De coches compartidos y regulaciones

junio 10, 2014 8 comentarios

Anoche Fomento publica una nota de prensa que era sólo un “recordatorio” de una ley que no se modifica desde hace 16 años:

Fomento recuerda que es necesaria autorización para el transporte de viajeros en turismos por cuenta ajena mediante retribución económica

Europa Press distribuye un teletipo que sale publicado en muchos medios con el titular:

Fomento avisa de multas de hasta 600 euros a usuarios de coches compartidos que operen sin licencia

Y aquí comenzó el “arde twitter”, con gente (entre ellos periodistas) enfadada y hasta escandalizada de que el gobierno regule la “economía de la compartición”, que querían matar a BlablaCar, etc. Varios avisaron, entre ellos yo (y Javier de la Cueva, Antonio Delgado y otros que seguro me olvido, disculpas), de que la nota de prensa no decía eso, que el teletipo era una interpretación bastante liberal y sensacionalista de lo que decía la nota de prensa original (estaría bien saber de dónde vino esa interpretación, si fue error de EP o provocado por Fomento).

Al final hoy se resolvió, teníamos razón.

Mas allá de otra vez la falta de rigurosidad (empezando por el que redactó el teletipo de EP) y los sesgos “anti gobierno” que impedía a varios periodistas que se diesen cuenta que lo que decía el ministerio no tenía relación con lo que decía el teletipo, hay otra cuestión más interesante (y perdón por la autocita, pero está escrito desde hace horas):

Es un patrón muy curioso cómo los declarados muy “progresistas de izquierdas”, que reclaman la lucha contra el capitalismo salvaje y más regulaciones del estado, cuando se trata de actividades económicas surgidas gracias a internet cambian a un discurso completamente anarco-capitalista/liberal: el estado no debe intervenir ni regular, son actividades que deben permanecer al margen, que se trata de una nueva economía, la de compartición, etc. El siguiente tuit me parece una buena explicación a cómo respondemos de una forma bastante egoísta a estos “dilemas”:

Seguramente hay matices y se podrían escribir libros, pero cualquier actividad comercial se trata de “compartir”: yo sé o tengo algo y te lo doy a ti a cambio de otra cosa o servicio. El dinero sólo es una forma de facilitar la transacción, pero siempre se trata de un intercambio. Hasta que se profesionaliza y se crean empresas (públicas o privadas) que pueden fabricar o servir de forma más eficiente. Debería servirnos para dar un poco de perspectiva, y aunque sería apresurado equiparar a servicios públicos más regulados, que obligaría a tantos costes y burocracia adicional que no haría atractivo el “car sharing”. Pero el punto que me interesa, los mismos que hoy reclaman que Fomento no regule esta actividad ¿que pasaría cuando ocurriese un accidente grave que mate a varios miembros de una familia? ¿qué pasaría si se descubre que el propietario del coche tenía pocas horas de sueño? ¿o si estaba drogado? ¿o tenía el carné casi sin puntos? ¿o su coche no estaba en condiciones?

Estoy seguro de que cuando ocurra muchos de los que hoy defienden la no intervención del estado adoptarán la postura contraria: que es culpa del estado que no tomó las medidas necesarias para que no ocurran este tipo de accidentes (aunque es imposible asegurar que no se producirá, sólo minimizar los riesgos de que ocurra). Que los pasajeros no tenían forma de saber las condiciones del conductor o del coche, y que por eso no se lo podía tratar de la misma forma que el transporte privado (tal como está ahora), sino que necesitaba de regulaciones adicionales ya que transporta a personas completamente desconocidas.

Así posiblemente se discutiría de medidas más estrictas que el privado pero menos que el público, por ejemplo: exponer en la web y en el coche los datos del carné (fechas de caducidad, puntos), tener la revisión pasada en el último año (en vez de dos), que el coche tenga menos de x años, que el conductor tenga un tipo de seguro que cubra a los viajeros, que tenga una revisión médica, etc.

Si el “car sharing” tiene el éxito que pronostican (yo no me atrevería a tanto futurismo), por la ley de grandes números seguro que ocurrirán accidentes graves. Un anarco-liberal diría que es sólo responsabilidad de las personas que estaban en el coche, pero la mayoría de españoles reclamarán responsabilidades al gobierno. (¿o quedan dudas? Espero que no haga falta citar casos de accidentes de repercusión social y las reacciones).

Es incoherente hoy reclamar la no intervención para luego llevarnos las manos a la cabeza y reclamar responsabilidades al gobierno cuando ocurran accidentes o delitos. Con estas actitudes tampoco colaboramos en que se mantenga un debate sobre qué es mejor hacer.

Aunque puedo estar equivocado, sólo el tiempo podrá darme o quitarme la razón, pero al menos digo que estoy lleno de dudas sobre el tema. Es más, sí creo que hacen falta algunas regulaciones adicionales para evitar disgustos mayores (y no dejar que sólo dependa de la voluntad y competencia entre plataformas de compartir coches).

También debo decir que los cuatro que gritamos por las redes no representamos a la sociedad. Afortunadamente.

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Las cosas que te pueden pasar en 24 horas

Ayer a las 11 de mañana, Benjamí y yo declarábamos como imputados en el Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona por un enlace (más).

Acabamos a las 12:30, a las 13:00 hs entro en un debate de radio en directo sobre el #canonAEDE, antes que pueda decir nada de la SGAE ya nos llaman “aprovechados” (y luego me piden a mí que mantenga un debate cordial ;) ).

Llego a casa a la noche, cansadísimo, y te encuentras que un idiota nos llama basura, y luego delincuentes y que nos aprovechamos de “vacíos legales”.

A la mañana siguiente te encuentras con una demanda del PP por un enlace (que consigue que el que lo envió lo ratifique, aunque haya dudas razonables).

Todo esto es lo que tienes que aguantar, pero es tan surrealista y absurdo que es imposible no pasárselo pipas. Yo, como un enano.

 

 

 

 

 

Filtración exclusiva de la reunión donde se diseñó Twitter Alerts

– Como sabéis, el problema es que no podemos aumentar la audiencia, llegamos a un valle de número y perfil de usuarios y si no ofrecemos servicios adicionales perderemos cuota, sobre todo por el crecimiento de Whatsapp entre adolescentes. Debemos incidir en el “tiempo real” y de allí la propuesta de lanzar un sistema de anuncios públicos, Twitter Alerts…

– ¿Cómo extraeremos esos datos? ¿Qué fuentes usaremos?

– La idea es que sean los propios organismos de seguridad de cada país los que lo hagan, nosotros sólo haremos el desarrollo y el marketing inicial.

– ¿Costes de desarrollo y mantenimiento?

– Muy bajos. El estimado de desarrollo es aproximadamente dos semanas de ingeniero, diseñadores y redactores para el blog y notas de prensas. En total ni superaremos $30.000 de coste real desarrollo, los marginales son despreciables….

– No puede ser tan simple, barato y rápido ¿qué nos estamos perdiendo?

– El sistema consistirá en que daremos privilegios a unas pocas cuentas que marcarán sus tuits de alertas con una etiqueta, los usuarios podrán suscribirse a esos anuncios y recibirlos vía SMS y push de DM. Nada importante, la infraestructura ya la tenemos y están infrautilizadas, los SMS y los DM que como sabréis ya funcionan en modo push tanto para la web como las últimas versiones de las apps nuestras.

– Aún así, habrá que convencer a las administraciones y organismos públicos para que colaboren, en EEUU tenemos una administración favorable y no habrá problemas, pero ¿y en Europa?, son más cuidadosos con las colaboraciones de la administración con empresas privadas sin concursos y control…

– No existe ese problema. Recordarán que la cuenta @policia de la Policía Nacional de España, una especia de FBI, es una de las más populares del mundo que trabajan para nosotros…

– ¿Trabajan para nosotros? No sabía de eso ¿cuánto pagamos a España?

– Fue una forma de decir, no pagamos nada, lo hacen los contribuyentes españoles…

– ¿Y qué tienen que ver con esta estrategia?

– Es sencillo, ellos ya tienen varios funcionarios trabajando sólo para la cuenta Twitter, de hecho su jefe es un chico majete que como tiene que justificar su trabajo y está orgulloso del éxito nos hace publicidad gratis en  los eventos de redes sociales a los que le invitan. Y reciben muchas invitaciones, curiosamente los españoles son tan recelosos de su ejército y policía pero aplauden esta iniciativa…

– Entonces la estrategia es usarlos no sólo como generador y curador de contenido, también como canal de marketing.

– Exacto, por allí va. Luego usaremos a @policia como parte del showcase para nuestra expansión internacional, ellos mismos nos darán la publicidad, tenemos previsiones de que hasta su Ministerio de Interior publique notas de prensa.

– Interesante, me quiere decir que no sólo trabajaran para el contenido sino también para la promoción de nuestra plataforma sin que gastemos un centavo…

– Exacto.

– Aún así, pueden surgir muchas críticas, se darán cuenta de esto, es su propia administración que está favoreciendo a una empresa extranjera sin tener que pasar por ningún control…

– Pueden surgir algunos, pero tened en cuenta la situación de crisis económica y del periodismo, los medios están llenos de becarios y periodistas jóvenes que flipan con Twitter y nos hacen publicidad gratis cada día, que según nuestros expertos en comunicación están valoradas entre 50 y 250 mil dólares cada día. En España hasta hacen bromas con los recurrentes titulares “Arde Twitter”…

– ¿Dices que tenemos más publicidad gratuita en España que en todo California?

– Así es…

– Aún así, creo que puede ser contraproducente a nuestra imagen si despierta muchas críticas…

– No se preocupe, como decía están muy centrados en la crisis, las críticas al gobierno y ahora las elecciones europeas. En España y varios países europeos los periodistas nos adoran, ni siquiera nos ponen en el foco del  canon AEDE que propuso el gobierno por los grupos de presión de los medios más importantes…

– ¿Canon AEDE?

– Nada, no se preocupe, es una tasa que quieren cobrar a Google, nos afecta a nosotros pero nadie lo dice, mejor que estemos completamente fuera del foco y que se den tortas Google y unas cuantas empresas españolas. Debemos aislarnos de eso, somos una empresa de perfil majo y buen rollo, con el apoyo ciego del periodismo, sigamos con la estrategia que nos interesa. Como decía…

– Aún así lo planteas muy sencillo, habrá gente que se queje que su administración trabaje gratis para una plataforma y que no libere los mismos datos de forma que otras empresas puedan ofrecer esos servicios de alertas públicos.

– Habrá casos, seguramente, pero ya le digo, según nuestros estudios la propia @policia y Ministerio de Interior se encargarán de difundir, los medios ansiosos de noticias y encantados con Twitter lo repetirán sin crítica alguna, y la mayoría de usuarios lo festejará, ¡por fin que tienen una administración moderna que hace cosas en Internet! Creedme, lo tenemos estudiado, ocurre el mismo fenómeno desde 2010-2011 cuando nuestra plataforma se hizo popular entre los periodistas.

– A ver si entiendo ¿nos estás diciendo que harás que la administración de países como España gasten decenas de miles de euros para proveernos de contenido gratuitamente y que obtendremos publicidad por valor de millones de dólares sin que nos cueste nada? ¿Que no harán críticas duras en los medios? ¿Que políticos, activistas, y asociaciones empresariales y de consumidores no sólo no protestarán sino que aplaudirán que su administración y policía nos favorezca de esta manera con avisos públicos de alertas especialmente adaptados a nuestra plataforma? ¿Que no reclamarán igualdad de acceso y trato para otras empresas? ¿Y que todo esto obtendremos gastando sólo unas decenas de dólares para adaptar el software que ya tenemos?…

– Yo no podría haberlo explicado mejor.

– Si esto funciona, usted es un genio López.

—-

Espero que no hayas llegado hasta aquí sin haberte dado cuenta (ya hubo alguno) que es sólo una parodia-sarcasmo-ficción crítica para no tener que escribir una nota “seria” de por qué me parece mal el bombo-autobombo gratuito de los Twitter Alerts y la Policía Nacional (y que cabe reflexionar cada vez que se dedican recursos públicos a proveer datos -además, alertas- arbitrariamente a una y sólo una empresa o plataforma no pública ni abierta).

El canon AEDE, y contradicciones vitales de los medios

Veo este tuit:

que enlaza a El falso norcoreano lo vuelve a hacer. Esto no pasaría de una simple anécdota de los no-noticias y “arde Twitter” que se publican diariamente, si no fuese por:

¿Cuáles son esas contradicciones? Muchas, pero resumidas en seis:

Leer más…

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El ecualizador de las redes sociales

mayo 3, 2014 Los comentarios están cerrados

Lo que prometíamos

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El estado actual

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Nos queda mucho trabajo de ajuste.

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Documentales (imperdibles): energía e información

Una de las ventajas que me aportó el Chromecast en casa es que me paso horas mirando documentales en Youtube. Hoy vi dos (de la misma serie, de Jim AI-Khalili para la BBC) fantásticos sobre energía, pero sobre todo sobre la relación entre energía, información y ordenadores. Está muy bien explicado, el segundo me ha encantado. Obviamente porque soy informático, y sobre todo porque pienso cómo hubiese cambiado mi perspectiva si hubiese sabido, por ejemplo, sobre el demonio de Maxwell y la demostración de su imposibilidad (lo expliqué en una conferencia en Casa América, hace ya cinco años).

Son cosas que no me enseñaron en la carrera, y que me habría hecho apasionar aún más por la informática y la física. Por eso, al menos el segundo, debería ser de visualizado obligatorio para estudiantes o interesados en informática. Disfrútalos.

Nota: están en inglés, no sé si hay subtítulos.

Energía

Información

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La compleja coreografía porque presionaste la letra A

abril 29, 2014 19 comentarios

Tu teclado detectó que presionaste la letra A, sus chips lo codifican en un scancode, este código es convertido en un señales eléctricas que se transmitirán por el cable USB al controlador que está conectado a la placa del ordenador. Este controlador detecta las señales eléctricas, las reconstruye en números binarios que almacena en un área de memoria del dispositivo, a continuación genera una solicitud de interrupción (IRQ) que será transmitida al microprocesador.

Esta interrupción está codificada y se recibe en el procesador en unas pins especiales para ellas, cuando llega la generada por la tecla que presionaste el procesador decide a qué core o procesador enviar esa petición (enrutamiento de interrupciones). Éste interrumpe lo que estaba ejecutando en ese momento,  analiza el IRQ, accede a una tabla de interrupciones (que fue rellenada cuando el sistema operativo se inició) donde le indica la dirección de la rutina del kernel que debe ejecutar. Cambia los registros necesarios, posiblemente invalida (flush) las cache y TLB del proceso anterior, cambia el nivel de ejecución del procesador a uno de con más privilegios y pasa a ejecutar la dirección indicada en la tabla de interrupciones.

La rutina del núcleo del sistema operativo analiza los registros y llama al gestor del controlador USB, que puede acceder a la memoria del dispositivo vía instrucciones de E/S del procesaor para que copie los datos a la memoria RAM. También llamará al gestor específico de teclado por USB (lo más probable es que sea el usbhdi) que convierte el scancode original en un código de caracteres vía una tabla de conversión (o mapa del teclado).

Una vez realizada las operaciones de transferencia de datos desde el dispositivo, se llaman a las rutinas de E/S de caracteres del núcleo. Éstas analizan qué proceso es el que debe recibir esa entrada de teclado, si usas un GNU/Linux con interfaz gráfica el proceso es el servidor X (X.org), copian los datos al área de memoria de dicho proceso, lo desbloquean y llaman al scheduler para que decida qué proceso debe ejecutar a continuación.

Al desbloquearse el proceso, éste pasa de la lista de procesos bloqueado a la lista de procesos listos para ejecutar. Allí el servidor X competirá por el procesador con otros procesos, eventualmente será seleccionado por el scheduler, este procederá a preparar al procesador (o núcleo) para que lo ejecute (cambio de contexto o context switch), invalidará las caches del proceso anterior, preparará las tablas de páginas básicas, cambia el privilegio del procesador al de uno de proceso normal y finalmente transfiere el control al proceso X.

Éste continúa su ejecución desde la llamada epoll o select que hizo para recibir E/S, analiza los datos que le dejó el sistema operativo y decide que es un letra picada en el teclado (el editor de texto, o la terminal, o el navegador web….), analiza cuál era el proceso interactivo que tiene la ventana activa en ese momento, codifica el evento en el protocolo X11, y se lo envía a dicho proceso vía memoria compartido o socket UNIX.

Al enviar el mensaje a otro proceso, se llama otra vez a una rutina del sistema operativo en un proceso similar al IRQ inicial, pero esta vez iniciado por una instrucción especial (interrupción por software) que hace que el procesador la trate de forma similar, selecciona un procesador para que la trate, analiza el código de interrupción y los registros que dejó el programa, cambia a modo privilegiado y llama a la rutina del kernel que tratará esta interrupción (posiblemente las de UNIX socket).

Esta rutina mira en las tablas de sockets cuál es el proceso receptor (el editor, terminal, navegador…), copia los datos necesarios, desbloquea al proceso moviéndolo a la cola de listo para ejecutar y llama al scheduler.

Eventualmente el proceso que debe recibir esa letra A es seleccionado por el scheduler, pasa a ejecución, continúa su ejecución desde el select o epoll, analiza la entrada, decide que hay que mostrarlo en pantalla, codifica la información necesaria (caracter, tipo de letra, posición, color, etc.) y la envía nuevamente -mediante un mensaje en protocolo X11- al servidor X.

Se repite de nuevo el proceso, interrupción de software, llamada a una rutina del núcleo y desbloqueo del servidor X que eventualmente es ejecutado.

Éste analiza el mensaje, detecta que tiene que dibujar una letra en la pantalla y llama a sus rutinas de dibujo de fuentes TrueType. Estas rutinas recuperan la información de la fuente necesaria (consisten de puntos en 2D), aplican los fórmulas necesarias que definen cómo debe dibujarse en la pantalla y llaman a las rutinas de DRI del kernel que lo harán, vía ayuda del gestor de la placa gráfica, en un complicado procedimiento de sincronización entre el servidor X, el gestor de la placa y la propia placa gráfica (que es otro ordenador muy potente y complejo, con su propio “sistema operativo”).

La letra A es dibujada así en la memoria del back buffer de la tarjeta, también se dibujan las otras ventanas con complicadas combinaciones y copias (compositing) para intentar minimizar todo lo que hay que re-dibujar. Cuando el back buffer está completo, se notifica a la placa gráfica que lo intercambie con el front buffer (lo que se visualiza por la pantalla), ésta espera que llegue el momento justo de sincronización con el monitor (para que no parpadee con mezcla de imágenes de ambos buffers) y finalmente hace el cambio y puedes ver lo que esperabas:

La letra A

Esta maravillosa coreografía de sincronización y paso de información ocurre cada vez que presionas una tecla, o mueves el ratón un pixel, o se empieza a bajar una imagen de la web. Y no sólo en tu PC o Mac, ocurre lo mismo en tu teléfono móvil, tu router WiFi, tu lector de libros, o tu smartwatch.

Todo esto que acabo de explicar ya funcionaba prácticamente igual desde finales de los años 70. Explico estas interacciones y algoritmos en mis clases de sistema operativo desde hace más de 20 años, pero nunca deja de maravillarme al nivel de complejidad y sofisticación al que hemos llegado en pocas décadas de informática.

 

 

 

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