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Patrones observados por los entrevistados

  1. Si no contestas porque sabes no que llevará a ningún lado salvo quizás a un enorme flame y descalificaciones: no dialogas, no conversas.
  2. Si no contestas porque no te has enterado, o se te pasó: no dialogas, no conversas.
  3. Si intentas dialogar, explicar tu punto de vista: no aceptas críticas, te lo tomas de forma personal.
  4. Si les pides evidencias de lo que afirman o acusan: no aceptas críticas, te lo tomas de forma personal.
  5. Si te critican duramente y respondes con críticas a esas críticas: no aceptas críticas, atacas, te lo tomas de forma personal
  6. Si insistes en tus argumentos, o reclamas más explicaciones: tienes un ego enorme, atacas, te lo tomas de forma personal.
  7. Si te dicen que no tienes ideas y respondes con datos objetivos: te crees que lo sabes todo, atacas, te lo tomas de forma personal.
  8. Si pillas a alguien mintiendo, manipulando u ocultando una parte importante de la historia: tienes un ego enorme, eres un prepotente, insultas.
  9. Si haces un sarcasmo y está de acuerdo: ¡qué bueno!
  10. Si haces un sarcasmo y no está de acuerdo, o no lo ha entendido: ¡insultas! ¡vaya subnormal! ¡psicópata!
  11. Si después de una discusión reconoces que la has cagado en algo: ¡al fin lo reconoces! reconoce también que llevas equivocándote desde 1977.
  12. Si criticas a un político de esos que suele dar muy duro a sus adversarios políticos: ¡difamación e injurias inadmisibles!
  13. Si te escucha o lee un aspirante a “gurú”: ¡gurú! ¡vaya ego! ¡insultos!
  14. Si usas un taco, por ejemplo “mierda”, en una frase aunque sea retórica y te lee un cortito con mucha bilis: sólo sabes insultar.

Conclusiones

  1. Los que son más duros criticando más se enfadan si les responden a las críticas.
  2. Una gran mayoría están convencida que su opiniones son razonables y humildes. La de los demás, prepotentes.
  3. Cuando ya no quedan argumentos, o sólo interesa desacreditar más que debatir, se recurren a los “modernos insultos”: gurú, ego, prepotente, ¿y este se dedica a [profesión u oficio]?
  4. Los troles se enfadan mucho si le responden de la misma manera. Al ser preguntados se justifican en que ya es sabido que ellos sólo trolean y que son simpáticos, por lo que no se merecieron esa respuesta.
  5. Un anti “gurús” es siempre un aspirante a “gurú”.
  6. En todos los foros y Twitter se verifica la tesis de Cipolla.

Hipótesis a evaluar

  • Uno que está convencido que es gurú nunca discute, ni se enfada, ni contesta porque no les entienden, son todos necios.
  • Uno que va de gurú pero sabe sus limitaciones hace lo mismo, pero para que no descubran que es un charlatán.
  • Los periodistas usan mucho el término “gurú” para que sus jefes y lectores crean que tiene contactos importantes.
  • Los periodistas no pueden admitir apellidos italianos acabados con “i”, le agregan siempre una “r”.

Ficha técnica

Este estudio siguió métodos de medición y estadísticos similares a los usados para medir la pérdidas de dinero por la piratería en Internet. También se usaron métodos de validación y control similares a los demás estudios sobre Twitter publicados recientemente.

Disclaimer

El autor reconoce que en Internet es donde más aprendió y donde tuvo las mejores discusiones. Y que salvo excepciones, no puede hacer lo mismo con amigos o conocidos en el “mundo real”.