Los peor de los gilds de la edad media… “brought to you by SGAE”
Hace varias semanas, criticando a las pretensiones de privilegios especiales de “algunos colectivos” escribía (o una versión más extensa y “académica” sobre esa historia):
Este poder de los gilds se fue perdiendo con el nacimiento de los estados europeos, especialmente notable en la República Romana y a partir del Renacimiento, donde se consideraba que los gilds limitaban el comercio y el ejercicio profesional. [...] Lo que en un principio surgió como una asociación que promovía la “libertad ciudadana” que marcaría los inicios de lo que hoy conocemos como profesión definiendo estándares de conocimiento y capacidad, responsabilidad social y códigos de funcionamiento social y ayuda mutua se convirtieron en grupos de élites excluyentes, sostenedores de monopolios, lobbies políticos poderosos, fijación de precios y cuotas. [...] No quedan muchos documentos sobre la historia de los gilds, salvo en los de Derecho Romano. Éste limitaba el poder los gilds bajo la teoría que debían estar sujetos a la “lay natural”, y en casos muy específicos mencionados en el Digest 3.4.1
La historia nos enseña que cualquier privilegio que se le otorgan a grupos sociales acaban siempre en abusos. Los abusos de la SGAE con el canon y sus métodos de cobro y espionaje son ya bien conocidos. Pero hay otros que aunque siguen la lógica del empeoramiento de los abusos anteriores son pocos conocidos, o ignorados (especialmente por los que deberían velar que eso no ocurra).
Sino basta leer una tremenda historia: como me has criticado en tu blog no te dejeremos organizar un concierto, aunque pagues y cumplas los procedimientos más arbitrarios que te pongamos. Alucinante, pero eso –que seguranmente es ilegal además de increíble– es lo que acaba de hacer la SGAE aquí en Mallorca. Suena sensacionalista, pero no exagero nada: Consecuencias del meneo, Consecuencias del meneo – Parte II (vía Consecuencias del meneo criticando el canon de la SGAE: un concierto bloqueado).

Pero Ricardo ¿a estas alturas de qué nos sorprendemos? La gente ya sabe lo suficientemente bien qué es la SGAE y todos la ponemos como “culpable” ¿de qué es culpable la SGAE? Acaso de haber vendido toda ética por el dinero y el poder como bien apuntas, pero es que la ley lo permite y nosotros elegimos a los que hacen las leyes, nosotros consentimos estas leyes, no hacemos nada. Nosotros somos culpables. Los políticos son elegidos y matenidos por unos ciudadanos que por desidia o ignorancia prefiere mirar para otro lado.
Mario Pena
Enero 9, 2009 a 12:08 pm
Acabo de leer lo del concierto. Simplemente, no tengo palabras, así que adjunto otro post relacionado y bastante en la línea de tu discurso:
http://www.noticias.com/opinion/copyrigh-versus-copyleft-9g0.html
No dejemos nunca de denunciar los abusos de nadie, por poderoso que sea.
Pau Jané
Enero 9, 2009 a 12:09 pm
Guilds, se escribe guilds, no gilds.
Riviera
Enero 9, 2009 a 12:46 pm
Muy sutil.
angelitoMagno
Enero 9, 2009 a 1:16 pm
@riviera, estás equivocado, se escribe de las dos formas: http://en.wikipedia.org/wiki/Guild
gallir
Enero 9, 2009 a 1:29 pm
Ricardo, en castellano los Gilds son gremios. Y sí impresionante que puedan hacer eso y que se les consienta.
Julio Alonso
Enero 9, 2009 a 1:35 pm
@julio, lo sé, por eso está en cursiva y en el enlace lo explico: “La historia de los gilds (o guilds o gremios) en Europa es apasionante,”
Pero me gusta más lo de “gilds”, manías históricas supongo
(en la españa medieval se solían llamar “hermandades”).
gallir
Enero 9, 2009 a 1:55 pm
[...] cómo funciona y se regula la economía, también estamos ante los resultados de un clásico problema de gilds, aunque su relación no sea tan evidente como en los que causa el gremio de los autores. T-Shirt [...]
Medidas y duración de la crisis « Blog de JoseMPelaez
Enero 9, 2009 a 8:55 pm
@Riviera/gallir
En español no existe la palabra gild o guild, y si existe los de la rae no se han enterado.
En cuanto el concepto y la cabecera de este blog estoy totalmente de acuerdo, los privilegios siempre acaban en abusos.
El caso de la SGAE es un abuso indiscutible.
Yo escribo un programa informático propio, pretendo distribuirlo (no importa si es cobrando o de “moquenque”) en CD, y debo pagar a la SGAE, no lo entiendo.
Yo redacto un manual para mi programa, lo publico en pequeñísima tirada y tengo que pagar a la SGAE por las fotocopias, sigo sin entenderlo.
Me pongo en contacto con la SGAE, le cuento a la telefonista mi caso y que es lo que tengo que hacer para apuntarme y poner el cazo (en realidad mi intención era saber si podía eludir fácilmente el pago del canon que las SGAE aplica a los productos que utilizamos en mi empresa – impresoras, discos, odenadores, …). Me cuenta que eso no es posible, es decir que yo no soy autor de mi trabajo. Sigo sin entenderlo.
Mucho me temo que la SGAE es en realidad una mafia al estilo de Chicago de los años 30 que se dedica únicamente a la recaudación de impuestos revolucionarios, extorsionando a ayuntamientos, locales, bodas, …, que se reparten entre cuatro artistas millonarios sin arte conocido que se definen hipócritamente de izquierdas (de esos que apoyan sin fisuras la dictadura castrista y que se esfuerzan en inventar golpes de estado imaginarios para arañar unos votos que dobleguen a políticos hacia su mercantil causa, que vociferan contra los yanquis pero que luego babean cuando les entregan un reluciente oscar, festejándolo ostentosamente como lo haría cualquier nuevo rico que se precie de hortera).
miguel
Enero 10, 2009 a 7:10 am