Archivo

Archive for the ‘prensa’ Category

No existe el 100% de seguridad, la importancia de las noticias en internet, y divulgación de desinformación

octubre 9, 2014 18 comentarios

En estos días, con la histeria desatada por el contagio de ébola de la enfermera de Madrid se viralizó un artículo del 21 de agosto. Se titula (todavía) Por qué ningún médico de MSF se ha contagiado en 19 años luchando contra el ébola en África (spoiler: es y fue erróneo desde el momento que salió publicado). ¿Por qué se divulgó tanto en los últimos días? Seguramente porque era una forma de culpar al gobierno y/o autoridades sanitarias por el contagio, y era una demostración simple, rápida y eficaz de que si Médicos Sin Fronteras lo puede hacer, aquí también se debería haber podido.

Por supuesto es falso, y un lector tan sofisticado como tú podría ya notar la importancia de lo que se publica en los medios periodísticos online. Si esto hubiera salido publicado sólo en papel es altamente improbable que se haya difundido tanto estos días, ¿cuántos irían a buscar los archivos en una biblioteca para encontrar este artículo porque recordaban haberlo leído hace más de un mes?.

No me jodáis, vosotros seguro que no.

Pero usar Google para hacer lo mismo es muy sencillo, y si lo que está publicado es erróneo se ayuda a la difusión de bulos e informaciones erróneas. Sí, publicar en digital exige algo más de responsabilidad, los errores pueden ser usados y abusados tiempo después para sostener ideas y tesis que ya se demostraron falsas. No, nadie pide que todos los que publican revisen sus archivos, pero si avisan de errores de bulto de una noticia que se está divulgando mucho -sobre todo en temas tan sensibles y que genera casi alarma nacional- hay que ser responsables y corregir, avisar al lector y que no le quede ninguna duda que fue un error.

Nos hace bien a todos, y de hecho seguro que esas palabras las oís en cada congreso de periodistas digitales. Si no pasa lo que explicó Josu:

En el mejor de los casos, introduce confusión [...], en los peores, como este, deja para la historia portadas llenas de cosas que nunca sucedieron.

Por todas la pistas que di ya sabéis, o sospecháis, que el artículo es erróneo. Pero aunque no fuese así, aunque no hubiese habido [todavía] ninguna víctima de MSF, ¿véis el problema?.

No existe nada que sea 100% seguro, no hay actividad humana que sea 100% libre de riesgos, no existe un mundo sin riesgo. De hecho un madrileño ahora mismo tiene más posibilidades de morir en un accidente de tráfico que de contagiarse de ébola. Son riesgos asumidos y que no son noticia, pero no nos debemos olvidar que no existe lo 100% seguro.

Nunca, jamás, never ever existió ni existirá. Y es un error siquiera transmitir esa sensación para cualquier cosa, sobre todo en temas tan candentes.

Ese es el problema, el artículo transmite una falsa sensación de que es posible eliminar los riesgos de contagio. Los programadores conocemos muy bien lo de “con el arreglo de ahora no volverá a fallar”…. para que inmediatamente falle en nuestras propias narices (spoiler: les ha pasado exactamente lo mismo). Aquí el primer responsable de esta afirmación irresponsable [pun intended] en el portavoz o persona de MSF que pasó esta información y “sensación”. El segundo error -siempre hay una cadena- es de la periodista, que debía imaginarse que no podía asegurarse eso, que era sólo cuestión de tiempo y estadísticas que alguien se MSF se contagie, y que con semejante tema era mejor no dar esa sensación.

El tiempo ha demostrado el error de ambos. Y además con muy mala fortuna.

Dos días antes que se publicase ese artículo dos personas (africanas) de MSF estaban siendo ingresadas de gravedad por contagio de ébola. Uno moría al día siguiente (20 de agosto) y la siguiente el 24 de agosto.

El timing del artículo no pudo haber sido más desafortunado, pero sabemos que puede pasar, sobre todo si centenares de médicos (locales y hasta de la ONU) ya habían cogido la enfermedad y muerto a causa de ella. No había nada que hiciese sospechar que a MSF no podía pasarle lo mismo, si es que ya no le pasó antes. Es una certeza matemática. De hecho se agravó rápidamente, el 25 de setiembre MSF publicaba el siguiente comunicado (en castellano) anunciando el contagio de 14 trabajadores de MSF y que 8 habían fallecido.

Despite very strict safety measures imposed by MSF in the workplace, risk zero does not exist. However, the biggest threat remains transmission within the community, not during working time. Since March 2014, 14 MSF staff members have become ill, among whom 8 have sadly passed away.

Luego se publicaron en muchos sitios, incluso en periódicos españoles, actualizaciones de los contagiados y muertos (siguió subiendo). Cualquiera esperaría que debido a la popularización de ese reportaje, con los datos actualizados (y que habían ocurrido muertes incluso antes que salga publicado) se hubiese corregido claramente el titular, o una errata bien visible para que los lectores sigan equivocados y divulgando ese error.

Me parece algo normal y que lo dictan todas las guías deontológicas que elaboran los propios periodistas -¡y no dejan de repetir en congresos!-, pero no pasó eso. Bueno, tampoco es tan importante, puede ser que no se hayan dado cuenta, o que no hayan tenido todavía tiempo para corregir.

Pero a los pocos segundos, y bajando la vista, veo el segundo punto de la entradilla lo siguiente:

Screenshot from 2014-10-08 15:33:05

Sí había sido actualizado, aunque medio escondido y sin aclarar. Mencionan el caso de la cooperante noruega, eso ocurrió el 5 de octubre. Es decir, fue actualizado en los últimos días, seguramente porque se había viralizado, pero sin ponerlo claramente y además con información errónea e incompleta. No menciona ninguno de los otros contagiados y muertos, tampoco que ya había constancias de ello desde hace un mes y medio. Lo que me parece también grave, como si los cooperantes africanos no existiesen, se quedaron con la noticia de los primeros cooperantes internacionales de MSF y eso lo tomaron como los primeros absolutos. Lo expliqué varias veces en twitter, pero muchos no verían o no querían ver lo importante: que fue actualizado recientemente y que no se hizo lo que se debería haber hecho (además de poner información errónea).

No es sólo un error, es una multitud de errores, incomprensiones y hasta olvido de esos muertos de MSF que no eran europeos. Cogí un mosqueo monumental, y lo tuiteé:

(Ratifico en lo que dije, periodísticamente ese artículo -que no la periodista- es un ridículo absoluto, por todas los argumentos que acabo de dar)

Tuve centenares de respuestas, no puedo citar a todos, pero el resumen es: eres un idiota… el artículo es del 21 de agosto, en ese momento era verdad… eres un imbécil… no pueden estar corrigiendo todas las noticias erróneas… eres un feo… los de papel no están corrigiendo… no tienes puta idea… el artículo era perfecto en su momento, nos lo dijo el de MSF… eres un troll… la culpa es de los que lo viralizaron… parece que celebras que hayan fallecido (espero que siga bien del cerebro con semejante sobrecarga de falacia)… etc.

Os hacéis una idea. Nacho Escolar me pidió que rectifique (¡¿?!), Juanlu (subdirector) me exigió que pida perdón (¡la madre que me parió!, no cometí ningún error, ni insulté a nadie, presenté pruebas de todo lo que afirmé pero debo pedir perdón a los que sí lo cometieron, cada vez me sorprendía más, mucho digital y nuevo periodismo pero siguen con los puños de hierro y la piel más sensible que culito de bebé).

Mientras tanto miles (o decenas, o centenares de miles) se quedaron con la cantinela de que MSF puede eliminar todos los riesgos y España no. Y los que vieron el debate, de que en ese momento la noticia era correcta, y que la única actualización mes y medio después son los dos cooperantes europeos.

Al final, me dicen que no iban a rectificar más sólo porque yo lo digo, y me encuentro con la siguiente “re-actualización” de la “actualización” que mencioné antes:

Screenshot from 2014-10-08 20:38:13

No, no tienen que hacerme caso.

Pero si rectifican, aunque sea a su manera, no estaría mal que hubiesen dicho: tenías razón, no sólo lo de agosto era falso aunque no lo supiésemos, también la cagamos en nuestra actualización, ahora podemos los datos que has indicado. Aunque sea por lo bajini.

Tampoco lo hicieron, pero no es lo importante. Lo importante es la mínima responsabilidad que deberían tener los medios de impedir que se siga divulgando un artículo erróneo en cuanto se hayan dado cuenta del problema [*]. Puedo entender que moleste que diga “ese ridículo [articulo]“, no tengo problemas en reconocer que fui duro, pero no puedo entender tantas excusas y columpiadas para no reconocer que estaba mal y que sirvió para alimentar debates tan desinformados como absurdos. Y también muy mal por la falacia (de autobombo de MSF) de que se pueden eliminar los riesgos.

PS: Me duele escribir contra “amigos”, pero entre tanto insultos, ad hominems, exigencias de que me disculpe y acusaciones de que no me entero ni la fecha (aunque lo repetía y repetía) me obligan a explicar largo y tendido cuál es el problema. Sobre todo cuanto estamos en un infierno esperpéntico de cuñados (alimentados también por el artículo de marras) y sensacionalismo por el contagio de la enfermera y el perro.

PS2: Propuesta de titular ético y 100% acertado, Aún con todas las precauciones, los trabajadores de MSF también se contagian (aunque reconozco que este no se hará viral ni con la ayuda de todos los bots del PP).

[*] Lo sé, también en Menéame, cometemos errores (y lo paso mal, sufro mucho cuando colaboramos a divulgar bulos, conspiranoias y reportajes falsos, y también nos dais muy duro aunque no seamos responsables directos de lo que dicen otros ;) ), pero lo intentamos con el debido cuidado de no caer en manipulación de envíos de terceros que enlazan a artículos de otros terceros, por ejemplo.

Categorías:malaprensa, prensa Etiquetas: , ,

Democracia, medios públicos de información, RTVE y UGT

septiembre 3, 2014 11 comentarios

El propio concepto de democracia implica la aceptación de diferencias ideológicas, de ideas y soluciones (también en lo económico) por lo que se establece un marco -el democrático- para gestionar esos conflictos. Una democracia no implica que sea de izquierdas o de derechas (o estatista o neoliberal), ni que el triunfo en las urnas de una determinada ideología invalide a las demás.

La justificación de sostener medios públicos de comunicación se basa en esta existencia y validez de ideas diferentes, y que por lo tanto cabe defender también las ideas minoritarias. Sin los principios anteriores, a menos que seas un estatista radical, no existe justificación de la existencia de un medio de comunicación público habiendo medios privados de todo tipo e ideología.

Es por ello que el debate sobre el modelo de radio y TV pública que necesitamos (caro y de prime time como RTVE o BBC o más barato y de temas minoritarios como el de la NPR), ¡y hasta su propia existencia!, no sólo es un debate legítimo, es también muy razonable. Sobre todo teniendo en cuenta las problemas de fondo y fondos que tenemos en RTVE (que los tiene, como el de objetividad, transparencia y calidad).

Basado en las premisas anteriores, no sólo es legítimo que en TVE se debata sobre este tema, es también necesario, y como un organismo público de información debería ser la propia RTVE la que promoviese el debate. Aunque no les guste a sus periodistas, o trabajadores, o directivos elegidos a dedo.

Pero ocurre todo lo contrario, un economista dice en un programa que RTVE no debería existir y es el propio sindicato que representa a trabajadores de la casa, periodistas incluidos, el que reclama la censura física de esa persona.

Desde UGT exigimos que se suspenda de inmediato cualquier relación laboral con Juan Ramón Rallo, es más, demandamos por parte de nuestra dirección que sepa quiénes son y qué deben defender, y que en consecuencia impidan la presencia de este señor en nuestras instalaciones.

No piden nada, ¿eh?

Seré comedido y no me excederé ni usaré términos inflados: es de locos, un absoluto sinsentido, una gilipollez. Son los propios trabajadores de RTVE que reclaman que su organismo público no cumpla con los objetivos con el que (en teoría) se sostiene. Están justificando esas ideas que pretenden criticar: si un medio público no admite la pluralidad, ni la defensa de las ideas (legítimas), y practica la censura estricta, ¿para qué seguir pagando a un medio público que además nos cuesta tan caro?

Algunos dirán que no tiene sentido que se contrate en una TV pública a alguien que sostiene que no debería existir. Lo siento, pero la lógica no funciona así. Ese señor paga sus impuestos como todos, y por lo tanto también ayuda a sostener a RTVE, tiene todo el derecho -como cualquiera- a trabajar y cobrar de ese medio. ¿O es que tienen que pasar un filtro ideológico antes? ¿Haremos lo mismo para ser usuario de la seguridad social, o de cualquier servicio público? ¿los que no estén de acuerdo con su existencia -i.e. pagarlos vía impuestos- deberían seguir pagando los impuestos pero no podrán usarlo?

Supongo que no hace falta que dé mas ejemplos de la ilógica de todo esto, y de por qué realmente necesitamos un debate sobre los medios públicos de información. Eso sí, antes deberían dedicarse cientos de horas de prime time de clases de qué es democracia, pluralidad y república, que parece que muchos no están enterados, o piensan que democracia es sólo aquello que está de acuerdo con sus ideas.

Quizás exagero -por extrapolar a muchos las gilipolleces de unos pocos “ignorantes” con influencia-, pero me escandaliza el nivel, y lo confundido que están -o que estamos- sobe el papel de los medios públicos.

Categorías:censura, medios, prensa, rtve, tve, ugt

Malaprensa: ¿sólo el 13,6% de menores de 30 años tiene trabajo?

enero 26, 2014 12 comentarios

Respuesta breve: ¡cielos!

Respuesta un poco más larga: no sé cómo han obtenido ese disparate.

Respuesta aún más larga: aunque no sepas nada de estadísticas básicas -deberías, sobre todo si eres periodista y escribes de economía-, ese número debería hacer saltar todas las alarmas y no puedes publicarlo sin preguntar antes.

Actualización: cambiaron el titular  a Una generación arrasada por el paro: sólo el 13,6% de los ocupados son menores de 30 años, que muy sensacionalista, pero no dice nada si no se explica la distribución demográfica.

Titulares disparatados

Me dí cuenta del titular por @malaprensa, al principio hasta dudé -no recuerdo de memoria los números de EPA-, pero tras pocos segundos pensé que era demasiado, y que además no definían desde qué edad. ¿No se les habrá ocurrido contar hasta los bebés recién nacidos? (todo puede ser).

Recurrí a los datos de la EPA y bajé un par de hojas de cálculo (usé los del cuarto trimestre de 2013): los totales de población activa (EPA-4) y las de población ocupada (EPA-8). La EPA no da los totales a 30 años, precisamente, sino en rango de edad de de 16-19, luego a 24, luego a 55 y más de 55. En otra hoja de cálculo obtuve los totales acumulados para 19, 24, 54 y mayores. Y este es el gráfico resultante:

Paro por edades acumulados

Si estás acostumbrado a mirar gráficos ya te diste cuenta: la ocupación hasta 24 años es del 45%, la de hasta 54 años es el 73%. Por la tanto la ocupación de las personas hasta 30 años debe ser superior a 45% y menor a 73%. Con esto ya es suficiente para ver lo ridículo del titular de la noticia, pero se puede intentar una aproximación mejor con estos datos: una interpolación lineal entre el 45 y 73 da una ocupación aproximada mínima [*] del 50% para personas hasta 30 años.

No tiene relación con ese 13%, ¿cómo llegó a eso? Ni idea, no soy socio y no puedo leer todavía (paradoja que se llame infolibre), pero no creo que haya ningún dato que pueda sostener eso. A menos que se le haya ocurrido comparar con el censo total (es decir, personas “no activas”, como estudiantes de bachillerato o universitarios que no buscan trabajo), lo que no deja de ser una burrada, sobre todo si es para elaborar titulares de artículos que pretenden analizar el paro.

En cualquier caso, ya sois un pelín más conscientes de la calidad de información que consumís.

Addendum

En la entradilla afirma:

Los jóvenes rozaban la cuarta parte de la población ocupada en 2006

No sé de dónde saca esos datos ni su relación con ese presunto 13% de ocupados, pero según la EPA en 2006 los jóvenes de hasta 24 años eran el 10,3% de la población ocupada. En 2013 fue del 4.3%.

PS: Si esto es el periodismo de datos que prometen, prefiero a las tertulias.

[*] Se se hacen los ajustes de curva como tocan, el porcentaje será superior. Fijaros que al final -a la derecha- la tasa de ocupación está mucho más estabilizada, lo que implica que la subida de ocupación de 24 a 55 no es lineal, sino que sube más rápido al principio y luego se hace más horizontal. Es simple hacerlo, pero ya es tarde.

Categorías:malaprensa, medios, prensa Etiquetas: , , ,

En Twitter se dijo… arde Twitter…

enero 6, 2014 6 comentarios

Arde Twitter por JRMoraYa son habituales los titulares y noticias basadas en “arde Twitter”, como si el cabreo de unos pocos cientos de personas en Twitter (o la red que sea) fuese una noticia. Pero también veo cosas más curiosas, como un artículo de “clases de periodismo” que lista los veinte peores (según el autor) errores del periodismo en 2013.

La selección es quizás bastante adecuada, pero comete otro error: justificar o argumentar la decisión basada en “opiniones en Twitter”. Detecté tres que inmediatamente me generaron preguntas:

Debido a la grave acusación que se hizo, por Twitter varios usuarios criticaron e incluso amenazaron al departamento de investigación y al director del diario, Pedro J. Ramírez.

¿Es relevante para alguien además de Pedro J.? ¿cuántos usuarios? ¿qué dijeron para que haya que mencionar algo tan impreciso desde “criticar” hasta “amenazar”? ¿o lo relevante es que un periodista haya recibido unas pocas de las millones de “amenazas” que se se escriben cada día en Internet? ¿lo  hubiesen comentado si las las “críticas y amenazas” se hubiesen dedicado a un anónimo twittero?

En Twitter, los usuarios afirmaron que la portada se trató de una estrategia amarillista para aumentar las ventas del diario.

¿Cuántos “usuarios”? ¿qué tiene de relevante lo que opinan unos pocos cientos de usuarios en Twitter? ¿cuál es su representatividad? Y lo más importante ¿las opiniones en Twitter son fuente de ética para juzgar si es correcto un artículo o una foto? Si al menos se presentasen los argumentos podría servir para dar pistas.

A través de Twitter, los usuarios comunicaron el error y compartieron varias imágenes del incidente.

¿Es esto un publirreportaje de Twitter?

Cada vez entiendo menos este “flipe” de algunos periodistas con lo que leen en Twitter. Quizás porque piensan que es un método sencillo y barato de medir la tan elusiva y compleja “opinión pública”, pero es un error tan grande como persistente:

Hay suficientes datos que ponen en duda que los usuarios de Twitter sean una muestra válida de la población, y los usuarios más activos no son siquiera una muestra válida de esos usuarios. Ya deberíamos saber que lo fundamental para obtener una idea básica de la “opinión pública” -hasta en temas básicos como encuestas electorales- es muy complicado, tanto en la selección de la muestra adecuada como en la elaboración de las preguntas para evitar múltiples efectos (y trucos) psicológicos conocidos.

A esto se le suma otro problema: el de la cámara de eco. Cuando se publican esas noticias de “Twitter opina” ni siquiera se hace un estudio de una muestra válida de usuarios, se reducen a lo que han visto en su timeline. Como cada uno tiende a seguir a otros con ideas (o profesiones) similares, las lecturas están fuertemente sesgadas, y ese sesgo además amplificado por el grupo. El resultado es que tendemos a sobrevalorar exageradamente la validez y aceptación de nuestras opiniones.

Estos sesgos son muy humanos, están muy estudiados y tendemos a sobresimplificar cualquier problema. Es inevitable, pero el ejercicio del periodismo profesional -tal como se hace en la comunidad científica- es reconocer que todos somos víctimas de esos sesgos, estar alertas para no caer en ellos y seguir los procesos y metodologías desarrollados para minimizarlos (desde las “estadísticas para ciencias sociales”, escepticismo básico y lógica básica como carga de la prueba a procedimientos propios del periodismo como el fact checking, la doble verificación, debates con otros periodistas no involucrados directamente en la noticia, verificación de fuentes, consultas a expertos del tema, etc.).

En el caso de no-noticias basadas en opiniones de Twitter (u otras redes sociales) se hace justamente lo contrario: se ignoran y se amplifican aún más los sesgos. Estaremos de acuerdo en que no es un ejercicio responsable y profesional del periodismo. Como muchas de esas opiniones surgen de noticias y opiniones en los propios medios sólo estamos colaborando  (¿las portadas de la Razón, eh, eh?) para el self licking icecream cone del periodismo de redes sociales.

La curiosa historia de la Empresa Pública de Informática

noviembre 29, 2013 23 comentarios

Cuando empezó a hacerse notable la influencia de Internet en la cultura e información de la sociedad, el gobierno de una región española creó la Empresa Pública de Informática. Sus objetivos eran proveer de programas e Internet fiable, neutral, adaptada a la cultura de la región -son valores que no hay que perder- y que asegurase que sus ciudadanos no fuesen manipulados, espiados o engañados por software de empresas privadas y de otros gobiernos.

Nació con un presupuesto importante, entre cien y doscientos millones de euros al año. Se contrataron cientos de ingenieros informáticos que estarían en plantilla fija, además de las subcontratas a empresas de software y telecomunicaciones de la región. Se estimaba que en total daba trabajo a unas 4.000 personas.

Eso era la imagen pública que transmitía, aunque muchos informáticos no estaban de acuerdo, no entendían que con las ofertas variadas de software, incluso de software libre, hiciese falta que el gobierno gastase tanto dinero. Pero la mayoría lo defendía, era una forma de garantizar informática de calidad, y además daba trabajo a los informáticos de la región.

Pero los políticos que la crearon tenían las ideas muy claras, las aplicaron a rajatabla.

Un día los programas estaban en castellano, otros días estaban en catalán, otros se cambiaba toda referencia al catalán y los programas decían “valenciano”. Todo esto de acuerdo a directivas políticas acordes con la discusión del momento. “Hay hechos diferenciales, y la informática no podía ser ajena a ellos” afirmaban.

La situación política en la región era cada vez más sombría, se hablaba de corrupción, sobres en negro, obras faraónicas con presupuestos desorbitados… al mismo tiempo que las escuelas a institutos de la región tenían cada vez menos recursos. Había que hacer un esfuerzo mayor en la Empresa Pública, había que conseguir más usuarios, y había que transmitir mensajes más positivos.

Se empezaron a desarrollar programas de juegos, sencillos pero efectivos para ganar usuarios. Algunas tetas, mucho cotilleo de la farándula local, insultos a personajes públicos, etc. Era una receta que parecía funcionar, de hecho luego fue copiado por otros productores de software en España.

Había que hacer algo con la información interesada y manipulada que había en Internet. Primero se introdujeron filtros en el navegador web que distribuía la empresa. Si un artículo de un periódico online decía que el gobierno de la región se gastó “un millón de euros”, el navegador lo cambiaba por “mil euros”. Si un medio publicaba una foto comprometedora, el programa la cambiaba por una foto de archivo más favorecedora. Se aplicaban estos filtros para casi cada tema relevante, la Empresa tenía a un grupo de programadores especializados en desarrollar estos módulos que permitían cambiar las noticias al deseo de la política, y con tiempos de reacción cada vez menores.

Estas manipulaciones eran vox populi, pero desde la dirección de la Empresa siempre se negaban. A veces sus informáticos escribían indignados en que se ponga en duda su profesionalidad y compromiso con sus conciudadanos.

Pero estas medidas para captar usuarios de los programas de la Empresa se quedaban cortas. La gente empezó a usar otros navegadores y programas de Internet, había que buscar otras soluciones más drásticas.

Los programadores desarrollaron un virus que se introducía en los otros navegadores y era capaz de aplicar los mismos filtros sin que los usuarios lo supiesen. Los DNS del ISP de la Empresa cambiaban las IPs de Google o Bing por las de servidores propios, estos hacían de proxy con los buscadores y cambiaban los resultados. Cuando la gente empezó a abandonar las conexiones de la Empresa Pública, se desarrollaron virus que cambiaban las configuraciones de Internet para redirigir a los proxies de la Empresa.

Unos pocos informáticos de la región se quejaban de esta mala praxis profesional, pero eran muy pocos. La mayoría tenía relación directa o indirecta con los negocios y subcontratas de la Empresa Pública. Incluso grandes productores de software e ISPs no decían mucho porque también eran proveedores de la Empresa Pública: su presupuesto era importante, generaba negocio, y si hablabas no podrías entrar a trabajar a la Empresa, o si ya lo hacías, te despedían o no te daban más un contrato de desarrollo.

La situación política y económica era cada vez peor. Ya había muchas sentencias por corrupción, salían a la luz más información del desfalco de fondos públicos, de prevaricación, etc., y las arcas del gobierno local estaban vacías. Las críticas a la Empresa Pública de Informática eran cada vez más duras. Había que tomar una decisión, la Empresa ya no les servía, pero les seguía costando mucho dinero, que tampoco tenían.

Los responsables políticos se reunieron y valoraron dos opciones. La primera era hacer un ERE, pero con tanta gente que quedaría en la calle, saldrían a la luz documentos y código fuente de todos las cosas que desarrollaron para manipular y engañar a los usuarios, la situación sería aún menos sostenible. Por lo que optaron por lo que consideraron la opción menos mala: cerrar la Empresa, y decir que dada la situación económica, ya no se podía seguir invirtiendo dinero.

Conocida la decisión, los informáticos de la empresa -como era de esperar- se enfurecieron. Pero lo que pasó luego fue muy curioso, quedará en los libros de historia de la profesión informática.

Primero reconocieron que sí habían manipulado los programas, que habían introducido bugs y virus deliberados, por orden de los políticos, que lo habían hecho porque si no perdían sus puestos de trabajo. Al mismo tiempo modificaron todos los programas para eliminar los filtros y virus, también redirigían a páginas web donde los ex-programadores explicaban con pelos y señales lo que le habían “obligado a hacer”.

Empezaron a hacer campañas sobre la necesidad de tener una Empresa Pública de Informática, y lo capacitados que estaban para poder ofrecer programas y conexiones neutrales y de calidad para todos los ciudadanos. Empezaron a organizar campañas para solicitar apoyo. Recuperaron el catalanismo combativo -olvidado durante décadas- y expresado en hashtags como #LaEmpresaEsDeTots o #LaInformàticaPúblicaNoEsTanca.

Pero lo más curioso es que asociaciones informáticas de toda España, como así también profesionales de otras empresas públicas y privadas, apoyan públicamente las peticiones y exigencias de los informáticos de la Empresa Pública. En estos momentos la policía intenta desalojar los laboratorios de desarrollo y hay trabajadores que no quieren abandonarla. No sabemos cómo acabará.

Epílogo

Por supuesto, esto es una ficción, es una distopía. El compromiso ético y la deontología de los profesionales informáticos no hubiesen permitido, mucho menos defendido, que se hayan usado las habilidades profesionales para engañar a la sociedad que les pagaba la nómina, y que antes pagó la educación y formación profesional. Es imposible siquiera imaginar que profesionales informáticos de toda España defendiesen y apoyasen las peticiones de profesionales que han dejado tan mal a la profesión, sería otro estoque a la ya maltrecha profesión. Y, por supuesto, los profesionales de la Radio y Televisión Pública jamás hubiesen permitido que sus políticos hubiesen usado la Empresa Pública para manipular, engañar y ocultar la corrupción de la región.

Afortunadamente en España el compromiso social de los profesionales de la informática es muy elevada y se sobrepone a los egoísmos, miedos y cobardías humanas. Porque somos profesionales, tenemos un compromiso con la sociedad. Es innegociable.

Categorías:política, prensa Etiquetas:

Cuando el machismo es buenrollista

octubre 5, 2013 8 comentarios

Hace pocas horas, en los comentarios de una pequeña nota en Facebook sobre las magufadas de Punset  me lié en una discusión por lo que consideraba un exceso de sensibilidad y la sobrereacción a frases que mencionen cualquier diferencia entre mujeres y hombres. Pido perdón a Patri Horrillo  (otra vez) por exagerar y forzar la lógica por intentar demostrar mi punto: si a una mujer anti machista le molesta una frase como “a vosotras x”, a un hombre anti machista (los hay, y creo que somos mayoría) nos es mucho más ofensivo que siquiera sugieran que somos machistas. Parece que no se entiende que el repudio al machismo existe en ambos sexos, no sólo entre las mujeres, y que es más ofensivo una acusación ad-hominem que una frase impersonal.

(Por otro lado hay estudios, creo que lo comenta Daniel Kahneman en su libro Think Fast, This Slow, que la imagen como la de Einstein -señor maduro, canoso, cara de bueno, pelo desarreglado- es muy seductor para mujeres, y que por el efecto priming hace que sus opiniones tengan mayor credibilidad. También es una realidad que la audiencia de Punset es mayoritariamente considerablemente femenina [no tengo números objetivos y medidos, por lo que no podría defender lo de "mayoritariamente])

Poco tiempo después ve el siguiente tuit:

alaya

No entendí muy bien qué me quería decir (aunque lo aclaré luego), si era una crítica a mí, o al artículo de Almudena Grandes. Lo leí, y como dije en una respuesta, es vomitivo, por frívolo, falaz y porque repite todos los estereotipos machistas. Quedé alucinado.

Ojo, no la escribió una becaria, o una articulista de revista de modas, sino una “intelectual” reconocida. Según esta intelectual multipremiada, una mujer no puede ser una buena profesional si va siempre bien vestida y con una sonrisa (aunque las imágenes parecen contradecirla, no es para tanto), por ser mujer debe ir con cara somnolienta y mal maquillada y peinada. Para rematar, sólo por su estética [femenina] ya se puede deducir  que es una mala profesional (al punto de servir de argumento para acusarla de prevaricación).

Imaginad que ese artículo lo firme un hombre (o como me dijeron en un tuit, Perez Reverte), o Sostres,  o alguien de Intereconomía, o la mujer de Wert. O imaginad que la profesional protagonista fuese una mujer del PSOE. Se hubiese montado un escándalo.  Si alguien busca machismo hasta debajo de las piedras, éste le está dando hostias en toda la cara. No sé si es que se permite todo cuando la autora va de buenrollista, o que se bajan mucho las defensas cuando se lee a los cercanos ideológicamente, o es que estamos todos ya muy atontados.

En cualquier caso, estamos cada vez más pobres de intelectuales. O quizás ahora me estoy dando cuenta que para ser intelectual no hace falta ser coherente ni pensar demasiado, basta con soltar un discurso para que aplauda tu parroquia aunque se digan burradas que no se admitirían en otros.

(Y ya salgo de esta camisa de once varas, pero es que me encuentro con cada basura en los medios)

Actualización

Como era de esperar, por meterme en camisa de once varas, en Twitter me insultaron y me acusaron de machista (recibí cientos de replies, muchos con insultos). Todavía no sé muy bien cómo funciona esa lógica de criticar a un machismo subyacente -el estándar feminista no se aplica si se trata de una mujer profesional guapa y elegante presuntamente del PP, en este caso parece ser válido usar los peores argumentos machistas para desacreditarla- pero terminar siendo acusado de machista.

Mareaban la perdiz (que si usé la palabra coñazo, o que “doy lecciones”, o que es falaz citar al libro de Kahneman, o que ellos/as no conocen a Punset, que hablo sin tener idea -no sé dónde hay titulación para poder hablar del tema-, alguno hasta metió a Menéame ¿?)… puede ser que no me gane el premio de estilo y humor, pero cuando hacía la pregunta clave ¿estás de acuerdo con el artículo de Almudena Grandes? la respuesta fue el silencio en todos los casos. O más red herring y excusas varias, el caso es que nadie, ninguno, ni uno sólo de los que me criticaron respondió con un sí o un no.

No sé si es feminismo de chichinabo o fanboyerismo partidista que nubla hasta los principios que aseguran tener tan claros. Tiendo a pensar que es lo segundo, pero eso haría también cierto lo primero (también creo que los “principios” deben aplicarse a todas las personas por igual, mujeres y hombres, del PSOE, IU, UPyD o del PP, si no, es un postureo hipócrita y superficial).

Categorías:ética, cultura, prensa Etiquetas: ,

Periodismo cojonudo (y de bajo presupuesto)

septiembre 26, 2013 6 comentarios

No se trata de un gran medio, ni de un programa de prime time. Se trata de un podcast, Planet Money: the economy explained, de la radio pública norteamericana NPR (de muy bajo presupuesto, se mantiene con ayudas del gobierno y donaciones). Hoy escuché el podcast Where Dollar Bills Come From, fue una retransmisión de una emisión anterior, con una pequeña actualización de lo que pasó al final.

En el programa hacen un reportaje sobre cómo se fabrica el papel (mezcla de algodón y lino) de los billetes de dólar. Entrevistaron al propietario de la empresa familiar que lo produce desde hace 130 años después de ganar un concurso abierto ya que las ofertas que tenían era muy caras, según el gobierno. ¡Gran triunfo de la competencia! aseguran. Pero a los pocos minutos, después de detalles técnicos de fabricación, hacen la pregunta que toca: si la competencia es tan buena, ¿cómo es que tienen el monopolio desde hace 130 años?

Se lo preguntan al propietario, y explican que salieron otras empresas, que el mercado es muy competitivo y terminaron desapareciendo (el coste del papel del dólar es más bajo que el canadiense, por ejemplo). Entonces el dueño explica que en ese acuerdo con la administración, tienen full disclosure de todos sus papeles y transacciones, que el gobierno les audita y se asegura que el margen de ganancia que tienen es bajo, que es el procedimiento habitual cuando el estado compra a un proveedor único (leí hace un tiempo que no dejan superar el 3 o 4% de ganancias).

Entonces le hacen la otra pregunta adecuada al propietario: ¿qué margen le permiten? Éste contesta que es información reservada y no puede contestar. Por lo que hacen lo que deben hacer: escriben a la administración pidiendo los datos económicos del acuerdo. Le responden que no pueden darle esa información, que es reservada, y que pueden apelar si lo consideran.

El episodio original acaba en que iban a hacer esa apelación para conseguir los datos.

Para el podcast que escuché hoy (emitido ayer) agregan una actualización: un abogado becario de la NPR escribió una apelación de 13 páginas, explicando que para acuerdos similares ya se pidió y dieron esa información.  E incluyen la respuesta de la administración: “después de analizarlo cuidadosamente, lo siento, es información reservada”.

Al final no nos enteramos de ese “detalle” de toda la entrevista, pero cuando escuchaba el final del podcast alucinaba: hacen las preguntas “críticas” al entrevistado, éste asegura que no puede dar la información, elevan la pregunta a la administración, le responden que no, por lo que presentan un escrito de apelación. Todo esto para un humilde (pero muy bueno) podcast de 14 minutos.

En resumen, una lección de periodismo que gusta: hacer las preguntas incómodas aunque sean colaterales al tema principal, no conformarse con la respuesta del entrevistado y solicitarlo dos veces a la administración. No recuerdo la última vez que vi algo así, menos para un programa -¡un podcast!- de tan bajo presupuesto, y que encima no lo hacen periodistas.

Categorías:medios, prensa Etiquetas: , ,
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 485 seguidores