Hace unas horas me enteré del cierre de ADN.es. Aunque en este caso pertenece a una gran empresa que controla muchos medios –y hasta premios, dicen– también me entristeció (y no tengo relación alguna) porque se pierde una empresa del entorno, y los puestos de trabajo buenos profesionales (que no dudo lo superarán muy rápido). Es una muestra más de lo difícil que es hacer negocios en Internet, sobre todo en este país. No se sólo una cuestión de la crisis actual, pero tampoco es lo algunos dicen de costes de servidores. No es lo más costoso, ni de lejos, siempre lo mayor es el gasto en personal (he leído que el coste anual de ADNS.es supera los dos millones de euros al año).

El problema de fondo, que se repite, es la muy mala situación de la publicidad en Internet en España.

Comparado con los volúmenes relativos que se mueven en EEUU y países del entorno, es insoportable por paupérrimo. Por ejemplo en Menéame hemos podido aguantar todo este tiempo sólo porque hemos sido extremadamente conservadores con los gastos –no tenemos ni oficina física– y le hemos dedicado muchísimo tiempo “gratis” además de la colaboración desinteresada de la gente. Si hubiésemos tenido que pagar sólo un salario razonable de programador  y un diseñador ya hubiésemos estado agobiados. Si esto pasa con un sitio que no genera contenido propio y que se nutre de la colaboración de sus usuarios, mantener un sitio de contenidos propios con profesionales pagados como tocan es casi un acto heroíco.

Algunos achacan este problema a que AdSense tiene más del 50% del mercado publicitario de Internet en España –factura más que Microsoft en España en todas sus ventas– y sus ventas de anuncios bulk. Puede ser parte del problema, pero creo que hay algo más de fondo: el conservadurimo y la falta de vista de las empresas a la hora de invertir en publicidad, pero también del propio mercado y las agencias publicitarias que en una gran parte actúan sólo de intermediarias –quedándose con un buen porcentaje–. Estas últimas han fallado porque están muy acostumbradas a jugosisímos contratos y seguramente les parecía que la publicidad en Internet no valía la pena por sus márgenes más ajustados. Así AdSense se encontró con un mercado casi sin competencia seria, y con su “democratización” de la publicidad tiró tanto los precios que benefician a corto plazo a los anunciantes, pero perjudica a los que generan software y fundamentalmnente contenidos.

A largo plazo no es sostenible y terminará perjudicando a todos. Si Planeta recoje sus trastos y empieza la retirada, ¿qué se puede exigir o criticar a los que lo intentan sin caer en demagogias de adolescentes con hormonas desordenadas obsesionados con “cancamusas” u obsoletos reclamos de “buhos” hechos para violarlos cuando convenía?

Dicho esto, no entiendo que un gigante como Planeta, que hace un año atrás parecía querer posicionarse como líder en Internet, haya tenido tan poca vista de cerrar uno de sus pocos sitios que generó interés. No será por falta de dinero, han tirado mucho más dinero en el coup d’estat en Vueling (cuando actualmente la aviación comercial es un negocio mucho más costoso y de alto riesgo).

En fin. Sólo unos privilegiados pueden tener canon, los demás que no somos considerados como “creadores culturales” –enanos y gigantes– tendremos que pelear duro. Como está claro que los gigantes son los primeros en replegarse cuando pintan malas, sólo nos queda hacerlo entre enanos [*] [**] y/o esperar que el mercado publicitario se blanquee de una vez y de finalmente el vuelco tantas veces pronosticado.

[*] Si antes no te masacra alguna parte de la blogocosa, escribidora y cool aunque improductiva, que a diferencia de los gigantes tratan a los enanos casi como delincuentes.

[*] Hablo en general, a pesar de las referencias a personas de baja estatura, no se trata de una auto alusión personal🙂