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Archive for the ‘prensa’ Category

Guía gráfica básica de fiabilidad de tendencias para periodistas y politólogos

marzo 21, 2013 Los comentarios están cerrados

Muchas veces os llegan gráficos de tendencias, que está subiendo o que está bajando, y no sabéis qué grado de fiabilidad tienen esas tendencias. Aquí dos ejemplos gráficos simples.

Es fiable esa tendencia

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No es “censura”, es la fragilidad del negocio periodístico

El Mundo de Baleares sacó varios artículos sobre la crisis de Orizonia y la participación de Globalia, por lo que Globalia tomó la decisión de dejar de anunciarse en ese medio. El artículo de Agustín Pery está muy bien, reconociendo el derecho a Globalia a decidir dónde poner su dinero, y que no es comparable con lo que hace un político con dinero público. Pero también relata:

Nada más conocer la decisión de la compañía, algunos compañeros de redacción se apresuraron a calificar la actuación de Globalia de censura y no pocos me recordaron los infaustos tiempos de Maria Antònia Munar en el Consell de Mallorca.

Aunque a estas alturas ya no debería hacerlo, este victimismo y falta de análisis crítico del colectivo de periodistas no deja de sorprenderme. No entiendo cómo algunos pueden pretender que una empresa privada no sea capaz de decidir como mejor le venga en gana si poner dinero de publicidad en uno u otro periódico [privado].

Sí, es perjudicial para el periódico, y el periodismo en general, que las grandes empresas eliminen la publicidad por las críticas, haciendo aún más difícil el periodismo independiente, y la supervivencia del medio. Pero no es problema de los anunciantes, es problema de la propia fragilidad del negocio propiciado por las propias empresas periodísticas.

Desde hace varias décadas el negocio de los medios, sobre todo periódicos, pasó de estar sostenido en gran parte por numerosos lectores, a que una parte cada vez mayor de esos ingresos sean de grandes anunciantes: la administración -dirigida por los políticos de turno-, y las grandes empresas. Nadie está libre de estas culpas: los anunciantes que no quieren críticas, y los medios que ofrecían el “no disparar contra el anunciante” y vender así a mejor precio sus anuncios.

Con la aparición de los medios on-line, el problema sólo se agravó, se borró de un plumazo el ingreso de los lectores, el precio de la publicidad web es muy baja, y conseguir “grandes anunciantes” es una cuestión prioritaria. Por supuesto, hay muchos menos grandes anunciantes que lectores, por lo que la supervivencia de los medios se basan casi exclusivamente en conseguir que un banco, telefónica, eléctrica o aseguradora pague precios premium.

Independientemente de la honestidad del anunciante, que puede o no exigir contraprestaciones de “no dispararles”, esa dependencia crea ya un hábito de autocensura difícil de evitar, y, sobre todo, una fragilidad enorme a la empresa: su supervivencia no depende de las decisiones independientes y distribuidas de miles de lectores y anunciantes, sino de unas pocas: los directivos de unas pocas empresas.

La fragilidad es la única responsable de este problema, no la censura. Esa fragilidad fue incrementándose con los años, aunque la época dulce de subvenciones del estado (por vías directas -publicidad institucional-,  o indirectas -anuncios de grandes empresas con negocios con el estado-) ayudó a ocultarla, convenientemente. Como la anécdota del pavo, que creía que su buena vida de engordar sería eterna, ya que tenían un cuidador que parecía feliz dándoles de comer… hasta que llegó el día de acción de gracias. Al pavo, como al periodismo, le apareció el “cisne negro” que creían tan poco probable, y no estaban preparados.

La solución para evitar que los “cisnes negros”  te hagan desaparecer es estar preparados, aumentando la robustez para aguantar el golpe. O mejor aún, aumentar la antifragilidad para poder obtener beneficios de esos eventos inesperados. Pero ha ocurrido lo contrario, en muchos aspectos, desde el sistema bancario, pasando por la burbuja inmobiliaria, hasta la situación de los medios.

Al hablar de “censura” no sólo se está tomando una postura victimista (¡no nos pueden hacer eso a nosotros!), también se están reclamando medidas intervencionistas (¡alguien debería hacer algo!), como subvenciones del estado, cobrar a Google, o leyes de copyright más restrictivas para los ciudadanos. Pero eso sólo aumentaría la fragilidad, y los llantos volverían en pocos años.

Si se pretende reducir esa fragilidad, hay que convencer a los lectores de la importancia de un buen periodismo, y que tengan ganas de pagar por ello. Es muy difícil, pero seguro que no se conseguirá con periodismo de baja calidad, con hacerse las víctimas de una injusticia del sistema, ni reclamando que el público -u otras empresas- tienen la obligación de mantenerlos, sólo porque son importantes para la democracia.

PS: Si te llamó la atención el uso de las palabras fragilidad, robustez y  anti fragilidad, te recomiendo este libro.

Éxito rotundo en las redes del artículo de Ricardo Galli sobre el ‘caso Bárcenas’

enero 22, 2013 3 comentarios

Ricardo GalliEl Mundo: dar una primicia periodística importante, y dispararse en el pie con su paywall”. Así se titula el artículo de su blog que escribió Ricardo Galli el pasado viernes y que sigue triunfando en las redes. El artículo, con un título que recuerda a las bromas hechas por los hackers con la etiqueta #foobar, repasa el periodismo de El Mundo por el ‘caso Bárcenas’.

“Si la semana pasada fue demoledora, ¿qué decir de esta? La verdad es que van faltando las palabras, incluso a quienes nos dedicamos a escribir”, asegura el bloguero, que muestra su indignación ante la continua aparición de casos de corrupción. “Como mínimo, y sin que me conste nada más grave de qué acusar a El Mundo, fueron unos irresponsables y negligentes porque no controlaron a quien debían mostrar la información.”, denuncia Galli, entre otros temas, en el escrito de su blog.

ÉXITO BRUTAL EN TWITTER
Los tuiteros han felicitado con fervor al bloguer por su “concisión, claridad y valentía” y han convertido el artículo en uno de los más leídos durante varios días en su blog y, sin duda, en uno de los más compartidos en las redes.

—-

Absoluta y tremendamente ridículo, ¿no? Antes de insultarme en los comentarios por favor lee Éxito rotundo en las redes del artículo de Pepa Bueno sobre el ‘caso Bárcenas’ que salió en un “medio serio”, escrito por “periodistas”. Luego me dices.

Vía http://www.meneame.net/story/exito-rotundo-redes-articulo-pepa-bueno-sobre-caso-barcenas

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¡Detengan esta locura! (el periodismo ficción)

febrero 29, 2012 8 comentarios

Me quedé muy sorprendido con el excelente artículo de despedida de la Defensora del Lector de El País (Milagros Pérez Oliva). Explicaba muy bien lo que yo también entiendo por buen periodismo, y tenía unas frases contundentes que no podría haberla expresado mejor (aunque también le hicieron una crítica a alguna de sus contradicciones):

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Sinde y el 2% del PIB de la industria editorial

abril 11, 2011 44 comentarios

Viñeta de JRMora

Acabo de ver a la Sinde en la malísima entrevista en Buenafuente. Buenafuente no sólo no le hizo preguntas incómodas, sino que en las propias preguntas ya le daba la razón a Sinde. Por ejemplo cuando dice que en el debate nos “quedamos en la supeficialidad de la ley” [sic] cuando la realidad es la opuesta. Es Sinde y Cia los que se quedan en la “superficialidad”: “es que lo hacemos con buena voluntad, hará crecer el negocio, el consumidor, bla bla bla”. Nada de eso puso en cuestión Buenafuente.

Incluso la Ministra soltó otra cifra:

[..] la industria editorial española representa el 2% del PIB [...]

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IDC, La Coalición y periodistas, o cómo darte por culo con las estadísticas

noviembre 5, 2010 30 comentarios

En mi apunte anterior comenté la manipulación periodística sobre el luego publicado “estudio de pirateria de IDC”, obviamente encargado y pagado por La Coalición. Si en el anterior expliqué la manipulación periodística, ahora os demostraré como mentir con las estadísticas. Disculpad por el sensacionalista “darte por culo” del titular, pero es que el objetivo se publicar semejante chapuza –con el visto bueno “periodístico” que no cuestionó los números– tiene sólo un objetivo: dar por culo a los ciudadanos. No tiene connotaciones sexuales o de género, sólo que no encontré una palabra más castiza para definir algo más grave al inocentecómo mentir con estadísticas“.

Seguramente todos habéis visto la noticia “ocasionaron pérdidas de 5.200 millones de euros, en los primeros 6 meses de 2010″ (por ejemplo en El Mundo), lo que significa –redondeando– una cifra global de más de 10.000 millones de euros anuales de “pérdidas”. Esos datos salen de la siguiente tabla:

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Tabletas y la falacia narrativa perfecta

noviembre 3, 2010 71 comentarios

Los inefables de El País, en su persistente lucha contra molinos de vientos fantasmales, dan otra perfecta muestra de manipulación en  La tableta da alas al libro ‘pirata’. El argumento principal es que las “tabletas” como el iPad aumentaron la “piratería”, y así lo ponen en el título.

Hace unos días “rehice” en vídeo una conferencia que dí sobre la desinformación en los medios (PDF de las transparencias). Allí explico los problemas de la mala información: la falacia narrativa, la sobrecausación, la simplificación, el sesgo de selección, el sesgo de confirmación, la “teorización” de los periodistas. Este artículo de El País reúne la mayoría de esos defectos, además con la curiosidad que sus hipótesis son siempre a favor de grandes grupos editoriales. Vayamos por partes.

Las únicas cifras son el aumento de la venta de tabletas. Punto.  A partir de allí se afirma:

Los editores temen

Y es que estiman que, solo por el efecto de la descargas no autorizadas de libros digitales, han dejado de ingresar más de 400 millones de euros de enero a junio de este año,

A falta de cifras definitivas, los editores ya han hecho llegar su alarma al Ministerio de Cultura. De hecho, se han confirmado sus peores augurios.

¿Citan algún estudio que de soporte al titular? No, ninguno. Hay sólo tres enlaces autereferentes, en ninguno se enlaza a ningún estudio mínimamente relacionado con el titular (al final, en la caja, mencionan uno de 2009, pero no había iTablet). Absolutamente todas las afirmaciones son simples estimaciones sobre las que luego “teorizan” de la siguiente forma:

Tememos que suba la piratería, estimamos que si se venden más tabletas (como era de esperar por ser producto novedoso que parte de cero) aumentará la piratería, por lo tanto estamos alarmados, y por lo tanto se confirman nuestros peores augurios.

Sí, ridículo.

Luego se insiste:

El director ejecutivo de la FGEE, Antonio María Ávila, que reconoce que la venta de dispositivos de lectura ha “disparado” la piratería

De nuevo, ¿citan algún estudio? ¿son conocidos los datos técnicos de esos estudios? No. Pura teorización, nada de evidencias. Pero aún mejor:

Los editores emplazaron a la ministra a tener una nueva reunión cuando se conocieran las cifras definitivas de “piratería” del primer semestre, en el segundo informe del Observatorio de Piratería, realizado por la consultora IDC, que tiene carácter semestral. El estudio ha sido encargado por la Coalición de Creadores de Contenidos, el lobby integrado por las sociedades de gestión de derechos y parte de la industria cinematográfica y musical.

Traducido: No tenemos ningún informe todavía, pero lo tendremos porque hemos encargado uno y ya le avisamos a la ministra que se reúna con nosotros para que nos de la razón (futurología 100% segura: la ministra se reunirá, harán una rueda de prensa y concederá entrevistas reafirmando ese informa que dirá que la pirataría mata hasta gatitos).

Para resumir los problemas que hay en el artículo (ver por ejemplo la transparencia número 50 del PDF mencionado antes):

  • Teorización: se hacen hipótesis espectaculares a partir de las creencias y temores de unas pocas personas.
  • Sesgo de creencias previas: todos los involucrados en el reportaje presuponen que la piratería de libros es enorme y es malísima.
  • Sesgo de selección: se elige la opinión y [escasa] información que confirma la hipótesis presentada, no se cita ninguna opinión o estudio que contraste datos e información contraria (o “mirar al cementerio”).
  • Sesgo de confirmación: como esa opinión y [dudosa] información confirman las hipótesis, se las considera un hecho.
  • Sobrecausación: aumenta la venta de tabletas, entonces aumenta la piratería.
  • Estudios/encuestas inválidas: no citan estudios actuales, pero se refiere a estudios encargados por los propios interesados que en su propio título, “Observatorio de Piratería”, indica el sesgo que tiene.
  • Dramatización (creo que no hace falta explicarla).

Es todo absurdo, un engaño a los lectores, una  perfecta falacia narrativa. No puedo comprender que los editores de El País, y demás periodistas, no critiquen a esta práctica de libro para manipular y desinformar. En realidad sí lo entiendo, para la mayoría de ellos esto de falacia narrativa, sobrecausación y datos técnicos de encuestas les debe sonar como auténtica novedad.

Al final más declaraciones esperables que lo explican el objetivo del artículo (si es que no se trata de simple estupidez e ignorancia de los autores):

Algunos editores ya han hecho pública su preocupación. Entre ellos, el presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, que ha instado al Gobierno a adoptar urgentemente medidas para atajar la “piratería”… En eso coincide con Arantza Larrauri, directora de Libranda, la plataforma de distribución de libros electrónicos impulsada por Santillana, Planeta y Random House Mondadori y que cuatro meses después de su puesta en marcha agrupa a 90 sellos. Educación aparte, Larrauri afirma que las editoriales se esfuerzan por acelerar el lanzamiento simultáneo de sus novedades en formato digital y en papel para que la oferta legal esté a la altura de la demanda…

Voy a decirlo, ya lo anuncié hace unos meses:

Por eso, todo este proyecto parece ser más la excusa para decir en unos meses:

Lo hemos intentado, hemos puesto nuestros esfuerzos pero el público no responde, sólo quiere piratear y robar, hay que endurecer las leyes así podamos seguir vendiendo en papel, o la menos mantener nuestras estructura de negocio…. que dependen muchas familias que se quedarán sin trabajao… [inserte aquí los mismos argumentos de la industria musical]

Desinformación y mala ciencia en los medios

octubre 26, 2010 19 comentarios

Hace unos días comenté lo que me había pasado en la conferencia que di sobre desinformación en los medios (fundamentalmente de datos científicos). Algunos conocidos me pidieron que la transcribiese completa, pero la verdad es que es mucho trabajo transcribir y redactar correctamente una conferencia de hora y media. Así que decidí hacer un vídeo de una “recreación” lo más fiel posible al original, aquí lo tenéis:

[El URL en blip.tv, el PDF de las transparencias, bajar el vídeo original]

La presentación tiene dos partes. La primera y más larga con ejemplos de información errónea y manipulación de los medios y/o periodistas.  En la segunda se explica por qué es un fenómeno muy humano (genéricamente conocido como “falacia narrativa”), sus posibles causas, y unas reglas básicas para analizar la información antes de escribir sobre ella (o cómo ser escéptico si se lee en la prensa).

Perdonad por las chapuzas, era la segunda vez que grababa el vídeo completo, la primera vez el micro se quedó sin pilas a los pocos minutos de comenzar (me día cuenta al final), además del agotamiento de hacerlo completo por segunda vez, había regresado de jugar dos horas intensas al pádel (sí ¿y qué? ;) ).

Perdonad por la voz, aunque a nadie nos gusta propia voz (ni a los argentinos), la mía es objetivamente mala (hasta mi mujer se burla) y  entre grabaciones y pruebas fueron más de cuatro horas de hablar al monitor en una tarde.

Creo que no cometí errores importantes, lo único que no queda claro es que en la explicación del lanzamiento de la moneda no digo explícitamente que cada persona lanza su moneda (i.e. no es una sóla, es importante el detalle).

En la última transparencia cito a la mayoría de blogs y libros de donde obtuve información, hay algún otro en los enlaces de las imágenes en mi apunte anterior. Agradecimientos a ellos y espero no haberme olvidado de nadie.

La jerarquía (piramidal) de las noticias

junio 25, 2009 11 comentarios

Todos los informáticos habrán estudiado en algún momento la jerarquía de la memoria en la arquitectura de los ordenadores. Es un principio básico de la arquitectura, y sobre la cuál se basan y justifican muchísimos métodos, técnicas y algoritmos.

Esta jerarquía no fue obvia ni existió desde el principio, fue consecuencia del desarrollo. Cada vez hizo falta más velocidad de cálculo (CPU) y capacidad de almacenamiento (RAM y no volátiles). Ambos tipos de dispositivos evolucionaron de forma distinta, así las CPU incrementaron su velocidad de forma mucho más acelerada que la memoria RAM o los dispositivos de almacenamiento (cintas, discos, memorias no volátiles).

Hubo que desarrollar sistemas intermedios que eliminasen los efectos negativos de ese gap, así nacieron las técnicas de cache a todos los niveles: registros del procesador, cache de varios niveles, TLBs, RAM, buffers, spooling, etc. Dos de los fundamentos para que la pirámide sea efectiva es la localidad temporal y espacial –i.e. durante un período relativamente largo de tiempo se accede a una zona reducida de memoria– y que las operaciones de lecturas suelen ser mucho más frecuentes que las de escritura.

Esta organización jerárquica es fruto de la necesidad de ensamblar y hacer trabajar conjuntamente a dispositivos muy variados. No es único de la informática, se oberva la misma jerarquía en la organización de todo sistema complejo, incluso el social: asociaciones de vecinos, de barrios, ayuntamientos, provincias, autonomías, estados, etc.

En Internet –sistema complejo que nos enseña muchas cosas de nosotros mismos– pasó lo mismo. Comenzó siendo muy plano –servidores FTP anónimos y direcciones de nombres e IP listadas en ficheros /etc/hosts– a convertirse en un sistema muy jerarquizado y lleno de “cachés”: DNS, web, buscadores, agregadores, meta buscadores, meta agregadores…

Con la evolución del periodismo moderno hemos visto el mismo fenómeno. Los periódicos del siglo 19 y principios del 20 tenían una estructura muy plana y poco conectada entre ellos. Luego aparecieron las agencias de noticias, luego la radio, luego la televisión… cada uno –como en la arquitectura de los ordenadores– lleva sus propias velocidades y capacidades.

Lo que me llama la atención es que en el frecuente debate new media vs. old media parecemos obviar la jerarquía, o al menos ignorar que lo único que hace Internet es aumentar la distancia entre la base y el vértice superior, que naturalmente seguirán sus propias velocidades –el tiempo en dar la noticia– y capacidades –el análisis más global, profundo y en perspectiva–.

Un ejemplo claro de esta paradoja se dió hace unos días con las elecciones de Irán.

La mayoría de los internautas cuentan orgullosos la importancia que tuvo Twitter en la divulgación rápida y efectiva –saltándose los métodos de censura– de lo que estaba pasando, pero al mismo tiempo critican la lentitud de los medios… pero si estos responden rápido critican la “baja calidad” de las noticias. Parecen olvidarse rápidamente de que la “calidad periodística” de Twitter, si la medimos por exactitud y claridad, dista mucho de ser razonable, no es siquiera consumible para la mayoría de la gente.

A este tema lo comenté hace unos días en un tuit, intentar comprender lo que pasaba leyendo  https://twitter.com/#search?q=#iranelection era tarea imposible: mucho ruido, spam, rumores falsos y flames off topic (tanto es así que convirtieron a la palabra clave en algo totalmente inútil). Luego en The Economist dicen algo similar en Twitter 1, CNN 0, dan como ganador a Twitter, pero no pudo ser por goleada, la información era muy confusa y sólo más o menos organizada en otros sitios y blogs. [*]

[*] Curiosamente en las CPUs pasa algo similar en los ordenadores modernos. Se hace ejecución adelantada-predictiva, que en muchos casos se convierten en erróneas por dependencias causales con el resultado de ejecuciones anteriores. Lo que pasa es que el procesador muy silenciosamente descarta las ejecuciones anteriores y vuelve a ejecutar las mismas instrucciones.

Así que los que internautas modernos nos pasamos de endiosar acríticamente al “periodismo twitter” al mismo tiempo que criticamos a todo lo que no sea periodismo sereno, preciso y reflexivo –el de calidad–… y además que no sea tan rápido como Twitter.

Este rollo viene a que suelo citar a Ecodiario como un modelo bastante interesante de publicar noticias: se alimentan de agencias, tienen muy pocos redactores que las revisan y editan mínimamente –a veces le agregan fotos o enlaces– y la publican inmediatamente (otros periódicos on-line están haciendo cosas similares, ponen un resumen y luego van ampliando la noticia). Sin embargo este modelo –que también suele ser el de Huffington Postsuele recibir críticas por ser de “baja calidad” a pesar que suele ser un buen punto intermedio para comenzar a digerir las noticias rápidamente pero con mayor precisión y extensión de lo que se puede leer en Twitter, unos pocos segundos de vídeo o un miniapunte en un blog (no es casualidad que  sea una de las fuentes más enviadas al Menéame a pesar de tener sólo poco más de un año de existencia).

Al modelo se le pueden criticar muchas cosas –por ejemplo este bulo enorme–, pero no su inmediatez y que en general es mucho más fiable, citable y ordenado que una serie de tuits y notas diseminadas, desordenadas y no contrastadas.

La “mala noticia” (entre comillas) es que el periodismo está de cambios. Que un periódico ya no puede pretender sólo relatarnos los eventos como hacía antes, ya son antiguos cuando salen. Tampoco lo podrán hacer en los dos telediarios de la TV. Deberán buscar afianzarse más abajo de la pirámide –y en la localidad– y dejar que vértice superior sean los tuits.

Pero lo bueno de todo esto es que queda un espacio inmenso que cubrir entre ambos extremos ¿Cuándo se empezarán a completar esos huecos? ¿cuándo dejaremos de criticarlos y empezar a analizarlos con más atención?

PS: Vaya ladrillo, yo sólo quería comentar lo interesante que me parecían los modelos de algunos “medios digitales” a pesar de las críticas que reciben.

Categorías:internet, política, prensa

Sobre autores mediocres piratas

Para los que llevamos muchos años con el software libre es ya una historia conocida: después de ignorarte o reirse de ti llega la fase del “ataque”. Así nos han dicho de todo, talibanes, cáncer, fanáticos, ladrones, etc. etc.

Ahora estamos viviendo una esta similar de los que proponen la regulación de Internet y el recorte de las libertades individuales en favor de sus propios intereses: mantener un modelo de negocio imposible.

Así, aunque el debate es variado y con opciones diversas (por ejemplo EDans no tiene [gran parte de] razón o Casciari tiene razón, pero peligrosamente optimista), esos ignorantes del debate y que se han quedado sin argumentos entran a saco con la descalificación personal y de toda la comunidad. Un ejemplo lo sufrí en persona y en directo por la radio, pero el que leí el domingo pasado en El País me dejó frío, aunque ya debería estar acostumbrado.

Se trata de Sobre piratas y ladrones de Jose María Guelbenzu. No había visto tanta ignorancia, tanto FUD, tanto maniqueismo y <perez_reverte>cainismo</perez_reverte> en tan pocas líneas. No sé cómo El País se atreve a publicar semejante artículo… o sí que lo sé. Pero que al menos no le llamen “Tribuna”, en todo caso “La grada” o “La voz de sus amos”.

De cualquier forma creo que da una excelente oportunidad para responderle en los mismos términos, estilo y falacias ad-hominem a tutiplen. Me servirá para practicar un poco de populismo victimista y con suerte saldrá publicado en algún periódico.

Sobre autores mediocres piratas

Para ciertos individuos la sociedad tiene una deuda hacia ellos. Ésta es la idea bajo cuya bandera muchos de ellos, consciente o inconscientemente, están cometiendo toda clase de atentados contra la libertad individual gracias a la mal llamada propiedad intelectual.

En la sociedad, la palabra propiedad intelectual lo envenena todo, es la coartada perfecta para toda clase de injurias y calumnias al tiempo que privatizan la cultura.

Las leyes de propiedad intelectual permite apropiarse de contenidos que bien son copiados directamente o bien, siendo incluso adquiridos inicialmente, se redistribuyen o se revenden a precios discriminatorios al tiempo que se convierte en delincuente al que comparte cultura.

Ya no es teoría ni especulación la idea de una propiedad total sobre la cultura y el conocimiento como representación de un mundo donde la privacidad e intimidad no tienen cabida. Es como un Gran Hermano orwelliano, pero mucho peor.

Simbólicamente, Victor Hugo es la imagen del autor que a pesar de los favores y dineros que recibía de Luis XVIII o la Reina Victoria no fió su fortuna ni la de sus descendientes a la gracia de sus señores o del público. Hasta entonces, el artista creaba a expensas de su protector, ya fuera éste el rey, una institución o incluso un comerciante enriquecido; desde Victor Hugo, el “artista”, amparándose en la Convención de Berna que ayudó a crear, empezó a reclamar propiedades antes inexistentes, a cobrar por cada pieza vendida y tratar de ladrones a sus lectores. Cuando los intermediarios entraron en escena se montó una cadena de negocio al final de la cual estaban los abogados.

En los últimos años, una figura ha empezado a reproducirse vertiginosamente en el mundo de la cultura: el autor mediocre. El autor mediocre es un ser humano que se dispone, a diferencia del resto de los humanos, a sacar partido de la sociedad cobrando de por vida más noventa años del trabajo que hizo sólo una vez.

Ha escrito un libro intrascendente, abona su cuota a la sociedad gestora, trabaja para un gran medio de comunicación y tiene conciencia de pertenecer a un lobby o asociación que salvará a la cultura. Toda esta inversión procede de su trabajo en una gran empresa, o de la sociedad gestora, o de subvenciones estatales, de las cuales cobra un dinero.

El autor mediocre considera indiscutible su derecho a ser pagado –de por vida y también sus descendientes– por su breve trabajo, pero, ¡oh paradoja!, considera igualmente indiscutible apoderarse, sin pagar por ello, del trabajo ajeno en nombre de la cultura popular. De donde venga esta idea es algo misterioso.

Quizá su origen remoto esté relacionado con el proceso que comenzó hace años con el new age bajo el lema “todo es relativo”, que viene a decir que tanto vale mi opinión como la misma realidad, aunque la realidad sea tozuda y yo un piernas que no pudo acabar estudios universitarios de letras. Por esa línea de pensamiento débil o simplemente tonto se llega a la idea de que libertad depende de cómo la mires y quién se la merece. Y ahí está el corazón del problema.

En los viejos tiempos, muchos desdichados viajeros eran abordados por salteadores de caminos que, pistola en mano, les conminaban a entregar “la bolsa o la vida”. Por lo general, entregaban la bolsa y la ropa y se iban con una mano delante y otra detrás mientras los bandidos se repartían el botín.

En nuestros días, el autor mediocre, influencia política en mano, se apropia del dinero ajeno para su entretenimiento, y si se anuncia mayoritariamente de parte de los expertos de que alguna medida legal es inconstitucional, como en Francia, avisan de que les da igual, es decir, que seguirán insistiendo, calumniando y cobrando al resto de la sociedad. Toda una declaración de intención; ahí no hay inconsciencia.

La sociedad a la que se le quita el dinero y algunas asociaciones preocupadas por un justo balance entre interés cultural y la libertad individual, buscan soluciones que pasan por la re-estructuración (que los autores rechazan airadamente) de un cánon injusto y gestionado de manera oscura que no llega a los autores de las obras que consumimos,  o a las compañías de telefonía (que también se niegan pagar el mismo impuesto que ya les obligarán a pagar a TVE y así transferir cientos de millones de euros de publicidad hacia la televisiones privadas, gestionadas por los mismos grupos mediáticos).

Yo no estoy en contra de pagar un cánon, pero sí a favor de una distribución justa y transparente al tiempo que no se restrinjan las libertades individuales, porque negar la libertad individual es una manera de fomentar la quiebra de la democracia y la solidaridad social imprescindible.

Y estoy decididamente a favor de fomentar la cultura; pero así como generarla cuesta dinero a la sociedad, por la misma razón no se debe de pagar dinero por descargarse libros, películas o canciones que ya han sido debidamente pagadas por todos.

Es la palabra propiedad intelectual la que lo envenena todo y la coartada perfecta, así que debe de usarse la palabra adecuada: latrocinio, despojo, apropiación indebida… y tendría que explicarse ya desde el colegio.

La mala conciencia del autor mediocre aparece cuando éste intenta justificarse acusando de abusos a la propiedad intelectual (que también abusa de una mayoría de artistas que trabajan cada día): no me cabe duda de que los ha habido y los habrá, lo que no justifica que la respuesta sea la del señor feudal que se echa a los caminos a condenar a todos sus vasallos.

Y por último, las asociaciones de autores ya se han convertido desde hace décadas, con sus millones de euros provenientes de cánones y subvenciones, en grupos de presión sobre el poder para que éste legisle contra derechos fundamentales reconocidos en la Constitución, Carta de los Derechos Humanos y acuerdos europeos e internacionales: el de la libertad individual, la intimidad y la privacidad de las comunicaciones. Es el triunfo de los adoradores del becerro de oro de la propiedad intelectual y la miseria de la política esclavizada a los grupos de presión y sus artistas lameculos.

Parafraseando a Goebbels: “¡Oh, Propiedad Intelectual, una mentira, repetida cien años, se convierte en verdad!”.

Ricardo Galli es programador, profesor y empresario, con estudios acabados, sin braguetazo conocido, sin relación alguna con grandes medios ni voluntad de vivir sin trabajar. [*]

[*] Aviso para tuiteros que sólo se quedan con la frase que les conviene: es también la obligada boutade, recomiendo leer la impresionante biografía del autor del artículo original :-)

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