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Actualización 18:00hs: El artículo de lainformacion.com ha sido modificado radicalmente, desde el titular hasta el URL, y con las probabilidades que indico aquí, pero sin indicar la rectificación, ni citar a este apunte. La captura del artículo original.

Cuando critico la manipulación y divulgación de “mala ciencia” en los medios, suelo mencionar a la pésima formación científica de las carreras de “periodismo”, especialmente la inexistencia de asignaturas fundamentales para “explicar el mundo”, como la estadística. Lo último se hace más evidente en cada sorteo del Gordo de Navidad.

Los juegos de azar son ejemplo típicos usados en estadística para enseñar y analizar probabilidades, por su simplicidad, reglas bien definidas e independencia de eventos. Así, es extremadamente fácil calcular cuál es la probabilidad de ganar el Gordo de Navidad: si son 100.000 números diferentes, y compras uno, la probabilidad es 1 entre 100.000. No hay más truco. Y esa misma regla se aplica a la serie completa, o a los décimos. Si compras dos números diferentes, entonces será 1 entre 50.000. Si compras 10 será 1 entre 10.000.

Fácil, ¿no?

Pues parece que para algunos es muy complicado entenderlo, aunque sean periodistas que escriben en un periódico y que intentan aclarar las probabilidades. En Ser presidente del Gobierno o salir con una supermodelo: cosas que son más probables que te pasen antes de que te toque El Gordo dicen:

La posibilidad de haber comprado un décimo agraciado con el mayor premio en el sorteo de lotería de Navidad es de una entre 14,5 millones. […]

Sin embargo, que nos toque el Gordo es casi un milagro: la probabilidad es sólo de una entre 14,5 millones, nada menos. Para que te hagas una idea, es casi más fácil que llegues a la luna.

¿De dónde ha sacado ese número? No me lo explico todavía, no puedo entender qué modo de pensar o qué formación pudo haber recibido para escribir semejante tontería cuando la respuesta es muy sencilla.

Pero no queda allí, el mismo titular es digno de entrar en los anales de las estupideces derivadas de no saber hacer operaciones simples para calcular probabilidades. ¿Realmente es más fácil ser presidente que ganar el Gordo? No, y la respuesta es muy sencilla.

Supongamos que compras un número del Gordo desde 1982 (30 años), ¿cuál es la probabilidad de ganar el gordo? 1 en 3.333 3.333,8166916544 (o aproximadamente 30 en 100.000), cuál fue tu probabilidad “simple” (no es tan simple, se debería usar Bayes para hacer una predicción basada en probabilidades a priori, como mínimo) de haber sido presidente? Hubo 4 presidentes entre 45.000.000 de habitantes, eso da aproximadamente 1 entre 10.000.000, es decir muchísima menor probabilidad que ganar el gordo en esos 30 años. Pero no hace falta complicarse la vida con números tan gordos. Sólo considerando una serie del Gordo, en 30 años hubo al menos 30 ganadores del Gordo (o 300 ganadores de décimos), mientra que sólo tuvimos 4 presidentes.

Es demasiado fácil y obvio para escribir un artículo divulgativo tan erróneo (si hiciese el cálculo de cuántos hombres han llegado a la luna sobre la población total, la afirmación es aún más lunáticamente errónea, pun intended).

Lo que sí es cierto es que es más fácil ser millonario por otros métodos (1 de cada 500 personas en el mundo es “millonaria”) que ganar el Gordo en un único sorteo (1 de cada 100.000), por lo que se necesitarían jugar 200 números diferentes en un año, o 7 números cada año, durante 30 años, para tener la misma probabilidad de ser millonario con el Gordo.

Este tipo de artículos y los diversos comentarios en los medios durante el día de ayer indican la paupérrima formación en áreas tan fundamentales como la estadística. Por ello no entiendo que en muchas universidades hayan eliminado las asignaturas de estadística de sus grados de periodismo, o que le dediquen tan poco tiempo. Lo considero un fraude intelectual de la universidad, y una deficiencia formativa inadmisible para profesionales. Al menos la “academia” debería hacer una profunda reflexión de qué es lo que están haciendo.

Por otro lado, desde ayer leí en Twitter a los típicos attention whore que escriben buscando aplausos o RTs recurriendo a la demagogia y populismo ignorante, por ejemplo criticando el supuesto afan recaudatorio exagerado del estado. Para ello decían cosas como “el estado se queda con 144 millones” de la Lotería, es una vergüenza/robo/engaño/etc”, pero no se citan lo importante: eso es “sólo” el 30% de la recaudación total, prácticamente lo mismo que pago sólo de IRPF, y mucho menos que otros juegos de azar, como ya lo explicó gaussianos el año pasado.

Debo decir que tampoco entiendo que los mismos que exigen mayores gastos del estado para sostener el estado del bienestar, luego griten rabiosos porque el estado recaude más en los “impuestos voluntarios a la ignorancia” de juegos de azar.  ¿Pretenden que el estado no recaude nada? ¿que el estado no participe en juegos de azar, sólo las empresas? (de tanto ir de progres por las redes sociales acaban usando argumentos neoliberales).

Considero que el estado no debe fomentar en ningún caso este tipo de juegos de azar, es un abuso a la ignorancia numérica de la gente y el fomento a la ludopatía que arruina a tantas familias. Pero luego pienso que quizás esté bien que el estado recaude impuestos voluntarios a esa ignorancia y haga un Gordo de Navidad cada sábado (aunque debería invertir más en asistencia a la familia directa de los jugadores, víctimas inocentes de la ludopatía).