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La complejidad global de la comunidad científica, y boicots imposibles

agosto 18, 2014 Los comentarios están cerrados

Por casualidades y azares de la vida (y muy malas decisiones de joven inexperto), antes de cumplir 30 años coordinaba proyectos de I+D europeos de millones de euros (uno de ellos MONALISA, que tuvo mención como el segundo mejor proyecto de I+D del cuarto programa marco de la Comisión Europea), pasaba más tiempo viajando que en mi casa, con discusiones muy duras con investigadores reconocidos y mucho mejores que yo, estaba metido de lleno en el politiqueo y gestión de fondos de investigación. Todo esto me provocó depresiones, y retrasos para acabar mi tesis doctoral y lo que debería ser mi actividad fundamental en esos años: aprender e investigar (de nuevo, meterme en esto tan joven e inexperto fue una de mis peores decisiones profesionales). Me dijeron que sería muy importante para mi curriculum, pero la reforma universitaria del PP del 98 (LRU) dejó todo eso en nada, como si jamás lo hubiese hecho.

Tuve discusiones y peleas infames, directora de tesis que me obligó a sacar agradecimientos a otras personas y poner a ella. Reuniones de grupos de investigación donde se trataba la “expulsión” de un miembro sin que ese hubiese estado invitado. También sufrí mobbing, gente de mi grupo de investigación que se pusieron de acuerdo para no dirigirme la palabra (no sé por qué, todavía), o que me apagaban las luces del laboratorio donde estaba trabajando para que ellos pudiesen ver un vídeo, o que el director de mi departamento haya solicitado al rector que me despidan (tampoco sé por qué, quizás porque un sudaca nuevo en el dept. se resistía a lamer el culo de los “jefecillos”). Millones de líneas de código desarrollado perdidos en un backup porque no hubo acuerdo político sobre los derechos de autor de las organizaciones involucradas. Catedráticos de química que criticaron mi currículum porque no había patentado mis algoritmos, sin importar que no se pueden patentar algoritmos en España, y que yo estuviese radicalmente en contra de este tipo de patentes.

Lo pasé mal y tuve muchas malas experiencias dentro del ambiente académico, pero con el tiempo todo eso me hizo admirar mucho más a la “construcción social de la ciencia”. No sólo hemos logrado construir una serie de reglas y procedimientos para crear conocimientos y minimizar los sesgos humanos, a pesar de nosotros mismos hemos sido capaces de construir una comunidad global y colaborativa a gran escala que funciona y se perfecciona. No hay nada mejor que experimentar en primera persona las miserias de esta comunidad para comprender que es casi un milagro que funcione, hemos aprendido a hacerla a pesar de nuestras taras y miserias humanas.

Más allá del mal llamado “método científico” (no hay uno sólo, ni siquiera hay consenso total en alguno de ellos, mas bien son “prácticas”, “métodos” y “costumbres”), la ciencia es muy global y su funcionamiento es bastante complejo. Comienza cuando un estudiante quiere dedicarse a la investigación, lo que hace que participe como colaborador o becario en grupos de investigación de su universidad, luego hará cursos de doctorado, conseguirá becas para pasar un tiempo en algún centro de prestigio internacional (es casi condición indispensable para un doctorando), sus directores de tesis intentarán conseguir becas para que pueda seguir investigando en su propio centro, luego de varios años acabará su tesis, conseguirá una beca post doctoral, y si tiene mucha suerte podrá volver en algún momento a su universidad de origen, o conseguir una plaza en algún centro prestigiosos. Pasarán más de 10 años, con salarios ridículos, hasta que pueda asentarse en un sitio y pensar en formar familia.

Mientras tanto la lucha es dura, tendrá que publicar en revistas internacionales de prestigio y colaborar en las propuestas y presentación a concursos competitivos para conseguir fondos para financiar su investigación. Las universidades (especialmente las públicas en Europa y España) no pueden dedicar fondos propios para financiar la investigación, ella depende de becas y concursos a nivel nacional, europeos (son los más) e incluso de otro países (que incluye hasta fondos de proyectos de defensa norteamericanos -DARPA-, que financian hasta proyectos de software libre como OpenBSD o ReiserFS, o Europa que financia proyectos de investigación con China, Sudamérica, países árabes e Israel). Estas ayudas a investigación se suelen dar a consorcios de grupos de investigación de diferentes centros y países, lo que obliga a un gran trabajo de relaciones públicas y coordinación entre ellos (lo que suelen hacer los “directores” o “investigadores principales”) para presentar propuestas atractivas y creíbles.

Es imposible hacer investigación de calidad sin la colaboración (científica y de dinero) internacional. Incluso hasta para conseguir una beca hace falta esta cooperación.

Imaginaros que desde España no se tuviese acceso a esa cooperación, ni que se pudiese publicar en revistas internacionales, ni se pudiese invitar a científicos extranjeros… casi inmediatamente sería imposible hacer ciencia, ni siquiera podríamos divulgar y validar lo poco que se generaría al ser imposible acceder a publicaciones de prestigio. Miles de becarios quedarían en la calle, otros cientos en otros países deberían regresar al quedarse sin becas, y los que quisieran seguir siendo miembros activos de la comunidad científica deberían buscarse la vida para emigrar.

Esto no es ciencia ficción, ha pasado en Alemania durante el régimen nazi, y ha sido la propia comunidad científica la que se organizó para romper el “bloqueo” a la ciencia alemana (tal como lo cuenta en detalle Quantum: Einstein, Bohr and the Great Debate About the Nature of Reality para los científicos que estaban trabajando en al incipiente mecánica cuántica). La ciencia, es decir la “generación de conocimiento”, es un esfuerzo colaborativo internacional que funciona -casi milagrosamente- a pesar de los vaivenes políticos y sociales.

Lo que acabo de contar es sólo una pequeña parte de la complejidad e interdependencia del funcionamiento de la ciencia, y los problemas y esfuerzos (mal pagados en su inmensa mayoría) que deben superar los que la hacen. Por eso suele ser muy raro que haya consenso cuando se quiere imponer boicots científicos. Se sabe que perjudica a los que más esfuerzos hacen, y que podría ocasionar la pérdida de toda una generación de investigadores en el país afectado.

Cuando leí que una serie de “anónimos”, sin experiencia ni conocimiento de lo que acabo de relatar, promovían un boicot científico contra Israel quedé atónito, y muy cabreado.

Sí, fue muy “asertivo” y terminante, pido disculpas si ofendí, pero también:

  1. Hacer boicots en general es una mala idea si no se conocen sus alcances ni a quién perjudica o favorece,
  2. hacer un “boicot científico” (con lo que ello podría significar) no sólo es impracticable, es una muy mala idea (como demuestra la historia y la crítica de la mayoría de la comunidad científica a estas propuestas),
  3. promoverlo en redes sociales sin siquiera explicar qué es lo que se pretende y cómo, es una estupidez,
  4. que además lo propongan personas que no tienen experiencia, no son partícipes ni conocen cómo funciona la comunidad científica, no se juegan nada (a ellos no les afectaría personalmente), ni siquiera pueden hacer nada (¿qué pueden hacer ellos para el bloqueo? ¿crear hashtags? ¿dejar de respirar?) es una soberana estupidez, un postureo social media populista y de cuñaos muy idiota. Se mire como se mire.

Varios me trolearon respondieron con la “noticia” (de hace un año atrás) de que Hawkins se había unido al boicot académico contra Israel, pero no supieron aplicar lógica básico:

  • Hawkins es un científico (además es un outlier, no la media, ni de lejos), por lo que no se cumple la condición de “no es científico” o “no tiene idea de ciencia”.
  • Fue una decisión personal (y bastante reservada) de rechazar una invitación personal a un congreso presidido por el presidente israelí (Shimon Peres), no fue un llamado en Twitter para que se haga “boicot científico”, así, en general. Por ello el “boicot” de Hawkins sí tiene su mérito: le afectaba personalmente, rechazó estar en una conferencia con el presidente israelí, no un boicot a los demás científicos como muchos pretenden.
  • Como es sabido en la comunidad científica, no hay “vacas sagradas” y hasta el mejor científico puede estar equivocado. Recibió críticas de la propia comunidad científica, me limito a citar la opinión de Chmosky (es conocido su activismo pro Palestina y anti israelí): he supports the “boycott and divestment of firms that are carrying out operations in the occupied territories” but that a general boycott of Israel is “a gift to Israeli hardliners and their American supporters”.

Ya sé que es imposible evitar el cuñadismo, el tertulianismo y las simplificaciones populistas en las redes sociales. De hecho se premian estas actitudes: son todos expertos en todo y pueden salvar el mundo con unos cuantos hashtags y RTs. Pero hay límites para tanta tontería.

Un apunte personal rápido sobre el canon AEDE

julio 22, 2014 71 comentarios

Hoy es un día bastante triste para mí, o quizás debería decir, decepcionante, de esos días que maldices haber montado tu proyecto vital más importante en España y no en el extranjero. Hace años recibimos ofertas millonarias para comprar Menéame, podríamos haber aceptado y hoy tendría varios millones de euros en mi cuenta. Pero no lo hicimos, queríamos mucho al proyecto, considerábamos que estábamos haciendo algo que es útil y que venderlo hubiese significado su muerte (al menos en ese momento). Curiosamente fue el Grupo Planeta el que hizo la oferta más alta, el mismo grupo que hoy apoya medidas como el canon AEDE y leyes Sinde-Wert. Es decir, acertamos en nuestro diagnóstico, y aunque no somos millonarios podemos decir todavía que defendemos unos principios al que fuimos siempre fieles, aún a costa de nuestros propios intereses.

Durante estos casi nueve años tuvimos muchos problemas, acusaciones injustas, difamaciones (hasta me acusaron de pederasta), ataques DDoS, amenazas físicas, acosos,  demandas, juicios, intentos de engañar a los controles antispam en Menéame (incluso de periodistas de los medios que hoy piden canon AEDE, medios de PRISA incluidos), la tan mal redactada LSSI que con la inseguridad jurídica que genera nos deja en posición muy difícil entre defender la libertad de expresión y censurar la opinión de terceros para que no nos consideren corresponsables de ilícitos (ahora mismo estamos acusados en un juicio penal, por un enlace). Es decir, no fue nunca un camino fácil, y por la crisis y la caída de los ingresos de publicidad apenas nos da para mantener y desarrollar lo necesario… y pagar los gastos judiciales y de abogados para defender la libertad de opinar y enlazar.

Una de las cosas que siempre defendimos en Menéame (con mejor o pero criterio, con nuestras dudas y errores humanos) es que son los creadores de contenidos los que deben ser los beneficiados por las visitas. Así tomamos medidas técnicas para favorecer a los enlazados (cabeceras <H1> en el titular con enlace para favorecer su posicionamiento en buscadores), los titulares no enlazan a páginas de Menéame sino siempre al sitio enlazado (los que nos perjudica enormemente en número de páginas impresas, casi expulsamos a los visitantes), penalización y bloqueo de sitios que se dedican al copy&paste o plagio de otros sitios, o que sólo enlazan a material no autorizado, etc.

Pensábamos que en todos estos años hicimos relativamente un buen trabajo en este sentido. De hecho la mayoría de medios incluyeron un botón de enviar a Menéame (hasta lo hace la BBC, o el mismísimo Youtube) y sus propios periodistas hasta hacían trampas para enlazar (supongo que no es para auto castigarse, Menéame genera anualmente unas 300 millones de visitas a sitios externos).

Pero un día el gobierno anuncia que pondrá un canon para sitios como Menéame. La tasa Google le llamaron y pretenden que se siga llamando así, cuando la realidad es que proporcionalmente afecta mucho más a Menéame que a Google. Google News España no genera ingresos, y el volumen total de visitas es proporcionalmente ínfimo para esa empresa. Podrían cerrarlo y ni se darían cuenta.

No quiero repetir lo que se ha escrito ya demasiado (análisis económicos, legales, de competencia, de inseguridad jurídicas, de eliminar el derecho a cita, etc.) que podéis consultar desde la recopilación que hay en el sitio de la Coalición ProInternet, o el posicionamiento y análisis económico que hicimos en Menéame, o mi reflexión sobre el derecho a cita y los medios en El Mundo, pero voy a hacer un resumen de los argumentos de AEDE y el gobierno desde el punto de vista personal y de Menéame.

Los usuarios de Menéame envían enlaces (a cualquier sitio) y le añaden una entradilla explicativa de hasta 500 caracteres. Esta entradilla puede ser redactada por ellos o hacen un copy&paste de alguna frase, i.e. una cita, del sitio enlazado. Antes del boicot de los propios usuarios, Menéame generaba unos 2 millones de visitas mensuales a los medios AEDE, dado que son artículos públicos con publicidad, esas visitas generan ingresos a esos medios (mínimo unas 20 veces superiores a los que genera una página en Menéame). Lo que parece una relación que beneficia a todos (lectores, medios y Menéame) ahora se divulga que en realidad les estamos ocasionando pérdidas. El argumento fundamental de AEDE es que en realidad si no se les enlaza en Menéame habrían recibido más de las 2 millones que les genera. Intuitivamente no tiene ningún sentido, y se explica por el deseo de los medios de aparecer en los agregadores y redes sociales, pero es que además hay estudios que confirman lo contrario, que les está generando beneficios.

Aún así, el gobierno del PP, con el apoyo del PSOE y CiU, siguen adelante con esta propuesta, que además de todas las injusticias (y ventajas a empresas que no están en España) se cargan una limitación fundamental de los derechos de autor, ya enunciada en el Convenio de Berna de Derechos de Autor en su artículo 10, específicamente el 10.1:

Artículo 10
Libre utilización de obras en algunos casos:
1. Citas; 2. Ilustración de la enseñanza; 3. Mención de la fuente y del autor

1) Son lícitas las citas tomadas de una obra que se haya hecho lícitamente accesible al público, a condición de que se hagan conforme a los usos honrados y en la medida justificada por el fin que se persiga, comprendiéndose las citas de artículos periodísticos y colecciones periódicas bajo la forma de revistas de prensa.

Con esta propuesta se cargan este derecho a cita, pero además de forma selectiva: los medios que reclaman podrán seguir disfrutando de ese derecho a cita -de hecho, no podrían hacer nada sin él-, pero se les quita el mismo derecho a otros sitios web. No sólo eso, se les obliga a pagar un canon irrenunciable, aunque no les enlacen.

Un sinsentido desde todos los puntos de vista.

¿Cuánto dinero piensan ingresar por este concepto? Nadie lo sabe, no dicen lo que piensan, pero hablan de millones de euros al mes. ¿Cómo piensan recaudar, cuáles son las tasas? Tampoco se sabe, eso se debe negociar después de aprobada la ley. Otro absurdo: se hace una ley con objetivos económicos (de subvencionar a unos pocos) pero en ningún sitio aparecen estudios ni cifras aproximadas.

La realidad es otra, casi puedo apostar que Google cerrará Google News España antes que pagar un canon. A Facebook también debería cobrarse, pero les basta con cerrar su oficina en España. Igual para Twitter (porque ¿qué es un texto no significativo?). ¿Qué pasará con Youtube donde los usuarios suben vídeos de noticias sacadas de TV? Nadie lo sabe, más inseguridad jurídica, pero dudo que estén por la labor de pagar. Después de estas empresas, por volumen viene Menéame, que ya hemos comentado que no podemos pagar. Además nos deja en situación de desventaja de otros sitios similares (que incluso usan el software libre de Menéame) localizados fuera de España.

Un argumento es que hay que esperar y ver cómo se cobra, que quizás es una cantidad simbólica. Lo que es otro sinsentido, ¿modificar toda una ley de derechos de autor que se carga selectivamente el derecho a cita para cobrar un canon que es simbólico?  ¿Generar tanta inseguridad jurídica -y que ocasionará que empresas grandes como Google o Facebook inicien interminables procesos judiciales- por una birria de dinero que no soluciona nada?

No hay por donde cogerlo, no tiene justificación, ni ética, ni económica, ni jurídica, y que ni siquiera tiene el apoyo de la mayoría de los medios de noticias.

Si de verdad el problema es que les “ocasionamos pérdidas” al enlazar con una cita, se podría haber negociado y solucionado el problema de forma muy sencilla:

  • No enlazarlos más desde Menéame, o que fuese opt-in, los medios que lo consideren podrían solicitar que se les incluya.
  • Eliminar la entradilla -i.e. dejar sólo el titular- en los enlaces a los periódicos.

Ambas eran muy sencillas y bastaba con un mínimo de intercambio de emails, lo podríamos haber puesto en marcha en una hora. Pero no hubo tal diálogo, desde instancias del gobierno y de AEDE nunca nos llamaron ni preguntaron. Tiene una explicación: es completamente falso que les perjudiquemos. El interés no es el falaz “compensarle las pérdidas”, simplemente recaudar dinero de otras empresas que suponen -erróneamente- que ganan fortunas por enlazarlos.

La realidad es más sencilla, querían ir contra Google y redactaron una ley francotirador, pero de forma tan ignorante que les salió una bomba que afecta a todos. Y lo peor, a algunas empresas nos obligarán a emigrar, y otras a no instalarse en España.

Desde el punto de vista económico-social sólo perjudicará a España y no salvará a ninguna prensa o periodismo.

Desde el punto de vista personal es -como decía al principio, muy triste, ya tenemos que sortear muchos problemas (muchos rozando el absurdo) para mantener el sitio en marcha. Ya es muy complicado en España desarrollar proyectos relacionados con noticias, que involucren derechos de autor y libertad de expresión, pero nos siguen poniendo piedras.

Bueno, esto no es una piedra más, es una patada en los genitales, con tanta alevosía como ignorancia.

Señores diputados, ¿sabéis de verdad los efectos de lo que estáis a punto de aprobar? ¿sabéis que estáis siendo engañados?

Y me alejo de internet por unas horas, es todo una locura.

 

De coches compartidos y regulaciones

junio 10, 2014 8 comentarios

Anoche Fomento publica una nota de prensa que era sólo un “recordatorio” de una ley que no se modifica desde hace 16 años:

Fomento recuerda que es necesaria autorización para el transporte de viajeros en turismos por cuenta ajena mediante retribución económica

Europa Press distribuye un teletipo que sale publicado en muchos medios con el titular:

Fomento avisa de multas de hasta 600 euros a usuarios de coches compartidos que operen sin licencia

Y aquí comenzó el “arde twitter”, con gente (entre ellos periodistas) enfadada y hasta escandalizada de que el gobierno regule la “economía de la compartición”, que querían matar a BlablaCar, etc. Varios avisaron, entre ellos yo (y Javier de la Cueva, Antonio Delgado y otros que seguro me olvido, disculpas), de que la nota de prensa no decía eso, que el teletipo era una interpretación bastante liberal y sensacionalista de lo que decía la nota de prensa original (estaría bien saber de dónde vino esa interpretación, si fue error de EP o provocado por Fomento).

Al final hoy se resolvió, teníamos razón.

Mas allá de otra vez la falta de rigurosidad (empezando por el que redactó el teletipo de EP) y los sesgos “anti gobierno” que impedía a varios periodistas que se diesen cuenta que lo que decía el ministerio no tenía relación con lo que decía el teletipo, hay otra cuestión más interesante (y perdón por la autocita, pero está escrito desde hace horas):

Es un patrón muy curioso cómo los declarados muy “progresistas de izquierdas”, que reclaman la lucha contra el capitalismo salvaje y más regulaciones del estado, cuando se trata de actividades económicas surgidas gracias a internet cambian a un discurso completamente anarco-capitalista/liberal: el estado no debe intervenir ni regular, son actividades que deben permanecer al margen, que se trata de una nueva economía, la de compartición, etc. El siguiente tuit me parece una buena explicación a cómo respondemos de una forma bastante egoísta a estos “dilemas”:

Seguramente hay matices y se podrían escribir libros, pero cualquier actividad comercial se trata de “compartir”: yo sé o tengo algo y te lo doy a ti a cambio de otra cosa o servicio. El dinero sólo es una forma de facilitar la transacción, pero siempre se trata de un intercambio. Hasta que se profesionaliza y se crean empresas (públicas o privadas) que pueden fabricar o servir de forma más eficiente. Debería servirnos para dar un poco de perspectiva, y aunque sería apresurado equiparar a servicios públicos más regulados, que obligaría a tantos costes y burocracia adicional que no haría atractivo el “car sharing”. Pero el punto que me interesa, los mismos que hoy reclaman que Fomento no regule esta actividad ¿que pasaría cuando ocurriese un accidente grave que mate a varios miembros de una familia? ¿qué pasaría si se descubre que el propietario del coche tenía pocas horas de sueño? ¿o si estaba drogado? ¿o tenía el carné casi sin puntos? ¿o su coche no estaba en condiciones?

Estoy seguro de que cuando ocurra muchos de los que hoy defienden la no intervención del estado adoptarán la postura contraria: que es culpa del estado que no tomó las medidas necesarias para que no ocurran este tipo de accidentes (aunque es imposible asegurar que no se producirá, sólo minimizar los riesgos de que ocurra). Que los pasajeros no tenían forma de saber las condiciones del conductor o del coche, y que por eso no se lo podía tratar de la misma forma que el transporte privado (tal como está ahora), sino que necesitaba de regulaciones adicionales ya que transporta a personas completamente desconocidas.

Así posiblemente se discutiría de medidas más estrictas que el privado pero menos que el público, por ejemplo: exponer en la web y en el coche los datos del carné (fechas de caducidad, puntos), tener la revisión pasada en el último año (en vez de dos), que el coche tenga menos de x años, que el conductor tenga un tipo de seguro que cubra a los viajeros, que tenga una revisión médica, etc.

Si el “car sharing” tiene el éxito que pronostican (yo no me atrevería a tanto futurismo), por la ley de grandes números seguro que ocurrirán accidentes graves. Un anarco-liberal diría que es sólo responsabilidad de las personas que estaban en el coche, pero la mayoría de españoles reclamarán responsabilidades al gobierno. (¿o quedan dudas? Espero que no haga falta citar casos de accidentes de repercusión social y las reacciones).

Es incoherente hoy reclamar la no intervención para luego llevarnos las manos a la cabeza y reclamar responsabilidades al gobierno cuando ocurran accidentes o delitos. Con estas actitudes tampoco colaboramos en que se mantenga un debate sobre qué es mejor hacer.

Aunque puedo estar equivocado, sólo el tiempo podrá darme o quitarme la razón, pero al menos digo que estoy lleno de dudas sobre el tema. Es más, sí creo que hacen falta algunas regulaciones adicionales para evitar disgustos mayores (y no dejar que sólo dependa de la voluntad y competencia entre plataformas de compartir coches).

También debo decir que los cuatro que gritamos por las redes no representamos a la sociedad. Afortunadamente.

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Las cosas que te pueden pasar en 24 horas

Ayer a las 11 de mañana, Benjamí y yo declarábamos como imputados en el Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona por un enlace (más).

Acabamos a las 12:30, a las 13:00 hs entro en un debate de radio en directo sobre el #canonAEDE, antes que pueda decir nada de la SGAE ya nos llaman “aprovechados” (y luego me piden a mí que mantenga un debate cordial ;) ).

Llego a casa a la noche, cansadísimo, y te encuentras que un idiota nos llama basura, y luego delincuentes y que nos aprovechamos de “vacíos legales”.

A la mañana siguiente te encuentras con una demanda del PP por un enlace (que consigue que el que lo envió lo ratifique, aunque haya dudas razonables).

Todo esto es lo que tienes que aguantar, pero es tan surrealista y absurdo que es imposible no pasárselo pipas. Yo, como un enano.

 

 

 

 

 

Filtración exclusiva de la reunión donde se diseñó Twitter Alerts

– Como sabéis, el problema es que no podemos aumentar la audiencia, llegamos a un valle de número y perfil de usuarios y si no ofrecemos servicios adicionales perderemos cuota, sobre todo por el crecimiento de Whatsapp entre adolescentes. Debemos incidir en el “tiempo real” y de allí la propuesta de lanzar un sistema de anuncios públicos, Twitter Alerts…

– ¿Cómo extraeremos esos datos? ¿Qué fuentes usaremos?

– La idea es que sean los propios organismos de seguridad de cada país los que lo hagan, nosotros sólo haremos el desarrollo y el marketing inicial.

– ¿Costes de desarrollo y mantenimiento?

– Muy bajos. El estimado de desarrollo es aproximadamente dos semanas de ingeniero, diseñadores y redactores para el blog y notas de prensas. En total ni superaremos $30.000 de coste real desarrollo, los marginales son despreciables….

– No puede ser tan simple, barato y rápido ¿qué nos estamos perdiendo?

– El sistema consistirá en que daremos privilegios a unas pocas cuentas que marcarán sus tuits de alertas con una etiqueta, los usuarios podrán suscribirse a esos anuncios y recibirlos vía SMS y push de DM. Nada importante, la infraestructura ya la tenemos y están infrautilizadas, los SMS y los DM que como sabréis ya funcionan en modo push tanto para la web como las últimas versiones de las apps nuestras.

– Aún así, habrá que convencer a las administraciones y organismos públicos para que colaboren, en EEUU tenemos una administración favorable y no habrá problemas, pero ¿y en Europa?, son más cuidadosos con las colaboraciones de la administración con empresas privadas sin concursos y control…

– No existe ese problema. Recordarán que la cuenta @policia de la Policía Nacional de España, una especia de FBI, es una de las más populares del mundo que trabajan para nosotros…

– ¿Trabajan para nosotros? No sabía de eso ¿cuánto pagamos a España?

– Fue una forma de decir, no pagamos nada, lo hacen los contribuyentes españoles…

– ¿Y qué tienen que ver con esta estrategia?

– Es sencillo, ellos ya tienen varios funcionarios trabajando sólo para la cuenta Twitter, de hecho su jefe es un chico majete que como tiene que justificar su trabajo y está orgulloso del éxito nos hace publicidad gratis en  los eventos de redes sociales a los que le invitan. Y reciben muchas invitaciones, curiosamente los españoles son tan recelosos de su ejército y policía pero aplauden esta iniciativa…

– Entonces la estrategia es usarlos no sólo como generador y curador de contenido, también como canal de marketing.

– Exacto, por allí va. Luego usaremos a @policia como parte del showcase para nuestra expansión internacional, ellos mismos nos darán la publicidad, tenemos previsiones de que hasta su Ministerio de Interior publique notas de prensa.

– Interesante, me quiere decir que no sólo trabajaran para el contenido sino también para la promoción de nuestra plataforma sin que gastemos un centavo…

– Exacto.

– Aún así, pueden surgir muchas críticas, se darán cuenta de esto, es su propia administración que está favoreciendo a una empresa extranjera sin tener que pasar por ningún control…

– Pueden surgir algunos, pero tened en cuenta la situación de crisis económica y del periodismo, los medios están llenos de becarios y periodistas jóvenes que flipan con Twitter y nos hacen publicidad gratis cada día, que según nuestros expertos en comunicación están valoradas entre 50 y 250 mil dólares cada día. En España hasta hacen bromas con los recurrentes titulares “Arde Twitter”…

– ¿Dices que tenemos más publicidad gratuita en España que en todo California?

– Así es…

– Aún así, creo que puede ser contraproducente a nuestra imagen si despierta muchas críticas…

– No se preocupe, como decía están muy centrados en la crisis, las críticas al gobierno y ahora las elecciones europeas. En España y varios países europeos los periodistas nos adoran, ni siquiera nos ponen en el foco del  canon AEDE que propuso el gobierno por los grupos de presión de los medios más importantes…

– ¿Canon AEDE?

– Nada, no se preocupe, es una tasa que quieren cobrar a Google, nos afecta a nosotros pero nadie lo dice, mejor que estemos completamente fuera del foco y que se den tortas Google y unas cuantas empresas españolas. Debemos aislarnos de eso, somos una empresa de perfil majo y buen rollo, con el apoyo ciego del periodismo, sigamos con la estrategia que nos interesa. Como decía…

– Aún así lo planteas muy sencillo, habrá gente que se queje que su administración trabaje gratis para una plataforma y que no libere los mismos datos de forma que otras empresas puedan ofrecer esos servicios de alertas públicos.

– Habrá casos, seguramente, pero ya le digo, según nuestros estudios la propia @policia y Ministerio de Interior se encargarán de difundir, los medios ansiosos de noticias y encantados con Twitter lo repetirán sin crítica alguna, y la mayoría de usuarios lo festejará, ¡por fin que tienen una administración moderna que hace cosas en Internet! Creedme, lo tenemos estudiado, ocurre el mismo fenómeno desde 2010-2011 cuando nuestra plataforma se hizo popular entre los periodistas.

– A ver si entiendo ¿nos estás diciendo que harás que la administración de países como España gasten decenas de miles de euros para proveernos de contenido gratuitamente y que obtendremos publicidad por valor de millones de dólares sin que nos cueste nada? ¿Que no harán críticas duras en los medios? ¿Que políticos, activistas, y asociaciones empresariales y de consumidores no sólo no protestarán sino que aplaudirán que su administración y policía nos favorezca de esta manera con avisos públicos de alertas especialmente adaptados a nuestra plataforma? ¿Que no reclamarán igualdad de acceso y trato para otras empresas? ¿Y que todo esto obtendremos gastando sólo unas decenas de dólares para adaptar el software que ya tenemos?…

– Yo no podría haberlo explicado mejor.

– Si esto funciona, usted es un genio López.

—-

Espero que no hayas llegado hasta aquí sin haberte dado cuenta (ya hubo alguno) que es sólo una parodia-sarcasmo-ficción crítica para no tener que escribir una nota “seria” de por qué me parece mal el bombo-autobombo gratuito de los Twitter Alerts y la Policía Nacional (y que cabe reflexionar cada vez que se dedican recursos públicos a proveer datos -además, alertas- arbitrariamente a una y sólo una empresa o plataforma no pública ni abierta).

El canon AEDE, y contradicciones vitales de los medios

Veo este tuit:

que enlaza a El falso norcoreano lo vuelve a hacer. Esto no pasaría de una simple anécdota de los no-noticias y “arde Twitter” que se publican diariamente, si no fuese por:

¿Cuáles son esas contradicciones? Muchas, pero resumidas en seis:

Leer más…

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El ecualizador de las redes sociales

mayo 3, 2014 Los comentarios están cerrados

Lo que prometíamos

equalizer1

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El estado actual

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Nos queda mucho trabajo de ajuste.

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El vídeo del interrogatorio de la infanta, y la [des]protección de las fuentes

febrero 11, 2014 8 comentarios

Ayer me desayuné con el vídeo del interrogatorio de la infanta, me sorprendió. Pero no por lo que dijo, era de esperar, sino por la forma en que se ha divulgado, especialmente por El Mundo, sin tomar medidas previas para asegurar el anonimato de los autores. Es un tema ya debatido, la responsabilidad y la protección cuando se divulga información que puede poner en problemas a las fuentes. Ocurrió con Wikileaks y el soldado Manning, a pesar de todos los recaudos que tomaron, al final la única víctima de la liberación de esa documentación fue el/la pobre soldado.

Con el tema del vídeo de la Infanta pasó algo similar, pero mucho más chapuza e irresponsable. Me explico:

  1. Las imágenes del vídeo permiten localizar con precisión de centímetros a la posición de la cámara grabadora.
  2. No sólo está rodeado de testigos, también hay cámaras grabando (y seguramente fotografías), por lo que conocida la posición de la cámara se puede saber quién era el portador de la misma. Adiós cualquier indicio de anonimato.
  3. Se sube el vídeo “anónimamente” a una web de una empresa española, con sede y servidores en España, la justicia lo tiene muy sencillo para solicitar los datos con que se dio de alta el usuario y desde dónde subió el vídeo. La empresa no se puede negar a entregar esos datos, por lo que los que grabaron y/o subieron el vídeo lo tienen aún más complicado para defenderse.
  4. Parece (dicen, no confirmado) que se subió vía una conexión 3G, por lo que -dependiendo de operador, pero la mayoría lo permiten- se puede ubicar qué dispositivo es el que lo subió. No es lo mismo que ocurre con conexiones hogareñas con routers WiFi, donde no se puede conocer con precisión al dispositivo/ordenador que se conectó a un servidor externo. Actualización: parece que se hizo usando una VPN.

Para proteger el anonimato de las fuentes tendría que haberse eliminado las imágenes, haber subido a un servidor de otro país (preferentemente sin convenios de colaboración con España o Europa) mediante TOR o servidores anonimizadores en otros países. Aún así todavía es posible obtener la dirección IP de origen (por eso es mejor hacerlo desde conexiones “colectivas”), pero requiere mucho más esfuerzo, que quizás no compense por la tontería de información que se divulgó.

En resumen, se divulga un vídeo -que aporta nada de información que no se supiese o esperase- sin tomar los mínimos recaudos para proteger a las fuentes. Los más probable (a menos que encuentren otras relaciones e intereses) es que El Mundo o Wouzee no sufran las consecuencias legales, sólo el “pringao” que grabó ese vídeo, que creyó que ya aseguraba su anonimato subiéndolo con un nombre de usuario falso. Una gran irresponsabilidad de unos, y una ignorancia casi infantil de otros.

Otra prueba de que la tecnología por sí misma no soluciona los problemas políticos ni nos da más libertad automágicamente, ni para los más tecnoutópicos. Los que a esta hora están siendo investigados (y quizás hasta interrogados) lo habrán aprendido por experiencia propia. Por eso cabe más responsabilidad de los que se han lucrado (en dinero o clics) con este vídeo: han dejado a sus fuentes en pelotas y casi sin defensas para informarnos de lo obvio. Un coste enorme para unos, un beneficio casi cero para los demás. Una irresponsabilidad.

No sé qué les hacen los móviles, o mi fallida portabilidad de móviles con ONO

enero 29, 2014 10 comentarios

Se está hablando bastante ahora de la posible compra de ONO por parte de Vodafone, las reacciones suelen ser de que empeorará mucho el servicio. No estoy tan seguro que sea empeorable en móviles. Somos clientes de ONO casi desde sus inicios (1996 o 1997), empezamos con el modem analógico. Cuando ofrecieron Internet a 128 kbps nos pasamos casi inmediatamente. Cuando ofrecieron teléfono fijo, también nos pasamos casi inmediatamente. Luego pasaron a TV digital (los decodificadores Motorola), nos pasamos rápidamente. Cuando empezaron a ofrecer TiVo, nos pasamos rápidamente. Ahora tenemos combinado TV (con todos los canales), teléfono fijo, Internet de 50 mbps, un 3G de datos, y dos TiVos.

Durante todos estos años (más de 15) no tuvimos problemas con la atención de ONO, y técnicamente sólo me quejé de los cortes de Internet de madrugada (hace unos meses que no ocurren, o al menos no lo noté). Es decir, fui siempre un cliente razonablemente satisfecho… hasta que hace 10 días acepté hacer una portabilidad de móvil de Pepehone hacia ONO. Fue una pesadilla, y ni siquiera se pudo hacer, tuve que llamar varias veces para cancelarlas por errores de ellos.

El jueves 16 de enero (como a las 20hs) me llama una operadora para ofrecerme -por cuarta vez- móvil con banda ancha. Le dije que no, que tenemos tres líneas familiares con Pepephone y que estábamos satisfechos. Me dijo que con tres líneas podían hacerme una buena oferta, le pedí que me llame al día siguiente (estaba en la calle).

Me llamó el viernes a la misma, era una chica que apenas podía hablar, era muy difícil entenderse con ella. No era sólo su acento sudamericano, no suelo tener problemas con eso, soy “sudaca”, era algo más, la calidad del sonido era mala. Me hace una oferta de las tres líneas con 1 GB de datos (era lo mínimo que le dije que aceptaría) por poco más de tres euros en total por mes. La oferta era muy buena, le dije que adelante. Tardamos más de hora y media hasta que le pasé todos los datos y los números de las tres líneas (les llamaré A, B y C) e hicimos las verificaciones y correcciones (tuve muchos problemas en hacerle entender que mi apellido era Galli, con G, con Calli, con C).

Al final acabamos y me dice que me pasará al departamente de verificación. Me atiende una chica con acento peninsular, me empieza a repetir los datos pero me da sólo los de la línea B. Les dije que faltaban dos líneas, me responde que sólo le pasaron esa. Le contesto que hacemos las tres o ninguna, que no iba a estar a medias y reclamando. Entonces la chica dice que tiene que cancelar todo y que avisará para que me vuelvan a llamar.

A los pocos minutos me llama la misma chica que antes, me pide disculpas y me dice que ahora lo pasaba de nuevo bien. Me vuelve a pasar al departamento de verificación, exactamente el mismo problema, sólo estaban los datos de la línea B. Vuelta a cancelar y dice que dejará una nota.

No sé si esa misma noche o el sábado me llama una hombre, me pregunta qué había pasado, le explico. Me pregunta si todavía me interesa, le digo que sí, pero sólo si se hacen las tres a la vez. Me dice que no hay problemas, que está cancelado y que me llamará un comercial.

El miércoles de la semana siguiente (21 de enero) recibo los siguientes SMS:

SMS de ONO

Mi sorpresa era mayúscula, no sólo porque entendí que el proceso estaba muerto, además no había venido nadie por casa, y era sospechoso que sólo apareciesen dos SMS y no por las tres líneas (A, B y C), ni uno por la única (B) que me habían intentado verificar antes.

Llamé al teléfono indicado, me atienden bien, dicen que efectivamente se hicieron un lío y me pide que llame al 800 400 005. Llamo a ese número, le explico, me confirma el error y me dice que está todo cancelado. Me dice si sigo interesado en reiniciar el proceso, le digo que si mantienen la oferta sí, Me pide que por favor no cuelgue, suena una música, luego se calla, después de 7 minutos se corta la llamada (todo esto desde el teléfono fijo del propio ONO). Me quedo muy cabreado, pero no vuelvo a insistir.

Al día siguiente por la tarde noche, otra sorpresa, dos sobres de ONO con los microchips para las líneas A y B, y avisando que la portabilidad seguía en curso:

ONO

El viernes 23 llamé muy cabreado al 800 400 005. Les vuelvo a explicar, casi chillando -estaba my cabreado a estas alturas-. Pero las sorpresas no acaban, me dice que la portabilidad estaba en curso, que eran de 300 MB de datos, y que sólo por la primera línea (la B) eran 3 euros y pico. No la dejé continuar, le dije que ni siquiera eso era lo que me ofrecieron -ni en datos ni en tarifa- y que lo corte ya mismo, que estaba todo grabado.

Al final parece que cancelaron todo, al menos todavía no he vuelto a tener noticias. Pero es curioso, tantos años de cliente satisfecho con ONO [*], pero en cuanto intenté ser cliente de móviles se jodió toda la historia.

No sé que les pasa con los móviles, pero ya da miedo hasta coger las llamadas de sus comerciales.

[*] A pesar que nunca te aplican los descuentos automáticamente, tienes que llamar para obtener los precios más bajos que ofrecen por lo mismo.

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En Twitter se dijo… arde Twitter…

Arde Twitter por JRMoraYa son habituales los titulares y noticias basadas en “arde Twitter”, como si el cabreo de unos pocos cientos de personas en Twitter (o la red que sea) fuese una noticia. Pero también veo cosas más curiosas, como un artículo de “clases de periodismo” que lista los veinte peores (según el autor) errores del periodismo en 2013.

La selección es quizás bastante adecuada, pero comete otro error: justificar o argumentar la decisión basada en “opiniones en Twitter”. Detecté tres que inmediatamente me generaron preguntas:

Debido a la grave acusación que se hizo, por Twitter varios usuarios criticaron e incluso amenazaron al departamento de investigación y al director del diario, Pedro J. Ramírez.

¿Es relevante para alguien además de Pedro J.? ¿cuántos usuarios? ¿qué dijeron para que haya que mencionar algo tan impreciso desde “criticar” hasta “amenazar”? ¿o lo relevante es que un periodista haya recibido unas pocas de las millones de “amenazas” que se se escriben cada día en Internet? ¿lo  hubiesen comentado si las las “críticas y amenazas” se hubiesen dedicado a un anónimo twittero?

En Twitter, los usuarios afirmaron que la portada se trató de una estrategia amarillista para aumentar las ventas del diario.

¿Cuántos “usuarios”? ¿qué tiene de relevante lo que opinan unos pocos cientos de usuarios en Twitter? ¿cuál es su representatividad? Y lo más importante ¿las opiniones en Twitter son fuente de ética para juzgar si es correcto un artículo o una foto? Si al menos se presentasen los argumentos podría servir para dar pistas.

A través de Twitter, los usuarios comunicaron el error y compartieron varias imágenes del incidente.

¿Es esto un publirreportaje de Twitter?

Cada vez entiendo menos este “flipe” de algunos periodistas con lo que leen en Twitter. Quizás porque piensan que es un método sencillo y barato de medir la tan elusiva y compleja “opinión pública”, pero es un error tan grande como persistente:

Hay suficientes datos que ponen en duda que los usuarios de Twitter sean una muestra válida de la población, y los usuarios más activos no son siquiera una muestra válida de esos usuarios. Ya deberíamos saber que lo fundamental para obtener una idea básica de la “opinión pública” -hasta en temas básicos como encuestas electorales- es muy complicado, tanto en la selección de la muestra adecuada como en la elaboración de las preguntas para evitar múltiples efectos (y trucos) psicológicos conocidos.

A esto se le suma otro problema: el de la cámara de eco. Cuando se publican esas noticias de “Twitter opina” ni siquiera se hace un estudio de una muestra válida de usuarios, se reducen a lo que han visto en su timeline. Como cada uno tiende a seguir a otros con ideas (o profesiones) similares, las lecturas están fuertemente sesgadas, y ese sesgo además amplificado por el grupo. El resultado es que tendemos a sobrevalorar exageradamente la validez y aceptación de nuestras opiniones.

Estos sesgos son muy humanos, están muy estudiados y tendemos a sobresimplificar cualquier problema. Es inevitable, pero el ejercicio del periodismo profesional -tal como se hace en la comunidad científica- es reconocer que todos somos víctimas de esos sesgos, estar alertas para no caer en ellos y seguir los procesos y metodologías desarrollados para minimizarlos (desde las “estadísticas para ciencias sociales”, escepticismo básico y lógica básica como carga de la prueba a procedimientos propios del periodismo como el fact checking, la doble verificación, debates con otros periodistas no involucrados directamente en la noticia, verificación de fuentes, consultas a expertos del tema, etc.).

En el caso de no-noticias basadas en opiniones de Twitter (u otras redes sociales) se hace justamente lo contrario: se ignoran y se amplifican aún más los sesgos. Estaremos de acuerdo en que no es un ejercicio responsable y profesional del periodismo. Como muchas de esas opiniones surgen de noticias y opiniones en los propios medios sólo estamos colaborando  (¿las portadas de la Razón, eh, eh?) para el self licking icecream cone del periodismo de redes sociales.

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