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Esta mañana leí Europa reconoce el mal estado de la Informática en nuestro país (vía), aunque no me sorprendió nada –los tengo luego de alumnos– me entristeció un poco. Siempre consideré que la informática en los institutos –que no en ciclos formativos– era más que pobre, con asignaturas que repetían hasta tres veces lo típico de MS Word, MS Excel, MS Access y un poco de gráficos o multimedia. Es decir,a demás de reiterativo y de “academia de Microsoft”, sólo se enseña/ba la informática como “herramienta” –con un enfoque bastante naïf— y no como “ciencia”.

Hoy también recordaba una frase de Obama en su discurso:

Estamos viviendo la paradoja de elevadas tasas de paro cuando hay mucho trabajo por hacer.

Hoy ví una tras otra la series Eli Stone y luego Boston Legal, en ambas trataron el tema del pro bono publico, una obligación ética que tienen los abogados (al menos los de EEUU) pero que no es muy  común en otras profesiones. Aquí estamos muy acostumbrados a quejarnos del mal estado de la informática, de los malos salarios –incluso en la universidad– y muchos optan por exigir regulaciones o incluso llegan a la locura de poner sitios webs para desaconsejar el estudio de la informática.

País de quejicas y cómodas falacias… entre los que me cuento.

Puedo perder horas escribiendo y analizando datos para mi blog, pero no me dediqué seriamente a las actividades profesionales pro-bono (aunque sí dí muchas conferencias y clases en institutos sobre software libre). Así que ya es hora de empezar a poner el hombro un poco.

Desde ahora asumo un compromiso, dedicaré como mínimo dos o tres horas mensuales para dar alguna clase de informática  pro bono en bachillerato o ciclos formativos en Palma o alrededores. El profesor o preferentemente el jefe de estudios [*] me puede contactar en gallir[arroba]gmail. com o gallir[arroba]uib.es. Negociaremos el día, hora y tema (preferentemente relacionados con sistemas operativos, multiprogramación/concurrencia, lenguajes dinámicos, desarrollo web, software libre, …).

Animo a todos los profesionales informáticos que me lean que hagan lo mismo –y que esos colegiados exijan que sus colegios obliguen o recomienden y organicen estas actividades pro bono–. Ya está bien de tanto lloriqueo y de hacer tan poco, incluso en esos temas que presuntamente dominamos y formamos parte de la “elite”.

[*] Podría servir para cubrir bajas sin sustituto.