Archivo
La evolución de acceso móvil de los lectores, y los medios online
Estas son estadísticas de sistemas operativos en Menéame, mirad los porcentajes de cada sistema operativo:
Hace dos años:
Hace un año:
Hace seis meses:
Ahora:
El último fin de semana:
Conclusión: Android es el segundo sistema operativo, iOS es el tercero. Por encima de Mac y GNU/Linux. Android e iOS representan el 30% de las visitas. La inmensa mayoría del crecimiento se dio en los últimos dos años.
¿Cómo están los medios adaptándose a este cambio tan radical de la forma de acceder a las noticias?
Por las capturas de algunos de ellos (en un Galaxy Nexus, tomadas casi al azar, de las últimas 3 páginas de portadas de Menéame), veréis que en general muy mal. Sólo tres tenían una versión optimizada para móviles. Los demás es la misma versión web, que obliga a hacer zoom en la pantalla, a veces con pésimos resultados. Y en la mayoría la página tarda eones en cargar, especialmente por la publicidad. En otros incluso te aparece un intersticial con el botón de cerrar tan pequeño y tan en el borde, que es casi tarea imposible.
Todos nos haríamos un favor si se molesta menos al usuario, a veces basta con ocultar una columna con el CSS, y/o quitar una parte de la publicidad.
A los que se cachondean del inglés de los demás
A los que se cachondean del inglés de los demás
Iba a escribir algo muy corto y me salió más largo de lo pensado, si no lo hubiese puesto como apnte aquí. Estoy bastante molesto por cómo se ríen de los que hacen el esfuerzo de hablar inglés en público. Hoy es Ana Botella, pero ayer fueron otros. Un mensaje de burla y castigo al que se esfuerza por superar sus limitaciones.
“Ley Lassalle”, ni la economía lo justifica (tampoco a la Sinde-Wert)
Para no agobiar con los números, el siguiente gráfico comparativo de volúmenes de negocio por industrias, en millones de euros:
Después de dos años de mucha genta contra la Ley Sinde/Wert dos años, explicando que no funcionaría, el PP la aprueba. Un año después, verificado el fracaso, pretenden modificar la LPI con lo que conocemos como “Ley Lasalle”. Otra vez insisten en “proteger” a un sector industrial (¿cultural?). Este nuevo borrador, de nuevo, entra en conflicto con derechos fundamentales (privacidad de comunicaciones, derecho a defensa, juicio justo) y seguramente producirá efectos negativos en los negocios digitales básicos (como explica Julio Alonso en Diario Turing).
El borrador de la nueva LPI no mejora derechos fundamentales, chirría con ellos.
Tampoco crea o amplía derechos individuales, los reduce.
Su única justificación es la de “mejorar la economía de una industria”, en detrimento de otras.
Como ejercicio intelectual simple, ubique en el gráfico a qué industrias podría favorecer, a cuáles podría perjudicar, y el volumen de negocio (y capacidad de generar empleo) de cada una de ellas. Si encuentra la justificación, me lo cuenta.
Fuentes de cifras
“Particionado funcional” económico en Amazon RDS… y cachea todo ¡estúpido!
El miércoles pasado di una charla de cómo tenemos Menéame en Amazon AWS. Iba a explicar, al final de la charla, un truco de “particionado” [ver nota al final] económico, pero que no pudo ser: me tocó vivir en directo una saturación de la base de datos, producida por el nombramiento del nuevo Papa. Ahora explico cuál es ese “truco” de “particionado” económico y sencillo que sirve para ahorrar costes en RDS, y luego qué pasó y cómo solucioné la saturación de una de las bases de datos (de allí la frase “cachea todo ¡estúpido!”, el estúpido soy yo
).
La base de datos principal de Menéame está en MySQL sobre Amazon RDS, con Multi AZ, lo que significa que tenemos failback y failover over automático y desantendido si el master falla. Da mucha comodidad, pero también tiene su coste: se paga el doble (el tamaño que tenemos es el large).
Respuesta al director de Change.org España
En lainformacion.com publican unas respuesta de Francisco Polo, director de Change España, que responde a mi apunte crítico anterior. Primero aclararé lo fundamental en temas técnicos, para que quede claro quién habla con pruebas, y quién suelta rollos vacíos intentando desacreditar al otro:
- Sí es posible que una persona firme varias veces con correos electrónicos diferentes, sin que se verifique ni que los datos (ni siquiera el código postal) correspondan.
- No hay verificación de los datos del formulario, ni siquiera para esos emails que ya tienen cuenta creada en change.org.
- No hay verificación de que el email pertenece a la persona que lo pone, y que esa personas tenía la intención de “firmar”.
- Sí es sencillo “firmar” automáticamente con un programa.
- Aunque creador de la petición recibe la lista (en PDF) de “firmantes” (con los datos falsos y sin especificar el email), y que change.org está en EEUU, argumentan que no pueden hacerla pública por la LOPD. Hay algo que no cuadra ¿no?.
A las pruebas, breves y preparadas sólo para esta respuesta, me remito.
Repito, a las pruebas me remito.
Actualización (Feb 7, 10 hs): Por el comentario de Carles Mateu, he modificado el bot, y he logrado cientos de “firmas válidas” y confirmadas con una única dirección de email (desde ayer no puedo acceder a change.org desde la IP de casa, han puesto mis peticiones de prueba con captcha, y eliminaron esas firmas con gallir+xxxx, espero que sea porque solucionaron este problema en general).
Creo que son bastante claras: un programa que demuestra los 5 puntos anteriores (que ya había explicado en el apunte anterior). Solo puede negar estos hechos alguien que ni siquiera conoce en profundidad el funcionamiento técnica de la plataforma, no le interesa averiguar, y que se intente ocultar los serios problemas de poner un sistema de “firmas” en Internet (que no hace el mínimo de verificaciones para asegurarse por lo menos que la dirección de email es de la persona que lo puso. Un requerimiento básico).
Ahora paso a contestar cada una de las respuestas relevantes de Francisco Polo.
Ahora bien, si vuelves a poner todos tus datos, la plataforma te ‘loguea’.
No sé qué explica esto, pero tampoco funciona así, si no sería un problema de seguridad. Podéis probar que sucede “firmando” con mi email -por ejemplo-, os saldrá mi avatar (¿?), pero no estáis logueados con mi usuario.
Una petición no se puede firmar dos veces, ni tres, ni cuatro con el mismo correo. Con lo cual, lo que se ha dicho este fin de semana es falso.
Falso, demostrado arriba. Y en el apunte anterior, no se hablaba de correos duplicados, sino de la misma persona con correos diferentes, y de hacerlo con programas. El primer programa con el que hice esas primeras generaba -adrede- direcciones muy poco probables agregando un número de varias cifras (más de 4) al final sólo para evitar llenar de “spam” a la gente que le coincidiera la dirección de email. Es muy fácil que coincidan direcciones como josemaria en gmail.com o mariagarcia en hotmail.com, o imaginaros que tuviese a disposición una lista de emails… no es nada complicado, también se compran, o se obtienen de “tu empresa”.
En este terreno nosotros tenemos un sistema de detección automática de ataques de spam. Cuando nuestro sistema aprecia que hay unas firmas de carácter continuado, generalmente desde una misma IP y siguiendo un patrón definido, lo detecta y las retira. Además tenemos sistemas manuales de comprobación. Comprobamos que no haya correos electrónicos extraños, o similares a los que utilizan para hacer ataques de spam, muchas firmas desde una misma dirección IP, etc. De hecho, en peticiones con tanto flujo mediático como puede ser la de la petición de la dimisión del PP, lo hemos pedido. La respuesta de la comprobación manual fue que no había ningún indicio de ataque de spam. Con la mayor de las probabilidades podemos afirmar que las firmas que hay en esa petición son fidedignas.
El 100% de las peticiones de arriba no son “fidedignas”, además de demostrar que una persona puede firmar con muchos emails diferentes, como si fuesen “personas diferentes”, y que cuentan en el final. Tampoco hubo intervención manual, y no sé cuánto personal tienen para analizar cientos de miles de firmas.
En el caso de esta petición, hay “firmas fraudulentas”, la mía y de varias personas, pero siguen allí, y sin dar explicaciones. Responde como si estos casos no existiesen, roza el absurdo.
Nosotros no buscamos iniciar un proceso jurídico.
Ya, pero no se privan de contactar a todos los medios y agencias de noticias con titulares como Más de 700.000 personas firmaron la petición. Nadie firmó nada, y ni siquiera se puede asegurar que fueron todas “personas”, ni que los propietarios de las cuentas de correo siquiera hayan oído hablar de la petición.
Nosotros lo que hacemos es que después de firmar una petición el sistema te envía un correo electrónico de agradecimiento por firmar la petición. Si este correo se envía a una dirección inexistente, el mail rebota. Por lo que, entre cinco minutos y dos horas, esa firma falsa se retira.
Demostrado que se pueden usar emails diferentes, que son fáciles de generar “emails válidos” (imaginad que saque la lista de emails de mi buzón de entrada, puedo generar decenas de miles de “firmas válidas” en poco tiempo usando TOR (el ejemplo de arriba usa TOR, y ni detectan que sean IPs de TOR).
En el corro que envían tampoco hay un enlace para eliminar la “firma” de esa petición, solo para “anular” tu email (como creo que me pasó con gallir en uib.es del ejemplo).
En el caso de que tú introdujeras por ejemplo 20 correos electrónicos de gente que existe nosotros realizamos una comprobación manual y podemos ver que esos correos electrónicos provienen de la misma IP, entonces los retiramos. En el caso de que una persona firme por ti,
No lo he visto, ni explican cómo lo hacen, ni cuantas IPs diferentes tienen, por ejemplo, en sus peticiones más populares.
estamos ante un caso de “suplantación de la identidad”, algo que puede ocurrir en Twitter, Facebook… y que a nosotros nos ha pasado en un puñado de ocasiones desde la existencia de Change.org.
Ahora la culpa es de los demás, no de la debilidad de sus sistema de votos, diseñado específicamente para minimizar la “resistencia”, por lo que se fomenta este tipo acciones, que afortunadamente -¡oh, casualidad!- hacen subir los contadores. Además, no es suplantación de identidad, ni tiene nada que ver con Twitter o Facebook: se pueden poner datos falsos, y nunca hubo que confirmar ni un correo electrónico (como hacen todas las plataformas “serias”, desde Facebook hasta oiga.me).
Cuando eso ha ocurrido la persona se pone en contacto con nosotros y lo que hacemos es comprobar qué ha pasado. Si ha sido una verdadera suplantación, ayudamos a esa persona a hacer todas las comprobaciones y retiramos su firma. En el caso de que esa persona quisiera poner una querella contra quien ha suplantado su identidad, nosotros como cualquier otra organización, colaboraríamos con la justicia para esclarecer el caso.
Falso otra vez.
Todo esto comenzó porque detecté que usaron mi email para firmar la “famosa” petición al PP, es público, me respondieron (con excusas por Twitter y Google+), y me está respondiendo su director en un medio de comunicación. Pero no se pusieron en contacto conmigo para informarme nada de lo que había pasado, ni sé quién, dónde o cómo firmaron “en mi nombre” (esa y las demás que usaron también mi email). Otras personas también se quejaron de lo mismo, no he visto tampoco ninguna explicación sobre esas firmas falsas. Como si nunca hubiese ocurrido… exigen transparencia pero no dan ningún dato real, sólo excusas en el aire.
Si no tienes idea de la técnica, no publiques excusas tontas para desacreditar a un programador que te está indicando los problemas que tienes. No vaya a ser que se rebote y haga el programa para demostrarlo. En serio, es ridículo, y desperdiciamos tiempo todos.
“Firmas” falsas, falta de transparencia y controles en change.org, pero mucho autobombo
Actualización: Respuesta al director de Change.org España
Hace dos días me quejé públicamente de que en change.org cuentan como que “firmé” peticiones aunque no lo había hecho, incluso la tan mediática del millón de firmas por la dimisión de la cúpula del PP. En el blog Ciencias y cosas recogieron esa info y la ampliaron con más casos. En vez de reconocer el problema, me acusaron de mentir y no comprobar antes de acusar, por lo que hice un vídeo demostrando lo fácil que era. Aún así, responsables de comunicación de change.org España negaban lo evidente y ponían excusas ridículas, llegando a decir que hay que confiar en la honestidad de los usuarios, y que tiene medidas de seguridad para evitar las firmas falsas.
A pesar de lo expuesto, sigo apareciendo como firmante en peticiones que nunca firmé (de todas en la que aparezco como firmante, sólo voté la primera, de hace más de un año, por la ley de transparencia) sin que haya un mínimo control, y a pesar de que tengo usuario creado (por lo que el control es más sencillo, exigir que esté autentificado). Responsables de change.org España reconocieron que es un problema, que “alguien votó por mí” (aunque otros llegaron a decir que “tengo problemas de seguridad con mi email” [sic]), pero ante la petición que hagan pública la lista de votante la respuesta fue que no les permite la LOPD. Podría ser, pero en ese caso tampoco deberían pasar, como hacen, la lista al que inició una petición. No es de la empresa, es un tercero sin relación, y aún así accede a los datos.
Es ridículo lo de exigir transparencia y no cumplirla. Es ridículo saber que se pueden hacer trampas de forma tan sencilla, y aún así seguir saliendo en los medios asegurando que “más de 700.000 personas firmaron” cuando:
- No es ninguna “firma”.
- No se hacen controles para minimizar los abusos.
- Hay evidencias de que hay “firmas” falsas, y lo reconocen (con la boca pequeña).
- No hay el mínimo de transparencia, ni en el código ni en la lista de “firmantes”, en un sitio que presume de acciones éticas.
Están engañando deliberadamente.
A pesar de ello, no se hizo nada, ni se dieron respuestas. Ayer domingo me puse a trabajar analizando los controles que hacen en la web al momento de “firmar” una petición. El resultado fue un bot que publiqué anoche, que es capaz de firmar decenas de veces por minuto (sólo depende de la red y velocidad de servidores, en el ejemplo puse un retraso deliberado, para no sobrecargar los servidorees de change.org). Cuando lo publiqué había llegado a casi 100 votos de una petición “de prueba” en pocos minutos, inmediatamente empezaron a reducirse, no sé si por los controles “a posteriori” (aunque el contador ya se había incrementado). Luego hice pruebas con otra petición (creada por Alejandra Ventura), y se llegó al objetivo rápidamente, desde una instancia de Amazon en Irlanda.
Es decir, se pueden hacer trampas fácilmente, por el propio diseño e implementación de change.org. Ellos lo saben perfectamente, aunque lo nieguen en público, hay suficientes evidencias, se niegan a ser transparentes poniendo como excusa la LOPD (que es razonable) al mismo tiempo que se contradicen permitiendo que un tercero baja la lista completa en PDF, pero no cesan en el autobombo y ruido mediático hablando de “personas que han firmado”.
Si exiges transparencia y ética, comienza por dar el ejemplo. Sobre todo si ya hay personas que se están quejando de sus “firmas” fraudulentas, y tu negocio se basa en hacerte publicidad con titulares mediáticos gracias a la indignación y desgracias de los demás.
Tampoco vale lo de justificar mentiras y trampas porque el objetivo de las campañas son peores, no puedes ir exigiendo ética, responsabilidad y transparencia con métodos que se saltan las tres. Por otro lado, como dice Nicholas Taleb:
Si ves fraude y no le llamas fraude, eres un fraude.
Firefox OS, y expresiones de deseos más que realidades
Antonio Ortiz publicó en Xataka una entrevista a Carlos Domingo, CEO de Telefónica I+D. Por referencias, Carlos parece un ben profesional, pero critiqué en Twitter el lenguaje tan corporativo y vacío, en el sentido que se repite frases típicas, y no desvela nada interesante. A raíz de esos comentarios, tuve varias respuestas, repitiendo otra vez frases vacías y wishful thinking sobre lo que es Firefox OS, y su “innovación” en el mercado de móviles.
En primer lugar debo decir que me gusta mucho la creación de Firefox OS, por varios motivos.
Éxito rotundo en las redes del artículo de Ricardo Galli sobre el ‘caso Bárcenas’
“El Mundo: dar una primicia periodística importante, y dispararse en el pie con su paywall”. Así se titula el artículo de su blog que escribió Ricardo Galli el pasado viernes y que sigue triunfando en las redes. El artículo, con un título que recuerda a las bromas hechas por los hackers con la etiqueta #foobar, repasa el periodismo de El Mundo por el ‘caso Bárcenas’.
“Si la semana pasada fue demoledora, ¿qué decir de esta? La verdad es que van faltando las palabras, incluso a quienes nos dedicamos a escribir”, asegura el bloguero, que muestra su indignación ante la continua aparición de casos de corrupción. “Como mínimo, y sin que me conste nada más grave de qué acusar a El Mundo, fueron unos irresponsables y negligentes porque no controlaron a quien debían mostrar la información.”, denuncia Galli, entre otros temas, en el escrito de su blog.
ÉXITO BRUTAL EN TWITTER
Los tuiteros han felicitado con fervor al bloguer por su “concisión, claridad y valentía” y han convertido el artículo en uno de los más leídos durante varios días en su blog y, sin duda, en uno de los más compartidos en las redes.
—-
Absoluta y tremendamente ridículo, ¿no? Antes de insultarme en los comentarios por favor lee Éxito rotundo en las redes del artículo de Pepa Bueno sobre el ‘caso Bárcenas’ que salió en un “medio serio”, escrito por “periodistas”. Luego me dices.
Vía http://www.meneame.net/story/exito-rotundo-redes-articulo-pepa-bueno-sobre-caso-barcenas
El XSS del Senado es lo de menos
Apenas salió la web del Senado, ya le encontraron un cuasi XSS. Le siguió una especie de indignación tuitera, como si el bug fuese la pistola humeante que probaba que se ha malgastado dinero. Es un error ir por ese camino.
El XSS conocido (puede haber peores, pero estrictamente éste ni llega a ser XSS, no se ejecuta código en el navegador, se filtran correctamente) es un bug muy estúpido. El programador de esa página quizás se merece un rapapolvo, y el director del proyecto otro más gordo por no insistir lo suficiente en cuidar temas de seguridad, sobre todo en temas básicos y muy conocido, sabiendo que estos bugs lo iban a descubrir pocos minutos después de que se hiciese pública la web. Pero no deja de ser uno de los inevitables bug, y por lo visto hasta ahora no es tan serio, no han hackeado el servidor, sólo se logra que inserten un texto del URL en el HTML de la página (sería muy grave si logran insertar javascript que pudiese publicar datos privados).
Algunos argumentan que debido al coste del proyecto, esos bugs no deberían ocurrir, una pista de que no conocen de la complejidad. La complejidad de los programas no crecen linearmente, sino más próximo a un crecimiento exponencial. Por ello sostengo que es importante, sobre todo a largo plazo, la filosofía KISS (Keep It Simple Stupid), es la mejor forma de mantener la complejidad bajo control, y así reducir las probabilidades de bugs. El que diga que un proyecto de este tipo no puede tener bugs, es que nunca desarrolló un proyecto importante, o se olvida el historial de bugs de seguridad de proyectos similares, aún estando bajo el escrutinio de miles de programadores, por ejemplo WordPress (y ya ni hablo de los plugins, que aún siendo mucho más simple, fueron un coladero de ataques de seguridad).
Lo del XSS es una anécdota, y que no debería servir más que para el cachondeo, y como una muestra que las decisiones que se tomaron a más alto nivel fueron las erróneas, por ejemplo, por no basarse en gestores de contenidos de software libre que ya llevan años probados, con estos bugs depurados y solucionados.
El desarrollo de una web sea privada, comercial o institucional, debe ser permantente y continua. No se puede desarrollar hoy y esperar que dure una década, para en diez años acometer un proyecto nuevamente desde cero. Así es como tenemos webs anticuados, renovaciones carísimas, con pérdida de información. y que no satisfacen las necesidades de los usuarios (¿alguién probó cómo se ve en móvil, por ejemplo?). Esto lo sabemos desde hace más de 15 años, y lo hemos experimentado con casi todas las webs de la administración, en lo que siempre repetimos el ciclo:
- Se saca un concurso de un proyecto “que será la monda molona”.
- Se desarrolla un proyecto complejo, desde cero, a un alto coste, por una consultora que subcontrata, que subcontrata… a un becario sin experiencia, sin mentoring ni control de calidad adecuados.
- La solución que se saca a producción con acto y sarao solemne es incompleta, con bugs, como era de esperar de algo que no se probó ni evolucionó con uso real.
- Quejas e indignación pública.
- Se arreglan los bugs importantes, se olvida el tema.
- Ya no hay forma de acceder al código o exigir al contratista original que implemente nuevas funcionalidades.
- Se vuelven anticuadas, no satisfacen a nadie, quejas constantes de lo mala que es la web.
- Se decide volver a #1
Cada ciclo de estos duran de 5 a 10 años, hoy la web del senado está en el punto #4. En unos pocos años llegaremos al punto #8, y vuelta a empezar.
Por ello, la “indignación” con la web del senado no debería basarse en los bugs de un programador inexperto (o bajo presión), sino en las cuestiones que hacen que siempre estemos en estos ciclo repetitivo:
- Por qué se decide un desarrollo independiente del Congreso, cuando son muy similares y deberían compartir software e infraestructura, sobre todo con esta crisis cuando se está recortando por todos sitios (en algunos temas más importantes que una web) y que los representantes deberían ser los que dan ejemplo. Es un tema político fundamental.
- ¿El software se desarrolló desde cero? ¿Por qué habiendo tanto software gestor de contenido libre que puede servir perfectamente?
- ¿Qué framework se usó para el desarrolló? ¿Por qué no se usó uno de los tantos existentes en software libre que son de muy alta calidad? (Rails, Django, CodeIgniter, etc.)
- ¿Tiene el Senado todo el código para poder ir mejorando y adaptando el software progresivamente? ¿puede contratar a otros para que lo mejoren o corrijan problemas? ¿o dentro de unos años se volverá a hacer todo desde cero?
- Cómo se distribuyó el dinero, qué parte es del web, qué parte de otros servicios digitales.
- Cuáles son los demás servicios incluidos, y qué utilidad tienen.
El problema de estos proyectos es la creencia absurda de que “ahora sí sabemos lo que queremos”, “ahora sabemos cómo hacerlo”, “el dinero adecuado asegurará que se haga correctamente”, “ahora tenemos la tecnología y partner adecuados”, “los del otro sector de la administración no saben de nuestra casuística tan especial, por lo que mejor hacerlo desde cero.”
Esto es lo que hay que detener de una vez, pero las taras no son sólo políticas, también de los técnicos informáticos responsables.
PS: Y yo me pregunto la mayor, ¿qué información de utilidad genera el Senado? ¿qué hacen de utilidad además de ser el cementerio de elefantes?




















![Blog [no] premiado](https://gallir.files.wordpress.com/2013/03/premio-no-premio.jpg?w=200&h=261)

Comentarios recientes