Etiquetas

,

Perdonad por adelantado, con la que está cayendo y yo preocupado por nimiedades. Pero no me aguanto, y la pregunta del título tiene mucho que ver con la situación actual. Además, hace poco hice una crítica a los “licenciados en económicas”, y alguien me dijo por Twitter que muy mal, que debería criticar a las personas, no a las generalidades [sic]. Tonterías aparte, la pregunta es ¿qué coño se estudia en la licenciatura/grado de económicas? ¿Ciencia?

Supongo que la mayoría de vosotros leyó muchas opiniones de economistas. Unos dicen que debemos endeudarnos más, otros menos. Que hay que subir impuestos, otros que hay que bajarlos. Que hay que aumentar los indirectos y subir los directos, otros todo lo contrario. Y asi para todo, en nada se ponen de acuerdo, y cada uno tiene su opinión de cuál es la salida a la crisis. Unos presentan números que demuestran sus tesis, otros la contraria, y nosotros creemos las que nos conviene, no porque entendemos los números, mas bien porque lo dijo un economista “de los nuestros”.

Por supuesto, esos economistas muestran orgullosos que son titulados en económicas, incluso con máster y doctorados. Y la palabra “ciencias económicas” se repite muy a menudo. ¿Es realmente ciencia?

La ciencia -la de verdad, no la mentiridilla de titulaciones- tiene que cumplir varias condiciones, según reconocidos científicos y filósofos de la ciencia (como Kuhn o Popper). Una de ellas es que las teorías deben ser falsables, es decir, deben estar planteadas de forma tal que sea posible demostrar que son erróneas (si lo son). ¿Cómo se hace eso? Basándose en evidencias, con una argumentación lógica, y que permita repetir los experimentos para comprobar que los resultados son los esperados.

Bien, con tanta historia de economía, la persona de la calle pensaría que las cosas son así en economía. A veces yo también lo pienso. Pero dado que veo que ante la misma situación, los economistas ofrecen soluciones contradictorias, y que esos mismos ganan premios [pseudo] Nobel (no lo son en realidad), y que todas salen en los medios y revistas especializados como “válidas”, ya tengo serias dudas de que cumplan con esta primera norma.

La ciencia elabora teorías, pero las teorías no son lo que comúnmente llamamos “teorías”, éstas son en realidad “hipótesis” en terminología estricta. Una hipótesis es una “opinión fundamentada”, para que se convierta en teoría deben reunirse evidencias y crear un modelo que sea capaz de predecir con precisión razonable el comportamiento futuro del objeto estudiado. Así, la física predice el movimiento de planetas, pesos atómicos, posición de partículas, y hasta bosones que nunca se habían observado. La química predice el resultado de combinaciones atómicas y moleculares, y hasta materiales desconocidos, basadas en las propiedades básicas atómicas (peso atómica, valencia, etc.). Hay otras ciencias que son algo diferentes, como las matemáticas, que predicen con precisión el resultado de sus propios axiomas y teoremas, pero estos no tienen por qué describir la naturaleza, por eso, al igual que a la informática, muchos prefieren llamarles “ciencias formales”. Siguen manteniendo la cualidad de predictibilidad y falsabilidad.

Si la [macro] economía fuese una ciencia, debería poder predecir con una precisión razonable, que si subimos impuestos (o si los bajamos), aumentará la producción (o lo contrario), bajarán los intereses de deuda soberana (o subirá), disminuirá la evasión (o aumentará), etc. etc. Si además contamos que se llevamos unos cuantos cientos de años de estudios de macro economía, y que las crisis se producen cíclicamente en muchos países del mundo, la solución no debería ser tan complicada.

Ah, pero parece que sí lo es.

Unos economistas se escudan en que hay muchas variables, otros en que en realidad la macroeconomía se trata más de “sociales” que de números. En cualquier caso ¿dónde está el componente de “ciencia” en sus estudios y formación de [macro] economía?  Deberían admitir que todavía no son capaces de hacer predicciones mínimamente fiables, ni que son capaces de falsar las teorías contrarias. Es decir, nos meten un rollo pseudocientífico, y poca cosa más.

En realidad son sólo opiniones políticas e ideológicas, con una muy débil cobertura matemática expresada en curvas y en modelos dinámicos complejos, pero que sufren de un problema fundamental: las decisiones humanas son [todavía] imprevisibles, hay un componente irracional importante. Si además se agregan esas millones de decisiones, el resultado es impredecible.

Esto último hace, que toda el soporte científico se derribe como un castillo de naipes en cuando se le cuestionan un par de cosas básicas como las que estoy contando. Pero es muy raro que lo admitan, te dirán que “tienes una idea muy estrecha de lo que es ciencia” (seguramente nunca leyeron cuán “estrechos” son los ensayos de Kuhn, Popper o Sokal). O lo que es peor, que en vez de criticar estas “generalidades”, deberías criticar a personas (supongo que se quería referir a la opinión de personas individuales… pero ¿cómo los voy a criticar si no puedo demostrar que están equivocados?).

Incluso hasta allí puedo entenderlo: mira, es lo que hay, lo mejor que sabemos por ahora. Pero, lo que no puedo entender es que en su carrera parecen haber aprendido más de religión que de “ciencias”, porque se pasan el resto de su vida profesional afirmando sus ideas como si fuesen científicas. Pero la robustez científica de sus teorías macroeconómicas es, todavía, similar a las doctrinas bíblicas.

Ah, no, que en realidad tienen una visión más amplia de lo que es ciencia. Ante ese argumento, lo mejor que puedo hacer es responder con este enlace: el desastre posmoderno en la universidad.

Maldición, encima de aguantarles sus rollos, tenemos que pagar, incluso cuando aciertan. Pero recuerda, la macroeconomía no es ciencia, al menos no al nivel de esos señores que confirman bosones, o que ganan medallas Fields, o premios Turing. La diferencia es abismal, aunque te presenten curvas con nombres más difíciles que los muebles de Ikea.

Nota: acabo de recibir el email con un artículo de Schneier (si lo hubiese escrito aquí, algunos le hubiesen quemado):

You can learn a lot by studying other areas of security, and soft sciences like economics, psychology, and sociology.