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Archive for the ‘ética’ Category

Un día te dicen…

julio 5, 2013 18 comentarios

Un día te dicen que apoyan las energías renovables, al día siguiente están pidiendo desde una manifestación que se mantengan los subsidios al ineficiente y contaminante carbón español.

Un día te dicen que es importante la soberanía en la energía, al día siguiente que se prohíban todas las pruebas con el fracking (aunque les esté yendo muy bien a otros países).

Un día escriben en su blog que el establishment de la ciencia oficial opresora no acepta papers con sus ideas y modelos que solucionarán los problemas económicos del mundo, al otro día se quejan de que el gobierno está matando a la ciencia [oficial opresora].

Un día sacan una declaración que apoyan a la ciencia, al siguiente piden que se no se apliquen más vacunas contra el papiloma, o anuncian que pretenden eliminar los transgénicos en todo Andalucía.

Un día te dicen que obligarán a toda la administración pública a usar software libre, al día siguiente te dicen que los iPad de diputados son una herramienta de trabajo, que los diputados no son la administración pública y que todo es culpa del capitalismo.

Un día exigen que renuncien todos los diputados de los otros partidos -elegidos el mismo día, con el mismo procedimiento y con más votos que ellos- porque no son democráticos, al día siguiente te dicen que su objetivo no es la democracia sino la revolución.

Un día te dicen que hay que revisar toda la política energética del país, que se cometieron desastres, al día siguiente rechazan que se haga una auditoría.

Un día te dicen que los otros partidos son todos iguales de malo, al día siguiente forman gobierno con uno de ellos.

Un dia te dicen que no hay que someterse a “los mercados”, al día siguiente que hay que venderles más deudas y aumentar el déficit.

Un día te dicen que se necesitan bancas públicas para evitar -entre otras cosas- problemas como los desahucios por ejecución de hipoteca, al día siguiente nos enteramos que uno de sus gestores en una Caja [pública] compró un piso desahuciado a un vecino por menor valor que la hipoteca.

Un día nos dicen que lo que hizo un político adversario hace 40 años es insoportable, al siguiente que sus errores de hace 18 fueron cosa de la “cotidianeidad” y del capitalismo.

Por supuesto, los anteriores tienen sesgos y cualquier puede identificar al partido al que hago referencia… lo hago porque alguna vez fui un iluso que los votaba, y porque es la esperanza de muchos jóvenes. Pero se puede extender, fácilmente (demasiado fácilmente, criticar al partido en el gobierno lo hacen todos, ya es muy aburrido por repetitivo y poco original).

Un día te dicen que saben perfectamente las soluciones para este país, al siguiente que no pueden hacer nada contra la realidad y la herencia recibida.

Un día te dicen que la solución es bajar impuestos, al día siguiente que es mejor subirlos porque lo importante es bajar el déficit y cumplir con los acreedores.

Un día te dicen que son ejemplos de transparencia y honestidad, al día siguiente nos enteramos de Bárcenas. Mejor dicho, todavía no nos enteramos.

Un día te dicen que no huirán de dar explicaciones y asumir responsabilidades, al día siguiente tenemos un plasma con ruido blanco.

Un día te dicen que España necesita reformas serias para la liberalización y un cambio de modelo productivo, al día siguiente festejan porque aseguraron 42.000 millones de fondos europeos para seguir manteniendo una agricultura ineficiente y proteccionista (que por otro lado, perjudica a países en desarrollo exportadores).

Un día te dicen que la ciencia y educación es prioritaria, al día siguiente te enteras que están todos el borde la quiebra por los recortes.

Un día te dicen que es fundamental bajar el precio de la energía, al siguiente suben las tarifas.

Podría seguir hablando y extenderlos a otros partidos, por ejemplo el PSOE:

Un día¿eh? (no se enteran todavía ni para qué existen, mucho menos explicar qué han hecho en 7 años de gobierno para prevenir la crisis que han colaborado a generar).

En fin, que venga de donde venga, o son unos ignorantes sin dos neuronas en condiciones para asegurar una mínima coherencia, o nos toman el pelo adrede. Yo creo que hay de los dos, que cada uno elija cómo prefiere seguir siendo engañado y a quién festejar sus eslóganes para seguir engañando. En eso consiste la democracia… o no.

PS: Se trata de “incentivos”,  si la gente festeja y aplaude los eslóganes populistas -¡y los vota!- de soluciones mágicas simplistas se incentiva a que sigan haciendo lo mismo. Pero podéis dormir tranquilos, la culpa es siempre de los otros.

El cinismo no desaparece

junio 1, 2013 17 comentarios

En primer lugar y como disclaimer, los que me siguen en Twitter o  Menéame ya deben saber que soy muy cínico (muchas veces) con lo que se dice o hace en Internet. Pero no me explicaba muy bien el porqué, hasta que leí una tontería hace un par de días que me hizo reflexionar.

Hace un momento leí los ataques personales que recibió un blogger por denunciar un plagio (vía Menéame), me recordó los ataques muchos más furiosos que recibí en los últimos 10 años por mi activismo en software libre, mi opiniones en mi blog, y luego por Menéame (tambien por #nolesvotes, desde ser del Bildeberg hasta explotar a trabajadores violando la ley laboral). Algunas de ellas las mencioné en la entrevista en Gizmodo de hace unos días, aunque es incompleta, me limito a copipastear:

Pregunta interesante. ¿Quiénes son esos “trolls de contenido”? ¿Los que me acusaron -abriendo fotos, blogs y hasta canales de Youtube-  de pederasta, de que acosé sexualmente a alumnas, de que robé a la universidad?

¿O los que se crearon muchas cuentas para spamear en Menéame y cuando el sistema les banea escriben en sus blogs que hay censura, que Menéame es una mierda o que recibimos comisiones de otros bloggers?

¿O los rebotados que escriben a la universidad pidiendo que me echen hasta por fomentar las violencias en las aulas?

¿O los twit/blogstars que me acusaron e hicieron campaña por estar dirigiendo una mafia para votarle en contra su broma del día de los inocentes… mientras yo estaba en un restaurante festejando el cumpleaños de mi hija sin enterarme de nada?

¿O periodistas que incluso acusaron de pedófilos y amenazaron con violencia a otros usuarios de Menéame -por votarles negativo una nota- y que luego montan campañas de difamación en su “medio”, o incluso en la web de la COPE.es?

¿O los que me llaman por teléfono para amenazarme porque hay una noticia que critica a su empresa?

(El tema de la acusación de pederasta fue intensa, con emails a todos los medios -me enviaban una copia-, a la Policía, Guardia Civil, me suscribían a foros de pornografía infantil… afortunadamente no tuvo repercusión mediática ni policial -hasta la Policía Nacional (en Barcelona) se puso en contacto para intentar ayudar-, pero tuve que comentarlo en la familia -nunca se sabe qué leyeron los amigos y conocidos-, y provocó muchas penurias, preocupaciones y enorme perplejidad. Algo parecido, aunque de menor importancia, cuando hasta se trató en un Consejo de Gobierno de la Universidad las cartas con falsas acusaciones, o cuando tuve que cerrar mi blog antiguo por otras falsas acusaciones y amenazas del fraudulento Observatorio Español de Internet)

El tema es que hace un par de días leí la entrevista The 9/11 conspiracy theorist who changed his mind. Esta persona apoyaba y era activista de la teoría de la conspiración por el 11S (y algunas más), pero después de participar en un documental de la BBC cambió de opinión y así lo explicó en su canal de Youtube. Como ya es de esperar, recibió todo tipo de ataques, amenazas y acusaciones públicas hasta de ser un pederasta. El patrón se repite una y otra vez, hay gente que cuando le dicen lo que no le gusta y se queda sin argumentos, o cree en conspiraciones, recurre a la difamación por todos los medios. Uno de los grandes problemas de Internet y sus rituales de odio.

Pero lo que más me llamó la atención fue la siguiente frase:

All of which has damaged him. “I don’t have the same love for people as I did,” he says. “I’ve become a misanthrope and I’ve become very cynical. I hope it goes away.

Salvando las distancias, parece que el cinismo es la segunda consecuencia después de la perplejidad. Pero es optimista, me parece que el cinismo no desaparece. Peor, te hace más sensible a la infaltable dosis diaria de ataques a otros, lo que realimenta el cinismo.

Un putada, tot plegat.

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Respuesta al director de Change.org España

febrero 6, 2013 39 comentarios

En lainformacion.com publican unas respuesta de Francisco Polo, director de Change España, que responde a mi apunte crítico anterior. Primero aclararé lo fundamental en temas técnicos, para que quede claro quién habla con pruebas, y quién suelta rollos vacíos intentando desacreditar al otro:

  1. Sí es posible que una persona firme varias veces con correos electrónicos diferentes, sin que se verifique ni que los datos (ni siquiera el código postal) correspondan.
  2. No hay verificación de los datos del formulario, ni siquiera para esos emails que ya tienen cuenta creada en change.org.
  3. No hay verificación de que el email pertenece a la persona que lo pone, y que esa personas tenía la intención de “firmar”.
  4. Sí es sencillo “firmar” automáticamente con un programa.
  5. Aunque creador de la petición recibe la lista (en PDF) de “firmantes” (con los datos falsos y sin especificar el email), y que change.org está en EEUU, argumentan que no pueden hacerla pública por la LOPD. Hay algo que no cuadra ¿no?.

A las pruebas, breves y preparadas sólo para esta respuesta, me remito.

Repito, a las pruebas me remito.

Actualización (Feb 7, 10 hs): Por el comentario de Carles Mateu, he modificado el bot, y he logrado cientos de “firmas válidas” y confirmadas con una única dirección de email (desde ayer no puedo acceder a change.org desde la IP de casa, han puesto mis peticiones de prueba con captcha, y eliminaron esas firmas con gallir+xxxx, espero que sea porque solucionaron este problema en general).

Creo que son bastante claras: un programa que demuestra los 5 puntos anteriores (que ya había explicado en el apunte anterior). Solo puede negar estos hechos alguien que ni siquiera conoce en profundidad el funcionamiento técnica de la plataforma, no le interesa averiguar, y que se intente ocultar los serios problemas de poner un sistema de “firmas” en Internet (que no hace el mínimo de verificaciones para asegurarse por lo menos que la dirección de email es de la persona que lo puso. Un requerimiento básico).

Ahora paso a contestar cada una de las respuestas relevantes de Francisco Polo.

Ahora bien, si vuelves a poner todos tus datos, la plataforma te ‘loguea’.

No sé qué explica esto, pero tampoco funciona así, si no sería un problema de seguridad. Podéis probar que sucede “firmando” con mi email -por ejemplo-, os saldrá mi avatar (¿?), pero no estáis logueados con mi usuario.

 Una petición no se puede firmar dos veces, ni tres, ni cuatro con el mismo correo. Con lo cual, lo que se ha dicho este fin de semana es falso.

Falso, demostrado arriba. Y en el apunte anterior, no se hablaba de correos duplicados, sino de la misma persona con correos diferentes, y de hacerlo con programas. El primer programa con el que hice esas primeras generaba -adrede- direcciones muy poco probables agregando un número de varias cifras (más de 4) al final sólo para evitar llenar de “spam” a la gente que le coincidiera la dirección de email. Es muy fácil que coincidan direcciones como josemaria en gmail.com o mariagarcia en hotmail.com, o imaginaros que tuviese a disposición una lista de emails… no es nada complicado, también se compran, o se obtienen de “tu empresa”.

En este terreno nosotros tenemos un sistema de detección automática de ataques de spam. Cuando nuestro sistema aprecia que hay unas firmas de carácter continuado, generalmente desde una misma IP y siguiendo un patrón definido, lo detecta y las retira. Además tenemos sistemas manuales de comprobación. Comprobamos que no haya correos electrónicos extraños, o similares a los que utilizan para hacer ataques de spam, muchas firmas desde una misma dirección IP, etc. De hecho, en peticiones con tanto flujo mediático como puede ser la de la petición de la dimisión del PP, lo hemos pedido.  La respuesta de la comprobación manual fue que no había ningún indicio de ataque de spam. Con la mayor de las probabilidades podemos afirmar que las firmas que hay en esa petición son fidedignas.

El 100% de las peticiones de arriba no son “fidedignas”, además de demostrar que una persona puede firmar con muchos emails diferentes, como si fuesen “personas diferentes”, y que cuentan en el final. Tampoco hubo intervención manual, y no sé cuánto personal tienen para analizar cientos de miles de firmas.

En el caso de esta petición, hay “firmas fraudulentas”, la mía y de varias personas, pero siguen allí, y sin dar explicaciones. Responde como si estos casos no existiesen, roza el absurdo.

Nosotros no buscamos iniciar un proceso jurídico.

Ya, pero no se privan de contactar a todos los medios y agencias de noticias con titulares como Más de 700.000 personas firmaron la petición. Nadie firmó nada, y ni siquiera se puede asegurar que fueron todas “personas”, ni que los propietarios de las cuentas de correo siquiera hayan oído hablar de la petición.

Nosotros lo que hacemos es que después de firmar una petición el sistema te envía un correo electrónico de agradecimiento por firmar la petición. Si este correo se envía a una dirección inexistente, el mail rebota. Por lo que, entre cinco minutos y dos horas, esa firma falsa se retira.

Demostrado que se pueden usar emails diferentes, que son fáciles de generar “emails válidos” (imaginad que saque la lista de emails de mi buzón de entrada, puedo generar decenas de miles de “firmas válidas” en poco tiempo usando TOR (el ejemplo de arriba usa TOR, y ni detectan que sean IPs de TOR).

En el corro que envían tampoco hay un enlace para eliminar la “firma” de esa petición, solo para “anular” tu email (como creo que me pasó con gallir en uib.es del ejemplo).

En el caso de que tú introdujeras por ejemplo 20 correos electrónicos de gente que existe nosotros realizamos una comprobación manual y podemos ver que esos correos electrónicos provienen de la misma IP, entonces los retiramos. En el caso de que una persona firme por ti,

No lo he visto, ni explican cómo lo hacen, ni cuantas IPs diferentes tienen, por ejemplo, en sus peticiones más populares.

estamos ante un caso de “suplantación de la identidad”, algo que puede ocurrir en Twitter, Facebook… y que a nosotros nos ha pasado en un puñado de ocasiones desde la existencia de Change.org.

Ahora la culpa es de los demás, no de la debilidad de sus sistema de votos, diseñado específicamente para minimizar la “resistencia”, por lo que se fomenta este tipo acciones, que afortunadamente -¡oh, casualidad!- hacen subir los contadores. Además, no es suplantación de identidad, ni tiene nada que ver con Twitter o Facebook: se pueden poner datos falsos, y nunca hubo que confirmar ni un correo electrónico (como hacen todas las plataformas “serias”, desde Facebook hasta oiga.me).

Cuando eso ha ocurrido la persona se pone en contacto con nosotros y lo que hacemos es comprobar qué ha pasado. Si ha sido una verdadera suplantación, ayudamos a esa persona a hacer todas las comprobaciones y retiramos su firma. En el caso de que esa persona quisiera poner una querella contra quien ha suplantado su identidad, nosotros como cualquier otra organización, colaboraríamos con la justicia para esclarecer el caso.

Falso otra vez.

Todo esto comenzó porque detecté que usaron mi email para firmar la “famosa” petición al PP, es público, me respondieron (con excusas por Twitter y Google+), y me está respondiendo su director en un medio de comunicación. Pero no se pusieron en contacto conmigo para informarme nada de lo que había pasado, ni sé quién, dónde o cómo firmaron “en mi nombre” (esa y las demás que usaron también mi email). Otras personas también se quejaron de lo mismo, no he visto tampoco ninguna explicación sobre esas firmas falsas. Como si nunca hubiese ocurrido… exigen transparencia pero no dan ningún dato real, sólo excusas en el aire.

Si no tienes idea de la técnica, no publiques excusas tontas para desacreditar a un programador que te está indicando los problemas que tienes. No vaya a ser que se rebote y haga el programa para demostrarlo. En serio, es ridículo, y desperdiciamos tiempo todos.

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“Firmas” falsas, falta de transparencia y controles en change.org, pero mucho autobombo

febrero 4, 2013 31 comentarios

ActualizaciónRespuesta al director de Change.org España

Hace dos días me quejé públicamente de que en change.org cuentan como que “firmé” peticiones aunque no lo había hecho, incluso la tan mediática del millón de firmas por la dimisión de la cúpula del PP. En el blog Ciencias y cosas recogieron esa info y la ampliaron con más casos. En vez de reconocer el problema, me acusaron de mentir y no comprobar antes de acusar, por lo que hice un vídeo demostrando lo fácil que era. Aún así, responsables de comunicación de change.org España negaban lo evidente y ponían excusas ridículas, llegando a decir que hay que confiar en la honestidad de los usuarios, y que tiene medidas de seguridad para evitar las firmas falsas.

A pesar de lo expuesto, sigo apareciendo como firmante en peticiones que nunca firmé (de todas en la que aparezco como firmante, sólo voté la primera, de hace más de un año, por la ley de transparencia) sin que haya un mínimo control, y a pesar de que tengo usuario creado (por lo que el control es más sencillo, exigir que esté autentificado). Responsables de change.org España reconocieron que es un problema, que “alguien votó por mí” (aunque otros llegaron a decir que “tengo problemas de seguridad con mi email” [sic]), pero ante la petición que hagan pública la lista de votante  la respuesta fue que no les permite la LOPD. Podría ser, pero en ese caso tampoco deberían pasar, como hacen, la lista al que inició una petición. No es de la empresa, es un tercero sin relación, y aún así accede a los datos.

Es ridículo lo de exigir transparencia y no cumplirla. Es ridículo saber que se pueden hacer trampas de forma tan sencilla, y aún así seguir saliendo en los medios asegurando que “más de 700.000 personas firmaron” cuando:

  • No es ninguna “firma”.
  • No se hacen controles para minimizar los abusos.
  • Hay evidencias de que hay “firmas” falsas, y lo reconocen (con la boca pequeña).
  • No hay el mínimo de transparencia, ni en el código ni en la lista de “firmantes”, en un sitio que presume de acciones éticas.

Están engañando deliberadamente.

A pesar de ello, no se hizo nada, ni se dieron respuestas. Ayer domingo me puse a trabajar analizando los controles que hacen en la web al momento de “firmar” una petición. El resultado fue un bot que publiqué anoche, que es capaz de firmar decenas de veces por minuto (sólo depende de la red y velocidad de servidores, en el ejemplo puse un retraso deliberado, para no sobrecargar los servidorees de change.org). Cuando lo publiqué había llegado a casi 100 votos de una petición “de prueba” en pocos minutos, inmediatamente empezaron a reducirse, no sé si por los controles “a posteriori” (aunque el contador ya se había incrementado). Luego hice pruebas con otra petición (creada por Alejandra Ventura), y se llegó al objetivo rápidamente, desde una instancia de Amazon en Irlanda.

Es decir, se pueden hacer trampas fácilmente, por el propio diseño e implementación de change.org. Ellos lo saben perfectamente, aunque lo nieguen en público, hay suficientes evidencias,  se niegan a ser transparentes poniendo como excusa la LOPD (que es razonable) al mismo tiempo que se contradicen permitiendo que un tercero baja la lista completa en PDF, pero no cesan en el autobombo y ruido mediático hablando de “personas que han firmado”.

Si exiges transparencia y ética, comienza por dar el ejemplo. Sobre todo si ya hay personas que se están quejando de sus “firmas” fraudulentas, y tu negocio se basa en hacerte publicidad con titulares mediáticos gracias a  la indignación y desgracias de los demás.

Tampoco vale lo de justificar mentiras y trampas porque el objetivo de las campañas son peores, no puedes ir exigiendo ética, responsabilidad y transparencia con métodos que se saltan las tres. Por otro lado, como dice Nicholas Taleb:

Si ves fraude y no le llamas fraude, eres un fraude.

Y yo no quiero este tipo de “periodismo” en la radio pública

enero 21, 2013 6 comentarios

El colectivo “twittero” @SalvemosRNE, presuntamente formado por trabajadores de RNE, se dedica a denunciar presuntas manipulaciones desde su cuenta anónima de Twitter. Hoy publicaron una carta anónima De trabajadores a ciudadanos (también en periodismo para periodistas, por si hacen falta contradicciones). En ella hacen acusaciones graves a la dirección de RNE, critican la falta de profesionalidad, debate, críticas, y hasta aseguran saber que están siendo el hazmerreír.

Vale, bien, pero el problema es el mismo que ellos reconocen:

Como periodistas que defendemos la transparencia lamentamos tener que empezar de forma anónima, pero eso cambiará.

La enorme contradicción de esa frase resume muy bien el porqué son el hazmerreír.

Unos señores que se presentan como periodistas solicitan ayuda a los ciudadanos para defender a su empresa (pública), pero no se atreven a firmar ni decir quiénes son. Unos periodistas que dicen saber cómo hacer una radio crítica y profesional hacen acusaciones graves contra directivos de su empresa (pública), pero sin citar ningún nombre, ni de acusados ni de los críticos. Periodistas que reclaman transparencia y valentía, que no son capaces de decir quiénes son, ni siquiera cuántos.

¿De verdad saben qué es periodismo? ¿Creen que existe el periodismo crítico sin ningún riesgo y sólo de palmaditas en la espalda? ¿O es la moda de la rebeldía anónima para no tener problemas en su trabajo ni arriesgar su nómina?

Es muy habitual tener problemas con su empleador, yo mismo lo he tenido. Hice críticas a mi universidad cuando era mi única fuente de ingresos y tenía que mantener a una familia con esos únicos ingresos (y sin otros familiares que me sirviesen de colchón familiar). Me acarrearon muchos problemas y pedidos de “despido” y “expediente”, incluso por parte de altas autoridades. Lo pasé muy mal, pero si critiqué es porque creía que era lo que tocaba, y nunca lo hice de forma anónima, a pesar de que no estudié (ni pretendo hacer) “periodismo crítico”, ni mucho menos ser el héroe de la disidencia.

Pero ahora tengo que ver, una vez más, señores que dicen apostar por la transparencia y profesionalidad del periodismo en su medio, que piden ayuda para lograrlo, publicando acusaciones graves desde la comodidad del anonimato. Muy profesional. Siendo así, no quiero este tipo de “periodistas” en una radio pública, ni quiero un medio público gestionada por este tipo de periodistas que en vez de decir las cosas claras y de frente -tienen los medios-, se dedican a la agitación anónima.

Si quieren provocar los cambios tan necesarios, deberían empezar por cambiar ellos y dar ejemplo de coherencia de lo que demandan, desde el minuto cero (y no lanzar globos sondas antes, para ver qué pasa).

PS: Lo más triste es que lo que dicen defender a un periodismo de calidad en la radio pública -periodistas incluidos- no sólo no critican estas contradicciones tan poco profesionales, la festejan. Es de locos.

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Diputados impostores (de impostura)

octubre 30, 2012 21 comentarios

Empezaré por el final, un retweet con ad hominem, infantil y sin venir a cuento del diputado Alberto Garzón, que meses antes escribió que no me respondía ni hacía caso porque era sólo un “provocador”.

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Sobre identidad digital, Twitter, censuras y “accountability”

septiembre 21, 2012 21 comentarios

La suspensión [temporal] de mi cuenta en Twitter generó más comentarios, apuntes y preguntas sobre el tema de la centralización de servicios de “identidad digital” y la “maldita censura”. Además, me llamó la atención de que una “censura” promovida por un particular, externo a Twitter, se haya interpretado como “censura de Twitter”. Se vuelve a hablar de la necesidad de redes descentralizadas, que no estén en poder de una sola empresa, o de tener sistemas que no puedan controlar unas pocas personas o empresas. Buenas intenciones, pero creo que se olvidan de temas fundamentales.

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