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Posts Tagged ‘FUD’

¿Idiotic?


Hoy veo entre la cantidad de tweets con el hashtag #nolesvotes algunas trolleadas que se salían de lo normal. Una de ellas era Esteban Mucientes, o @mediotic que publica el siguiente tweet “bomba”:

La verdad de #nolesvotes al descubierto. Pantallazo de ahora: http://bit.ly/ihagh6. En su “acerca de”: http://bit.ly/g3IBEx

Uno de los enlaces es a su “tumblr” con una captura de pantalla, el otro al “about” del wiki de nolesvotes.

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Viaje al pasado, o como decir tonterías del software libre

octubre 23, 2009 24 comentarios

Como un viaje al pasado, me encontré con el apunte 8 cosas (y mitos) que Linux y el Software Libre deben mejorar. Escribiré y contestaré rápido porque en unos minutos salgo hacia al aeropuerto.

Antes de iniciar, unas aclaraciones (o como dicen en inglés, un “disclaimer“): (1) Unas 2/3 partes del software que utilizo a diario es Software Libre, (2) mi máquina de trabajo principal es una MacBook con OS X, Windows XP y Ubuntu Linux. Hago estas aclaraciones porque cada vez que alguien escribe un artículo como este lo acusan de “winfanboy” o “macfanboy” y se olvidan que quizás quien escribe simplemente trata de ser objetivo, o incluso (como en este caso) simplemente querer ayudar.

Esta es una falacia de autoridad cansina y basado en una autoridad ridículo: soy más objetivo creíble porque instalé o uso un GNU/Linux. Es como ese que empieza su diatriba racista o xenófoba diciendo: “no soy racista, tengo un amigo gitano/negro…” Pero lo siento, se puede tener instalado una Ubuntu y ser un completo ignorante de cómo ha podido crearse esa empresa y y distribución, o de la historia y conceptos básicos.

Habiendo dicho eso, hoy quiero hablar de varios problemas que creo la comunidad deOpen Source (Software Libre)

La comunidad del software libre no es la misma que la del open source. Aunque se compartan licencias y proyectos, las motivaciones son muy distintas. En la primera es ética-filosófica, en la segunda puramente técnica (y desde mi punto de vista egocéntrica desde el punto de vista del programador).

1. El mito de que el Software Libre es gratis.
[...] En este caso creo que la comunidad del Software Libre debe tener un mensaje mas realista que el de “te va a salir todo gratis”

Jamás desde el software libre se afirma eso, fundamentalmente porque el precio no es una motivación ética. En todo caso cuando oye esas afirmaciones debería dudar de que el que lo dice sepa realmente de qué está hablando. Aunque también hay que decirlo, si no tienes costes de licencias iniciales, ya estás bajando el precio sin gastar una hora de trabajo. Empresas como Google o Facebook explicaron hasta el cansancio de que no hubiese sido posible para ellas comanzar si tenían que pagar las licencias de software privativo para todos sus servidores.

1. El mito de que puedes hacer lo que quieras con el Software Libre

En este punto lanza la mayor cantidad de afirmaciones falsas y sin tener idea. Por partes.

Una vez mas, esto es algo que termina disparando el tiro por la culata a muchos consultores, que sin saber las particularidades de las distintas licencias Open Source, implementan sistemas de Software Libre a clientes empresariales.

Critica a los consultores que has hablado, o menciona la empresa. En todo caso la culpa es de ellos, no del software libre, el open source o las licencias.

Sucede que irónicamente (dado el nombre de Software “Libre”), que el Software Libre en realidad no es libre bajo muchas licencias, ya que (como ejemplo) te quita una de las libertades mas básicas de la sociedad humana: La libertad de tu beneficiarte económicamente con el fruto de tu labor.

Ridículo. La primera libertad y más fundamental es la libertad del usuario para hacer lo que quiera con el software de su ordenador. Además ninguna licencia libre impide al autor de un código hacer lo que quiera con sus programas, puede publicarse sólo con licencia libre, o con varias, venderlo, o regalarlo.  O puede trabajar modificando y desarrollando software libre cobrando por ello, o puede incluso vender software libre –como hacía Richard Stallman o la misma FSF– siempre y cuando respete la licencia de los trabajos de terceros.

Se bastante bien (y he escrito al respecto en eliax anteriormente) que “la manera” de hacer dinero con el movimiento Software Libre es cobrando por servicios, y no por el software, pero aquí olvidamos un componente bastante importante: Los que escriben ese software en primer lugar.

Puedes cobrar por el software, ninguna de las licencias de la FSF y compatibles impide la comercialización. Lo que quieres que respetar es la intención y autorización de los otros autores. ¿O pretender hacer negocio con el trabajo de otros sin respetar sus intenciones ni devolver nada a cambio?

Es fácil decirle a alguien “escribe 10,000 lineas de código que haga esto y aquello”, y después tomar el código de esa persona para tu propio beneficio sin darle un centavo, y decirle (mientras le das unas palmaditas en la espalda) “y ahora no te preocupes que harás dinero haciendo consultoría o dando algún tipo de servicio con esto que haz escrito”.

Contradictorio. Si puedes coger código de otra persona es porque el otro así lo ha querido. Y puedes venderlo si tienes mercado. Con el software privativo no puedes hacer nada de esto, ni siquiera usarlo como te apetece.

Uno de los grandes secretos ocultos del movimiento Open Source es que la mayoría de los que donan su tiempo al movimiento rara vez obtienen un beneficio económico de su esfuerzo. Noten que no estoy diciendo que eso sea algo malo, en el sentido de que quien quiera donar su tiempo que lo haga (yo mismo lo he hecho), pero sí me preocupa que una movimiento que haga tanto incapié en la palabra “libre” en realidad le quite una de las libertades mas importantes del ser humano, la de beneficiarse (y sí, de manera egoísta si lo quieren ver de esa manera) de los frutos de su talento.

Nadie está obligado a programar software libre, ni a usarlo, no entiendo que se preocupe por las intenciones de los demás.  Y como dije antes, ninguna licencia prohíbe que el autor de programas haga lo que quiera con ellos, además no se puede, es imposible legalmente –por las leyes de copyright/derechos de autor–

Pero todo esto surge de una confusión más grande. Las cláusulas de entregar el código fuente de software libre sólo se aplican en caso de distribución a terceros (salvo licencias como la Affero GPL que también se “dispara” en ejecución remota) porque aquí entra en juego la libertad de los otros usuarios. Mientras no haya distribución tienes las libertades fundamentales que aseguran todas las licencias libres:

  • Hacer con el software lo que quieras: ninguna licencia de software privativo lo permite.
  • Modificarlo como quieras: ninguna licencia de software privativo lo permite.
  • Libertad para distribuirlo: es una libertad, no una obligación. No tienes por qué publicar ni distribuir nada, pero si lo haces y es de software de terceros debes respetar la licencia que le han puesto.

3. El pensamiento radical de muchos en el movimiento Open Source

Otro punto que creo no favorece al movimiento Open Source en general, es la existencia de muchos radicalistas, que se comportan mas como sacerdotes fanatizados que como ingenieros o consultores.

Un ejemplo, el mismo Richard Stallman (fundador de GNU), a quien admiro por un lado (por sus destrezas técnicas), pero con quien tengo serias diferencias filosóficas sobre el Sofware Libre.

[...]

Richard Stallman no es del open source, está cansado de repetirlo y se conocen sus diferencias filosóficas profundas. Volver a repetir esto es no tener la mínima idea de lo que se está criticando.

Además sí, Richard Stallman es un radical, como toda persona que da prioridad a los valores éticos. Estos valores éticas son fruto de la reflexión lógica, no de religiones, que son todo lo contrario. Pero Richard Stallman es personalmente consecuente con lo que dice, no obliga –ni puede– a nadie a que sea igual que él, no demanda a nadie e incluso se toma a humor su propio radicalismo, por eso se disfraza de San Ignucio (es que todavía hay muchos que no captan la ironía).

O sea, el “radical Richard Stallman” vive acorde a su filosofía, renunció a todo poder como está claro en las licencias. Todo lo contrario que por ejemplo Steve Jobs, cuya empresa hasta demanda a otros porque arrancan Mac OS X en un hardware diferente al de Apple y así violan la licencia, o a escuelas por el logo de una fruta… pero resulta que el perjudicial para el software por su radicalismo es Stallman. Absurdo.

Esta vista radical en muchos casos se enfrenta directamente con varias empresas las cuales piensan (obviamente) en hacer dinero, y si una librería de código bajo cierta licencia implica que estos deban liberar todo su software propietario, o si en el mejor de los casos tengan que molestar a sus clientes diciéndoles que deben instalar esto o aquello ya que no lo pueden incluir en el binario para no arriesgarse a un proceso legal, ese tipo de cosas simplemente cierran muchas puertas.

¿Está defendiendo el “derecho” de una empresa de coger el trabajo de otros y venderlo sin respetar la licencia ni el trabajo de sus programadores que les han autorizado a usarlo de una manera? Seguramente Apple o Microsoft sí que lo permiten para sus programas y no demandarían a nadie si usan sus códigos fuentes sin autorización.

4. La confusión con las múltiples distribuciones del mismo software
Este tema lo vemos claramente en Linux, en donde la cantidad de distribuciones se acerca a 180 (no contando las distribuciones fuera de mantenimiento, que son un sinnúmero mas) [...]

Hablando tanto de libertad y ahora se queja de que haya libertad. ¿Qué pretende? ¿Que Richard Stallman u otro “radical” obligue a las empresas a que se fusionen? ¿a que creen más distros? ¿o que la licencia lo prohíba expresamente?

Quiero eso que fuma.

5. El tema de “El Programador Mas Macho”
Otro problema relacionado al punto anterior es que debido a que todo el mundo cree tener la “mejor” solución a un problema, que muchas veces esto conduce a anarquía, y división del software en cuestión. Linux es un excelente ejemplo, en donde podemos citar el eterno debate entre los gestores gráficos KDE y GNOME. Al final los usuarios finales tienen que decidir cual de los dos elegir, pero una vez mas, un usuario común no sabe cobre cuál base elegir, por lo que aunque esto sea bueno para usuarios técnicos que pueden elegir su favorito, para un usuario común y corriente es mejor decidir por ellos y darles un entorno estándar que puedan utilizar en cualquier versión de Linux.

De nuevo, ¿qué pretende? ¿que las licencias prohíban la diversidad? ¿que les impida a lso programadores iniciar nuevos proyectos? No entiendo absolutamente nada.

Además KDE y Gnome no tienen nada que ver con Linux (que es sólo un kernel) y se ejecutan en otros sistemas operativos que no son GNU/Linux.

6. La gran confusión entre todos los tipos de licencias
¿Cuántas personas técnicas conocen que pueden discernir entre los distintos tipos de licencias de Open Source? Muy pocas. Yo mismo acabo de contar 65 licencias diferentes en esta página.

Otra vez. Se queja de la diversidad ¿pretende prohibir que programadores o proyectos pueden elaborar sus propias licencias? ¿acaso se ha leído todas las licencias de software privativo? Cada programa tiene la suya, así que si las empieza a contar debe haber decenas de miles, que es mucho más que “65″.

Pero sí, es un problema, por eso la FSF pide que no se hagan tantas licencias que luego generan problemas legales. Pero el problema de fondo no es la licencia, sino las leyes de propiedad intelectual que obligan a elaborar textos muy complejos para la “autorización”, i.e. licencia.

¿Qué significa eso? Que antes de uno escribir una sola linea de código y reutilizar código Open Source, debe primero hacer una maestría en ciencias legales, o contratar un abogado experto en la materia (ahí van los ahorros del software “gratis”), para saber cuál licencia utilizar. Y eso es un grave problema.

Falso, para usar y modificar un programa internamente ni hace falta leer la licencia si es libre: puede estar seguro que tiene asegurada su libertad. Sólo debe estudiarlas si piensa distribuir un paquete con programas que usan licencias diferentes. ¿Pero acaso no se dió cuenta que con software privativo no lo hace porque ni siquiera tiene la opción? ¿O está defendiendo una especie de “no podemos permitir que la otra gente lo pueda hacer, no podemos permitir que sólo tengan que estudiar las licencias”?

Por cierto, ¿se ha leído y comparado una licencia de Mac OS X o la de Windows? ¿le permite combinar el código fuente con otros sin problemas ni necesidad de estudiar licencias o contratar abogados?

Para finalizar, la FSF y otras organizaciones hacen esfuerzos para compatibilizar licencias, se modifican para ello (como la GPL3 para que sea compatible con Apache) y hay guías. Además, no debe ser tan complicado, yo dedico una hora de una asignatura de un máster para enseñar lo fundamental de las licencias, ni tampoco se ven demandas por el uso indebido. De hecho hay más demandas de Apple o Microsoft por razones de las más variopintas que por problemas de licencias libres…

8. El mito de que Software Libre es utilizado en la mayoría de las empresas

De nuevo confunde la propaganda que pueda hacer una empresa con el uso real de software libre. Pero sí, cualquier empresa que esté en Internet, o tenga una conexión hacia Internet, seguro que usa mucho software libre:

  • Navegador
  • Buscadores como Google
  • Routers
  • Servidores webs
  • DNS
  • Todas las grandes “redes sociales” usan software libre: Facebook, Tuenti, Twitter, Digg, Reddit… Menéame mmm, no estoy tan seguro de esta última :roll:
  • El blog de Eliax

No pensé que a estas alturas hubiese alguien mínimamente inteligente que pudise escribir tantas falsedades con argumentos con la falta de la mínima lógica para criticar al software libre, tema sobre el cuál manifiestamente desconoce. No es un problema ignorar un tema, todos ignoramos cientos de miles, pero escribir sobre lo que se ignora y además para criticarlo de esta manera es, como mínimo, un despropósito.

Por cierto, este señor hablando tanto de libertad y no veo que tenga ninguna licencia en su blog, lo que significa que no autoriza a nadie a re-usarlo. Cosas de la coherencia.

Salgo corriendo al aeropuerto…

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Sobre autores mediocres piratas

Para los que llevamos muchos años con el software libre es ya una historia conocida: después de ignorarte o reirse de ti llega la fase del “ataque”. Así nos han dicho de todo, talibanes, cáncer, fanáticos, ladrones, etc. etc.

Ahora estamos viviendo una esta similar de los que proponen la regulación de Internet y el recorte de las libertades individuales en favor de sus propios intereses: mantener un modelo de negocio imposible.

Así, aunque el debate es variado y con opciones diversas (por ejemplo EDans no tiene [gran parte de] razón o Casciari tiene razón, pero peligrosamente optimista), esos ignorantes del debate y que se han quedado sin argumentos entran a saco con la descalificación personal y de toda la comunidad. Un ejemplo lo sufrí en persona y en directo por la radio, pero el que leí el domingo pasado en El País me dejó frío, aunque ya debería estar acostumbrado.

Se trata de Sobre piratas y ladrones de Jose María Guelbenzu. No había visto tanta ignorancia, tanto FUD, tanto maniqueismo y <perez_reverte>cainismo</perez_reverte> en tan pocas líneas. No sé cómo El País se atreve a publicar semejante artículo… o sí que lo sé. Pero que al menos no le llamen “Tribuna”, en todo caso “La grada” o “La voz de sus amos”.

De cualquier forma creo que da una excelente oportunidad para responderle en los mismos términos, estilo y falacias ad-hominem a tutiplen. Me servirá para practicar un poco de populismo victimista y con suerte saldrá publicado en algún periódico.

Sobre autores mediocres piratas

Para ciertos individuos la sociedad tiene una deuda hacia ellos. Ésta es la idea bajo cuya bandera muchos de ellos, consciente o inconscientemente, están cometiendo toda clase de atentados contra la libertad individual gracias a la mal llamada propiedad intelectual.

En la sociedad, la palabra propiedad intelectual lo envenena todo, es la coartada perfecta para toda clase de injurias y calumnias al tiempo que privatizan la cultura.

Las leyes de propiedad intelectual permite apropiarse de contenidos que bien son copiados directamente o bien, siendo incluso adquiridos inicialmente, se redistribuyen o se revenden a precios discriminatorios al tiempo que se convierte en delincuente al que comparte cultura.

Ya no es teoría ni especulación la idea de una propiedad total sobre la cultura y el conocimiento como representación de un mundo donde la privacidad e intimidad no tienen cabida. Es como un Gran Hermano orwelliano, pero mucho peor.

Simbólicamente, Victor Hugo es la imagen del autor que a pesar de los favores y dineros que recibía de Luis XVIII o la Reina Victoria no fió su fortuna ni la de sus descendientes a la gracia de sus señores o del público. Hasta entonces, el artista creaba a expensas de su protector, ya fuera éste el rey, una institución o incluso un comerciante enriquecido; desde Victor Hugo, el “artista”, amparándose en la Convención de Berna que ayudó a crear, empezó a reclamar propiedades antes inexistentes, a cobrar por cada pieza vendida y tratar de ladrones a sus lectores. Cuando los intermediarios entraron en escena se montó una cadena de negocio al final de la cual estaban los abogados.

En los últimos años, una figura ha empezado a reproducirse vertiginosamente en el mundo de la cultura: el autor mediocre. El autor mediocre es un ser humano que se dispone, a diferencia del resto de los humanos, a sacar partido de la sociedad cobrando de por vida más noventa años del trabajo que hizo sólo una vez.

Ha escrito un libro intrascendente, abona su cuota a la sociedad gestora, trabaja para un gran medio de comunicación y tiene conciencia de pertenecer a un lobby o asociación que salvará a la cultura. Toda esta inversión procede de su trabajo en una gran empresa, o de la sociedad gestora, o de subvenciones estatales, de las cuales cobra un dinero.

El autor mediocre considera indiscutible su derecho a ser pagado –de por vida y también sus descendientes– por su breve trabajo, pero, ¡oh paradoja!, considera igualmente indiscutible apoderarse, sin pagar por ello, del trabajo ajeno en nombre de la cultura popular. De donde venga esta idea es algo misterioso.

Quizá su origen remoto esté relacionado con el proceso que comenzó hace años con el new age bajo el lema “todo es relativo”, que viene a decir que tanto vale mi opinión como la misma realidad, aunque la realidad sea tozuda y yo un piernas que no pudo acabar estudios universitarios de letras. Por esa línea de pensamiento débil o simplemente tonto se llega a la idea de que libertad depende de cómo la mires y quién se la merece. Y ahí está el corazón del problema.

En los viejos tiempos, muchos desdichados viajeros eran abordados por salteadores de caminos que, pistola en mano, les conminaban a entregar “la bolsa o la vida”. Por lo general, entregaban la bolsa y la ropa y se iban con una mano delante y otra detrás mientras los bandidos se repartían el botín.

En nuestros días, el autor mediocre, influencia política en mano, se apropia del dinero ajeno para su entretenimiento, y si se anuncia mayoritariamente de parte de los expertos de que alguna medida legal es inconstitucional, como en Francia, avisan de que les da igual, es decir, que seguirán insistiendo, calumniando y cobrando al resto de la sociedad. Toda una declaración de intención; ahí no hay inconsciencia.

La sociedad a la que se le quita el dinero y algunas asociaciones preocupadas por un justo balance entre interés cultural y la libertad individual, buscan soluciones que pasan por la re-estructuración (que los autores rechazan airadamente) de un cánon injusto y gestionado de manera oscura que no llega a los autores de las obras que consumimos,  o a las compañías de telefonía (que también se niegan pagar el mismo impuesto que ya les obligarán a pagar a TVE y así transferir cientos de millones de euros de publicidad hacia la televisiones privadas, gestionadas por los mismos grupos mediáticos).

Yo no estoy en contra de pagar un cánon, pero sí a favor de una distribución justa y transparente al tiempo que no se restrinjan las libertades individuales, porque negar la libertad individual es una manera de fomentar la quiebra de la democracia y la solidaridad social imprescindible.

Y estoy decididamente a favor de fomentar la cultura; pero así como generarla cuesta dinero a la sociedad, por la misma razón no se debe de pagar dinero por descargarse libros, películas o canciones que ya han sido debidamente pagadas por todos.

Es la palabra propiedad intelectual la que lo envenena todo y la coartada perfecta, así que debe de usarse la palabra adecuada: latrocinio, despojo, apropiación indebida… y tendría que explicarse ya desde el colegio.

La mala conciencia del autor mediocre aparece cuando éste intenta justificarse acusando de abusos a la propiedad intelectual (que también abusa de una mayoría de artistas que trabajan cada día): no me cabe duda de que los ha habido y los habrá, lo que no justifica que la respuesta sea la del señor feudal que se echa a los caminos a condenar a todos sus vasallos.

Y por último, las asociaciones de autores ya se han convertido desde hace décadas, con sus millones de euros provenientes de cánones y subvenciones, en grupos de presión sobre el poder para que éste legisle contra derechos fundamentales reconocidos en la Constitución, Carta de los Derechos Humanos y acuerdos europeos e internacionales: el de la libertad individual, la intimidad y la privacidad de las comunicaciones. Es el triunfo de los adoradores del becerro de oro de la propiedad intelectual y la miseria de la política esclavizada a los grupos de presión y sus artistas lameculos.

Parafraseando a Goebbels: “¡Oh, Propiedad Intelectual, una mentira, repetida cien años, se convierte en verdad!”.

Ricardo Galli es programador, profesor y empresario, con estudios acabados, sin braguetazo conocido, sin relación alguna con grandes medios ni voluntad de vivir sin trabajar. [*]

[*] Aviso para tuiteros que sólo se quedan con la frase que les conviene: es también la obligada boutade, recomiendo leer la impresionante biografía del autor del artículo original :-)

“La regulación no será efectiva para atacar los problemas de calidad y fiabilidad del software”

noviembre 10, 2008 187 comentarios

El título no son palabras mías, sino de la asociación internacional más prestigiosa de informática, la ACM en el informe que se posicionaba radicalmente en contra de regular la profesión en EEUU (allí se denominan licencias, donde se pasa un examen previo y no se requiere necesariamente titulaciones específicas).

En realidad este apunte es sólo un preámbulo de otro más extenso que estoy preparando desde hace varios días –tengo que terminar de leer un par de libros– para dar contexto a las absolutas burradas que se han dicho últimamente y que han generado la convocatoria a una huelga de informática basado en conspiraciones y FUD que las del 11S o 11M parecen inventadas por niños.

Algunas de esas burradas, que están escritas aquí y aquí (y en el amariller) por el Decano del Colegio Informático de Andalucía (que si fuese un “colegio normal” ya debería haber abierto un expediente [*]) como Desaparece la ingeniería en informática, Nuestros títulos no serán homologables a ninguno al no existir correspondencia con los nuevos títulos, Los títulos actuales no tendrán validez, No podremos trabajar en Europa ya están contestadas en dos artículos de obligada lectura para formarse una opinión más general y en perspectiva ¿Qué pasa con la Ingeniería Informática?Preguntas y Respuestas y la respuesta del Decano de la Facultad de Informática de la UPV (también el de la Universidad de Deusto aclara varias mentiras –aunque reclama regulación–).

Así  que por ahora no contestaré a tales frases que parecen sacadas de la mente calenturienta de algún iluminado –lo dejo para tratarlo en el siguiente, donde comentaré la historia de profesiones y regulaciones–. Sólo reiteraré mi sorpresa infinita que un “profesional”, en representación de un colegio profesional, genere semejante “alarma social” [*] con tantas falsedades y engaños ¿deliberados? –como mezclar y confundir “competencias académicas” con “atribuciones profesionales”– cuyo único objetivo es una presión política al gobierno para que regule la profesión informática para así dar más poder y monopolio a los colegios –a último momento, en el último suspiro posible y al contrario de lo que sucede en Europa y el resto del  mundo “informáticamente desarrollado”–.

Los anónimos alumnos e ingenieros que convocan la huelga que además de insistir en la regulación tampoco se quedan atrás en las manipulaciones o ignorancia del tema que hablan, como la que les lleva a afirmar sin ningún remordimiento:

Por nosotros, porque le pagamos un título al estado, porque en los planes de estudio que hemos cursado

Cuando en realidad es el estado –la sociedad– los que le han financiado entre el 80 y el 85% del coste de su formación profesional en la universidad –a menos que todos vengan de una universidad privada o extranjera–. Esta financiación del estado continuará –igual que para las otras ingenierías– en las nuevas carreras de informática, con másters oficiales incluidos.

Lo que me hace escribir esta apunte es la repetición del mismo patrón de argumento falaz en un comentario que demuestra la poca práctica que tienen los que lo dicen, o la disfunción metacognitiva informática muy grave (de la cuál la universidad que los formó es/somos también culpable) que algunos dan la impresión que creen que por haber hecho algunos programas o prácticas de pocos miles de líneas y conocer un par de metodologías diseño o estándares de documentación (o un ISO 12207 con “meta recomendaciones” del ciclo de vida del software) es suficiente para garantizar a la sociedad mínimos de calidad del software:

En Ingeniería en Informática se estudian técnicas para crear aplicaciones de gran calidad, sostenibles, escalables, teniendo en cuenta los efectos de rendimiento y demás parámetros.

Me voy a limitar a contestarle (por enésima vez) con palabras de la ACM cuando se posicionó en contra de la regulación:

En los EEUU, la regulación [licencia obligatoria] ha sido usada como un medio para proteger al público de las malas prácticas de aquellos que ofrecen servicios públicos directamente tales como médicos, abogados, ingenieros civiles, constructores, cuidadores de día, peluqueros y agrimensores. Varios defensores de la regulación argumentan que ayudaría a promocionar la ingenieria del software como una profesión y que sería un resguardo a la sociedad de los ingenieros incompetentes. Aquellos en contra de la regulación argumentan que no será práctica ni efectiva para lograr esos objetivos. Además, afirman que no existe un cuerpo de conocimiento reconocido y generalmente aceptado en el cuál podrían basarse los examinadores  [Nota: en EEUU hay que pasar un examen para obtener la licencia]

La ACM se opone a la regulación [licencia en el original] de la ingeniería del software porque la ACM considera que es prematura y no será efectiva para atacar los problemas de calidad y fiabilidad del software.

En el caso de la ingeniería del software, la regulación [licencia en el original] sería interpretado como una afirmación autoritativa de que el ingeniero sería capaz de producir sistemas de software de predictibilidad, confiabilidad y usabilidad consistente. El Consejo de la ACM concluyó que nuestro estado del conocimiento y práctica es demasiado inmadura para brindar tales seguridades.

[...]

¿Se opone la ACM a la regulación? (licencia en el original)

. La ACM se opone a la regulación de la ingeniería del software porque la ACM considera que no será efectiva para ofrecer la seguridad de que los ingenieros de software son capaces de producir sistemas de software predecibles, confiables y usables. Cuando el cuerpo de conocimiento madure y tengamos experiencia probada en la certificación de las habilidades de los ingenieros de software, la ACM podría reconsiderar su posición.

¿Está la ACM en contra que la ingeniería del software sea considerada una profesión?

No. La ACM está profundamente comprometida a la profesionalización de todas las partes del campo de las tecnologías de la información, no sólo la ingeniería del software. Un campo no necesita regulación para ser una profesión.

¿Según la ACM hay diferencias entre regulación y certificación?

Sí. Certificación es una afirmación de alguna autoridad reconocida que una persona es competente en un área. Regulación es el permiso de una jurisdicción [a través de los colegios profesionales en el caso español, salvo la "certificación" del título universitario] para que alguien practique su profesión en esa localidad. A menudo el permiso se basa en certificaciones previas de sociedad profesionales [no es el caso general en España]. Pero un certificado no es una licencia, y una licencia no implica competencia sin las certificaciones apropiadas.

Nota: en las “regulaciones” de carreras técnicas en  EEUU en no se requiere tener una carrera determinada, sino poseer una certificación que se obtiene normalmente vía un examen.

Esto fue sólo una respuesta rápida, en poco tiempo contaré un poco más extendido la historia de las profesiones en el edad media y las modernas. Por cierto, las historias que contaré me hacen recordar a algo que leí en el Diario de Mallorca acerca de los discursos políticos de Obama y los de Zapatero y Rajoy. Decía algo así como:

Es como pretender comparar la poesía de Walt Whitman con las discusiones de Mortadelo y Filemón.

Algo así está pasando con el tema de las “competencias”, “regulación” y la huelga. Un esperpéntico episodio de Mortadelo y Filemón, donde brilla por su ausencia el profesionalismo, racionalidad y honestidad intelectual de los que ostentan cargos de colegios profesionales como así también la desinformación y falta del mínimo escepticismo necesario de todos los que secundan esta “movida” (que posiblemente también le estén haciendo el juego a algunos diputados del PP en una campaña contra la ministra aprovechando este tiempo de cambios por Bolonia).

Así, mientras se secundan los FUDs se olvidan de discutir los problemas que sí son importantes y urgentes: ¿los planes de estudios de las ingenierías informáticas que se están acabando son correctos y adecuados para los años venideros? ¿se han contrastado y enviado enmiendas, sugerencias o quejas a las comisiones? ¿se han contrastado las asignaturas con las de otras universidades españolas y europeas o las recomendaciones de la ACM que son elaborados por los mejores expertos internacionales? (yo sí lo hice) ¿se ajustan al Libro Blanco de la ingeniería informática? ¿son correctas las tan mentadas competencias definidas en los planes? Si lo han hecho lo mantienen bien guardado, porque con todo que se está diciendo sobre el tema de la “desaparición de la informática” no ví ningún análisis que indique los más que seguros problemas reales que sí hay que resolver.

De despedida y como adelanto, unas frases de Abraham Flexner:

1915: Profesión [...] involucra un actividad intelectual y de responsabilidad personal; deducen su material directamente de la ciencia y el aprendizaje; poseen técnicas organizadas que pueden ser enseñadas y comunicadas a otros; han evolucionado en un status personal y profesional muy definido; y tienden a convertirse, cada vez más claramente, en órganos para el logro de objetivos sociales mayores.

1929: Las actividades profesionales son tan precisas, tan absorbentes, tan rica en deberes y responsabilidades que tienden a absorber todo el tiempo e interés de sus miembros. Por supuesto no todos los miembros de las profesiones aceptadas están a la altura de lo estándares que acabo de indicar; pero eso son sus fallos personales. No es el fallo de la ley o la medicina si un abogado o un médico es un mercenario.

— — — —

[*] Una muestra en el email que recibí ayer:

Hola Ricardo,
[...]
Tengo un hijo de 19 años, y actualmente estudia 2º de ingeniería informática en la Universidad del País Pasco.
Te imaginarás el motivo de la consulta: la exclusión de informática como carrera en los planes de Bolonia.
Te agradecería que me des tu opinión sobre lo siguiente:
Esa exclusión ¿en qué cambia su futuro profesional?
¿Conviene plantearse la migración a otros estudios (léase telecos), perdiendo hasta dos años?
El chaval quiere dedicarse sobre todo a programación (aunque aún no ha visto todos los aspectos de la carrera), y prefiere continuar con sus estudios de informática, al menos en lo que queda de curso.
Comprenderás nuestra desorientación.
[...]

Luego algunos de los que secundan la huelga o están de acuerdo con este FUD monumental tienen la cara de acusarme de “hacer daño a la profesión” por mis críticas personales –y sólo en mi nombre, sin convocar huelgas, manifestaciones ni presiones a nadie– sobre cómo se llevó el tema de los colegios profesionales (especialmente en Balears donde tenemos al colegio intervenido judicialmente, con el decano, vicedecano y secretario imputados judicialmente) y sus políticas manifiestas de “anti intrusismo” muy en la línea del nepotismo y monopolio excluyente de los antiguos craft-gilds (más sobre el tema en el siguiente apunte).

“Un día interesante” de comprobaciones

octubre 1, 2008 25 comentarios

Envían a Menéame 609 de Telefonica, o como hacer las cosas realmente mal, sale publicado. Horas después aparece y desaparece un “tuit”. Pero en Google siempre quedan rastros para que podamos ver cuál era el misterioso texto:

Muy curioso, ríete de conspiranoias y el politiqueo. Supongo que en este caso sólo se trata de ganar posiciones en –otra vez– Google.

País, interesante blogocosa, impecable ética, curiosa forma de ganar credibilidad y/o visitas.

Pero no responderé, que ya se sabe que en la blogocosa algunos se creen con el derecho de acusar de cualquier burrada a los demás, pero si contestas educadamente –como hizo Arcos– muy dolidos dirán lo acostumbrado. [*]

Que alguien avise cuando retorne a la blogocosa –si alguna vez estuvieron–: el sentido común, la honestidad intelectual, la ética, la lógica y el fair play (basta con un par).

Nota mental: microblogging no necesariamente implica microcerebro.

[*] De hecho ya recibí el correspondiente lloriqueo, “muy dolido” por mi “desagradable respuesta” y con bastante de chantaje emocional pero carente de argumentos. ¿Disculpas por acusarnos repetidamente de tramposos, fraudulentos o de intentar perjudicarle? Por supuesto que no, “era sólo un comentario en Twitter”.

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Lenguajes dinámicos, programadores y FUD

Esta semana estuve en SICARM. El miércoles por la noche nos invitaron a una cena de gala. Donde todas las mujeres estaban muy guapas, de largo y con tacones. Los hombres todos de trajes, salvo yo, con mis vaqueros y mis zapatos todo terreno. No me avisaron que era fiesta de gala, aunque de haberlo sabido tampoco hubiese mejorado demasiado.

El tema es que sí había bastantes frikis camuflados. En una de las frikiconversaciones hablábamos de Python y Java. Uno programador de Java me dice:

Es que no me fio nada de los lenguajes dinámicos, no me fio de los lenguajes que no se pueden compilar.

Ya había ingerido par de cervezas y jamones, así que me lo tomé de buen humor y hasta me reí del típico FUD. Pero hoy leí Dynamic Languajes Strike Back (vídeo, puaj, yo lo puedo ver), una buena y humorística presentación en la Universidad de Stanford sobre los mitos que hay con los lenguajes dinámicos (la “cultura informática” en Stanford parece ser muy  fanática C y C++).

La siguiente transparencia contestaría al planteamiento de la noche en Murcia de forma muy breve y expeditiva:

DUD y programadores necios

Dice más o menos:

Una vez que terminemos de resolver los problemas de rendimiento y herramientas (IDEs), ¿qué nos quedaría?

  • Programadores necios, ignorancia, FUD.
  • “Mantenibilidad”, la herramienta de FUD más moderna.
  • La única solución: toneladas de marketing.

Si haces FUD intenta ser mínimamente coherente, ayuda

febrero 1, 2008 21 comentarios


A los FUDs ya estoy acostumbrado –ya casi no contesto–, a las mentiras después de hacer trampa también, pero tanto FUD incoherente y cogido de los pelos de este apunte (envíado dos veces al menéame ¿?) me dejó muy soprendido. Lo bobocosa fullera en su máximo esplendor.

Y lo que es cierto para Digg no lo es menos para Menéame, un sistema que se basa en los mismos principios y que al igual que Digg tiene problemas.

Sí, por supuesto –fundamentalmente autobombistas, spammers y activistas políticos que no dudan en saltarse las normas– que intentan manipular con mayor o menor éxito. Se necesitan controles exhaustivos, a veces mucho trabajo y flames horribles para minimizar la “manipulación” o “influencia de grupos”.

Pero Menéame a diferencia de Digg (y de Fresqui) es software libre por varias razones. Una es para ser coherente con mis principios respecto al software. La otra, quizás más importante, para asegurar el mínimo de transparencia indispensable en este tipo de plataformas sociales.

El código del servidor está publicado en “tiempo real”, todos los métodos de cálculo de karma (cada usuario puede ver cómo se calculó el suyo en su perfil), promoción de noticias (hasta la publicación en tiempo real de los cálculos) o descartes son conocidos y sujeto a revisión de cualquiera. Además cada noticia lleva una pestaña log donde se pueden ver todos los eventos que han pasado en esa noticia además de los votos públicos (positivos y negativos). No hay información “secreta” –ni siquiera de las estadísticas de acceso– como para que cualquiera que quiera opinar o criticar pueda hacerlo con fundamento (y de paso ayudarnos, si lo desean, en detectar y evitar “grupitos” de votos coordinados).

Pero ya se sabe, pedirle a un blogger presuntamente geek que analice el código fuente o la información disponible es casi imposible.

Con tanta información –como ningún otro sitio similar– ¿alguna prueba, pista o URL que de soporte a las afirmaciones? Por supuesto que no, lo habitual: repetir la misma mentira hasta que todos piensen que es la realidad.

Podría decirse que “se endiosa” a los usarios con mucho karma, y la polémica sobre cómo muchas noticias de cierto interés acaban inexplicablemente en el olvido a los pocos minutos gracias a los votos negativos de esos semidioses sigue patente.

¿Pruebas? Tampoco. ¿O es que Fresqui o Digg no tienen nada así? (lo tienen todas las plataformas, aunque se llamen de otra forma).

Los “dioses del karma” son “bien conocidos” (aunque yo conozca a casi nadie), y es muy fácil seguir el rastro de sus votos en cada noticia. Además, el cálculo del karma permite que cualquier usuario nuevo pueda llegar rápidamente a tener karma muy elevado, el algoritmo de promoción usa técnicas estadísticas para evitar abusos y sobre todo se controlan contínuamente los votos por usuarios, direcciones IP, subredes y no se permiten los votos de proxies TOR y otros proxies anónimos conocidos o detectados.

La otra gran alternativa española, Fresqui, parece poder presumir aún de su objetividad original, y aunque el modelo es esencialmente el mismo – lástima que no haya tanta gente que use este fantástico servicio – no parece existir esa sensación de falsa democracia que sí está presente en Digg o Menéame.

Ya, por cajones, es esencialmente el mismo, con menos trasparencia, con muchísimos menos usuarios y visitas, pero es mejor porque el blogger lo dice.

Fresqui también un “karma” –por cierto, según en palabras de su programador, inspirado y mirando el código del Menéame–, pero no se sabe nada del código ni cómo se calcula, ni se sabe quienes votan, no hay controles de IP. Nada, transparencia cero.

Pero si lo dice el blogger debe tener razón, me gustaría conocer el método mágico.

Me quedo con la fantástica afirmación del “blogger”: Menéame es más transparente, todo está publicado, todo es verificable, aún así está sujeta a más manipulación y es menos democrática que otro sistema copiado que no se conoce el código, ni cómo calcula el karma, ni si una misma persona puede votar varias veces.

Es genial, de otro mundo, sólo en la blogocosa puede afirmarse eso y quedarse tan tranquilo.

Sigue Alex DC en un comentario:

Tanto en digg como en menéame existen poderosas formas de crear grupos influyentes (chats, grupos, amigos…), cosa que no ocurre en Fresqui.

¿Poderosas formas de crear grupos influyentes? Hum, ya se sabe que este hombre es un gurú de los “nuevos medios”, así que debemos tener en Menéame poderosas herramientas de comunicación inaccesibles para el resto de los humanos. Lo investigaré, a ver si podemos dominar el mundo.

Responde Javipas (como diría Lobo…):

Qué razón tienes, Alex: hay personas que pasan tantas horas haciendo uso de estos sistemas que acaban teniendo una relevancia demasiada importancia.

Claro, los casi 60.000 usuarios del Menéame son todos malos malosos y los otros son todos buenos, unas joyas. A las pruebas se remite :roll:

Es algo que los algoritmos de promoción de usuarios/noticias deben controlar, y que sé que vosotros acertáis a hacer más que otras propuestas.

Obviamente hizo un análisis del código de Fresqui pero no puedo hacer lo mismo con el código del Menéame porque no es accesible :roll:

Quizás se trate de que hizo un análisis riguroso del humilde historial de fair play y honestidad llevada al extremo (1, 2, 3, 4, 5 …)

En fin.

Aunque Alex DC ya me había dicho en un email que practicaría el fair play [1], parece que la posibilidad de llamar la atención y atraer visitas puede con él y se apunta favorablemente a cualquier trolleo anti-menéame, por absurdo que sea y aunque vaya en contra de sus propios intereses. Cualquier excusa vale. Alex, con tu historial demostrado de borrado de noticias o usuarios clones para votar varias veces en Fresqui eres la persona menos indicada en este país para dar clases de transparencia y ética a Digg, menos al Menéame. Así que deberías hablar un poco menos y quizás reflexionar más sobre tus métodos, que no estamos en una discoteca.

Javipas, ya sabemos que un blogger escribe porque puede, pero cuando acuses de esa forma hazlo con evidencias y pruebas –todo está público, y si te falta algo nunca me negué a dar la información que pueda–. No te olvides que quizás no tengas mucha idea e información de cómo funcionan sitios como Digg o como el Menéame, y que no estás acusándome sólo a “los del Menéame”, sino a mucha más gente que ni conocemos a las que acusas de “mafiosas” por el sólo hecho de tener “el karma alto”. ¿No tienen en Fresqui, que dices es mejor, exactamente el mismo sistema de karma que Menéame –además copiado/inspirado del código del Menéame–? ¿Te han regalado un aipot para que sueltes semejante FUD inconsistente? </ironía>

Estoy de acuerdo en que quizás la “sabiduría de la masas” es muchas veces “estupidez” o “tiranía”. Pero la misma estupidez o tiranía es perfectamente aplicable a los individuos, con la desventaja que la estupidez individual puede ser aún más extrema al no tener el balance de los “votos negativos” de los demás antes de darle al botón de “publicar”.

¿Honestidad intelectual y coherencia o lógica en la bobocosa? Cada vez más lejos.

[1] A pesar de las ayudas –nunca mencionadas, por cierto– que hice a Fresqui cuando “atacaban” a su servidor, o la última en pedir que se le avise en privado –les pasé su email– de un problema de seguridad muy grave de Fresqui y no publicarla hasta que lo hayan solucionado –no sé si lo han hecho–.

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De arrogantes (y arrogantas)

noviembre 28, 2007 60 comentarios

Gracias a Sonia Blanco veo la entrevista en El País a Rosa García, la presidenta de Microsoft España, sí, esa señora importante que abrió su blog con las siguientes palabras:

Hoy vivimos en un mundo tecnológico lleno de opciones y oportunidades; los viejos paradigmas y las perversas dicotomías bueno-malo han desaparecido y la libertad de elección en el ámbito tecnológico se ha convertido en un hecho. Vivimos reflejados en un prisma de múltiple facetas en el que nada es bueno o malo per se. Por eso, me sorprenden los maximalismos, los extremismos y la radicalización de muchos de los habitantes de la blogosfera,

Está bien eso, aunque es la victimaria convertida en víctima, era una promesa de un buen debate (todavía retrasado por las inevitables anécdotas de que está muy ocupada, lee el correo en su teléfono con Windows Mobile, que se rompió el calentador o que la puerta del garaje de su casa no le funciona [sic, just in case]).

Vale, había que darle una oportunidad, esperar un tiempo, quizás nos entenderíamos y podríamos centrar el debate sin caer en los maximalismos como que “el software libre es un cáncer al capitalismo”, o “son unos comunistas”, “o el software libre –u open source– no es comercial“.

Cuando uno lee la entrevista parece que va en la misma línea:

Yo les diría que no hay que ser arrogantes o no hacer una distinción tan grande entre qué es la forma y qué es el contenido. No se puede juzgar así a alguien por estar con nosotros.

¿A que suena bien? Pero no hay que irse muy lejos para encontrar la frase citada por Sonia:

Hay personas que les encanta la tecnología para “mancharse las manos de grasa” y llegar hasta el final. Otras personas prefieren utilizar el ordenador para hacer otras cosas y emplean el tiempo para producir.

No sé que quiere decir, ¿que el software libre no es “productivo”? ¿o que todos los que lo usamos somos unos frikis improductivos?

Me resultaba muy raro que una persona que está en contra de los maximalismos o de las arrogancias de juzgar negativamente a alguien “sólo por no estar con nosotros” diga ahora estas palabras.

Así que sigo, para ver el contexto, que quizás lo aclararía todo. No podía ser que en una entrevista “neutral” soltase frases de estas, en total contradicción con su declaración de intenciones en su blog.

Por ejemplo, a mí me gustan mucho los cacharros. Para instalar alguna de mis cámaras con Windows lo tengo fácil, pero con otros sistemas no sé si sería capaz. Cuando me leo las instrucciones de Linux, no es que sea tonta, pero no estoy dispuesta a emplear una hora en ello.

Está claro que no conoce un sistema GNU/Linux, que reconoce automáticamente cientos de cámaras y todos los estándares de intercambio de fotografías sin necesidad de instalar ningún driver ni de escribir una sola línea de comando. Por ejemplo está claro que no conoce el digiKam –por dar sólo un ejemplo–.

Pero además está claro que con sus 17 años en la empresa no ha podido dejar de lado los mayores maximalismos y radicalismos –de esos que juzgan a los demás sólo por lo que le cuentan… los de su empresa–. Aunque los quiera disimular, no puede.

Demasiado cinismo victimista de señorita Pepis. Y luego se preguntan por qué critican a su empresa.

PS: bueno chicos, es súper fuerte pero tengo que dejar de escribir, la lavadora hace ruido, mi niña me llama desde el escritorio donde está jugando con su GNU/Linux… pero eso sí, leeré vuestros comentarios desde el váter con mi portátil con Ubuntu (aunque antes tuvo Debian, o sea). No entiendo vuestras risas, es súper fuerte.

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