Mismo argumento con la industria editorial: Los autores solo se quedan con el 10% de los libros, mejor que tengan cualquier porcentaje de cero?
    Punto 9. Lo que se crea en Hollywood se financia mayormente gracias a las vendas en EEUU. Si las series norteamericanas viven uno de los mejores momentos, es entre otras cosas porque hay dinero para producirlas, dinero que viene de empresas que hacen un ruin cálculo de rentabilidad a la espera de cobrar “royalties”. ¿Alguien cree de verdad que nadie invertiría lo mismo sin una mínima garantía legal de recuperar la inversión?
    Punto 11. Otra vez el argumento del coste, que es irrelevante. No se trata de saber si cuesta más o menos sino de si hay derecho a cobrar por su uso.
    Punto 14. Las primeras patentes viene de la Italia renacentista, hace 500 años, no 50.
    Las primeras leyes sobre copyright aplicado a los libros son del 1700.
    Obviamente, proteger la propiedad intelectual no justifica socavar derechos fundamentales, ni mantener una industria del cine a base de subvenciones poco o nada claras, ni sociedades privadas de recaudación como la SGAE.
    Pero esperaba más de usted que un refrito de lo peor que se puede leer en Meneame cuando salta el tema.
    Un Saludo.

  11. Miguel
    diciembre 27, 2011 en 3:14 pm

    Porque motivo WordPress para loguearse un usuario pide número de teléfono móvil? Si no se coloca el nro. de teléfono móvil uno NO se puede loguear. El teléfono móvil otroga información confidencial y privada, más la ubicación (domicilio) del usuario que se loguea. ¿Colaboran en caso que lo soliciten las autoridades judiciales con la ley Sinde?

  12. KC
    diciembre 27, 2011 en 5:02 pm

    Miguel, dedicada a ti con permiso de los ya inexistentes The Sunday Drivers; en especial a partir del estribillo (1:03):

    Pues eso.

  13. Esteban
    diciembre 27, 2011 en 9:28 pm

    Ese es el talanta de los defensores a ultranza de la Ley Sinde desde su página de facebook facebook.com/groups/180483058647659/ y defendidos en twitter por Ibercrea.

  14. samuel
    diciembre 28, 2011 en 12:22 am

    si le exigimos a la otra parte precisión y rigor (con razón) también hay que aplicársela a uno mismo…

    ¿El cine factura 100 millones de euros? supongo que es porque no cuentas la cantidad de dinero que se va en sueldos y pagos a empresas, ¿no? Queda muy espectacular decir que recibe 200 y factura 100, pero es tendencioso. Lamento profundamente que las personas con más proyección pública de la industria cinematográfica sean unos cantamañas y no entiendan lo que estamos viviendo, pero eso no nos autoriza para caer en sus mismos errores y manipulaciones.

    Cuando se generaliza sobre el cine español, se mete en el mismo saco a ladrones que a trabajadores honestos, y creo que eso no procede.

    gracias.

  15. diciembre 28, 2011 en 12:37 am

    @samuel

    > ¿El cine factura 100 millones de euros? supongo que es porque no cuentas la cantidad de dinero que se va en sueldos y pagos a empresas,

    ¡Hombre! Por favor, lo que factura en ingresos es lo que factura en ingresos, independientemente de sueldos. Es un dato público, no me invento nada. Si en total ingresa 300 millones por las subvenciones, habrá gastado más de 100, pero lo que ingresa por “ventas” sigue siendo lo mismo.

    Si quieres te lo digo de otra forma si la forma en que lo expliqué no quedó claro: taquilla (y otros ingresos).

    Creo que deberiais aprender un poco más a no mezclar conceptos para discutir sobre números.

  16. samuel
    diciembre 28, 2011 en 1:05 am

    @gallir Si, la pregunta era retórica, o estaba mal hecha. En cualquier caso no se trataba de ese detalle en concreto.

    En el post, y en otros lugares de la red, leo discursos a favor de la neutralidad y libertad en internet que atacan y rebaten a las industrias culturales y a sus mentiras interesadas. Hay que hacerlo, porque estos lobbies atacan nuestras libertades en la red, se lucran, etc. Pero hay que hacerlo lo mejor posible y (al margen del ejemplo que citabas) “siento” algo en tu texto que no me gusta, que me parece mal enfocado.

    Ambos discursos, incluso cuando caen en manipulaciones, calan. Conozco gente que no va a ver películas españolas porque “todos son unos ladrones”.

    Hay algunas personas por ahí de las que aprendo mucho (tú, por ejemplo) y que sois un poco referencia. Cuando he leído este post, me ha dado rabia. Creo que vuestra opinión y conocimiento es muy valorado en la red y eso implica mucha responsabilidad.

    En la industria del cine, que conozco más o menos bien por dentro, hay todo tipo de desmanes, corrupciones, trampas y productores que estafan haciendo películas como podrían hacerlo fabricando tornillos (les da igual el cine, sólo quieren estafar).

    Pero… hay gente, yo conozco bastante, que hace películas interesantes, de forma honesta y honrada. Es la gente que más difícil lo tiene dentro de esta industria, y además no suele tener publicidad, consigue llegar a pocos espectadores, no gana mucho dinero. Es decir, hay buenas películas españolas que además se hacen sin robar. Si son afortunados suele ser con el apoyo de subvenciones, que supone un 50% del coste, e intentando prevender los derechos de emisión en televisión o en cines por anticipado, para minimizar su riesgo económico. Si no lo son, sin preventas ni subvenciones, que también los hay.

    Al leer textos como el tuyo tengo la sensación de que para deslegitimar determinados discursos se cae en generalizaciones un tanto pasadas sobre la industria cinematográfica nacional.

    Hace falta cambiar un montón de cosas, y la mejor manera es entre todas. Con discursos como el de este post es muy difícil que gente de la industria se acerque a escuchar todo lo que tienen que oír sobre licencias libres, nuevos modelos de negocio, cambio de modelo, fin de intermediarios (exhibición y distribución es uno de los grandes problemas), participación y colaboración, etc, etc.

    Y así, cada uno insultándose al otro desde cada trinchera, nos va a costar más tiempo cambiar para mejor ;)

    Saludos.

  17. diciembre 28, 2011 en 1:52 am

    @samuel

    > Pero… hay gente, yo conozco bastante, que hace películas interesantes, de forma honesta y honrada.

    Si estoy de acuerdo, y tengo amigos y conocidos cineastas que son muy honestos, curran un huevo, etc. etc.

    > Y así, cada uno insultándose al otro desde cada trinchera, nos va a costar más tiempo cambiar para mejor

    Pero fíjate que casi no opino, casi todo son números objetivos. Si te ofende o molesta es porque no se suelen decir.

  18. diciembre 28, 2011 en 11:37 am

    Aquí todos tenemos un montón de razones a favor y en contra.
    La pregunta del millón, como siempre, es ¿qué vas a hacer al respecto?
    Yo no consumo ni cine ni música españolas, ni lo haré hasta que esta situación cambie.
    Compro una media de tres CD originales al mes; si señores soy uno de esos gilipollas que aún compra sus discos.
    Pero una cosa he de reconocer, primero los bajo, los escucho o los chequeo en youtube.
    Porque hay una parte que si está desprotegida en esta historia y es la de los gilipollas que compramos discos pensando que va a ser como la canción que ponen en la radio y después te tragas un disco que es una soberana mierda en el que solo vale una canción.
    ¿Articularán una ley que proteja al consumidor contra esta estafa?
    En mi opinión esto beneficiaría más al mercado que la fascistoide ley Sinde que lo único que pretende es abrir la puerta a una censura bestial que les permitiría darle un tinte de legalidad al cierre indiscriminado de Webs y Blogs “incómodos”.

  19. Joan do Caixao
    diciembre 28, 2011 en 12:23 pm

    Mal artículo, por ahí no vamos a ningún lado, sin duda el peor que leo sobre el tema, atacar al autor porque haya algunos autores (momias y dinosaurios sin nada que decir hace lustros por cierto) que apoyen a los políticos no es el camino. Miras a un punto fijo de un paisaje muy extenso. Según lo que dices nadie puede vivir de lo que le gusta, todos tienen que estar puteados, menuda sociedad propones… Además se te nota un resentimiento chungo… no sé, un algo personal que desenfoca todo. Prefiero leer a Enrique Dans, te pega mil vueltas.

  20. diciembre 28, 2011 en 8:23 pm

    Veremos que hace el dinosaurio que entró ahora de ministro de cultura…

  1. diciembre 26, 2011 en 4:20 pm
  2. diciembre 26, 2011 en 4:54 pm
  3. diciembre 27, 2011 en 11:48 am
  4. diciembre 27, 2011 en 1:52 pm
  5. diciembre 29, 2011 en 1:25 pm
  6. diciembre 29, 2011 en 2:24 pm
  7. diciembre 30, 2011 en 2:08 am
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