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A finales de junio esperamos lanzar la beta pública, es decir, habilitar la aplicación en Google Play. Ahora que está estabilizado (la app, la parte web, el API de interconexión, etc.) estamos poniendo los esfuerzos en el diseño y los iconos (la única decisión firme por ahora, es que lo haremos con un tema oscuro, favorece a las fotografías, que es lo fundamental).

Ya tenemos casi listo el servidor web para el lanzamiento (lo lleva Bernat), el de ahora es un pequeño VPS de 7 euros al mes (que aguantó perfectamente las pruebas).  La web está enteramente desarrollado en Django y Python, la base de datos será PostgreSQL (sólo por gustos del sysadmin), para el reproductor de audio en la web usamos jPlayer, y por supuesto Java y C para la app.

Lo que más trabajo nos ha dado estos últimos días es integrar el compresor Vorbis en la aplicación. Durante este período de “pruebas de amigos y amigotes” hemos descubierto que no te puedes fiar de los compresores integrados en los teléfonos. Algunos son de muy mala calidad. Además, no hay forma de obtener información de sus características para intentar mejorarlo. Así que la solución fue compilar código C para los modelos de móviles e integrarlo con el código en Java. Seguramente esta parte del código la liberaré pronto… cuando se estabilice y descubra cómo hacerlo a partir de un macroproyecto en Java y Eclipse con el SDK de Android (todas nuevas para mí).

En resumen, gracias a los que están probando, y a sus avisos y sugerencias, nos ha ayudado mucho, y también nos generó mucho trabajo. Hacer que la idea sencilla original siga siendo sencilla para el usuario, da muchísimo trabajo. No aprendo, por enésima vez no me esperaba que la implementación de una idea tan sencilla puediese generar tanto trabajo.

No me refiero sólo a la aplicación Android, por detrás hay un desarrollo importante de web, y muchísimo trabajo para la definición y pruebas del API (para que sea un REST totalmente compatible con los estándares y patrones habituales, todavía sigo sorprendido de tantas reglas y normas). Además hay que contar las herramientas de trabajo de grupo: el Mercurial, Redmine (sistema de tickets, wiki, etc.), la lista de correo, etc. Pero para ser tres grupos independientes, que nos reunimos tres veces desde que comenzamos el desarrollo, ha ido más que bien.

Y encima hemos cumplido los plazos que nos hemos propuesto. A pesar de que en la primera reunión a finales de abril, cuando les dije “dos meses para la beta”, ni yo me lo creía. Pero es lo que tiene trabajar con un grupo de muy buenos programadores, que nos conocemos desde hace másde 10 años (por eso les propuse a ellos trabajar juntos, sabía que iba a ser divertido, y productivo).

Y ahora el vídeo de rigor:

Posdata: para montar todo este tinglado no hemos pedido dinero, hemos tenido pocos gastos (un par de teléfonos de pruebas, una decena de libros), sólo hemos invertido mucho tiempo. Pero como digo siempre, hacer un proyecto de software donde todos los socios son técnicos (o el diseñador) es lo más simple. No estamos en Silicon Valley, donde hay prorgamadores muy buenos cada pocos metros, e inversores que ponen mucho dinero para poder pagarles.

Segunda posdata: unos días antes de publicarla en Google Play, haremos público el enlace para descargarse la app (está en Dropbox, siempre tiene la última versión “release” que genero desde Eclipse). Los que queráis probarlo antes, sólo escribidme un email (gallir en gmail) que os paso el enlace.